04 ago 2020

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mercados

EEUU sacará a China de su lista de países manipuladores de la divisa

Fuentes oficiales confirman que la decisión se formalizará antes de la ceremonia del miércoles para sellar el acuerdo comercial

Ricardo Mir de Francia

Estados Unidos elimina la designación de China como manipulador de divisas. En la foto, billetes de yuan junto a un dólar. / PETAR KUJUNDZIC / REUTERS / VÍDEO: EFE

Las dos mayores economías del mundo siguen dando pasos para dejar atrás la tensión comercial que ha dominado sus relaciones desde que Donald Trump llegó a la presidencia de Estados Unidos. Su Administración se dispone a sacar a China de la lista de países acusados de manipular su divisa, según han confirmado fuentes oficiales a la prensa norteamericana. La decisión del Tesoro llega solo dos días antes de que ambos países firmen en la Casa Blanca la primera fase del acuerdo para solucionar sus diferencias comerciales, una entente que servirá para fijar nuevas pautas en la relación bilateral y reducir los aranceles que han trastocado la economía mundial en los últimos meses.

El nuevo acuerdo incluye un capítulo dedicado a impedir que cualquiera de los dos países recurre a la devaluación de su moneda para obtener ventajas competitivas en el ámbito de la exportación, según confirmaron el mes pasado las autoridades estadounidenses. El documento también incluye salvaguardas para la propiedad intelectual o mecanismos para evitar las transferencias forzosas de tecnología de las estadounidenses que operan en China, unas demandas que Washington ha situado en lo más alto de sus prioridades. La tregua en el ámbito de las divisas servirá para eliminar el estigma que ha pesado hasta ahora sobre Pekín y allanar el camino para la rúbrica del acuerdo que sellarán el miércoles Trump y el vicepresidente chino, Liu He.

EEUU incluyó el pasado mes de agosto a China en su lista negra de manipuladores de divisas, después de que Trump acusara al régimen comunista de permitir la depreciación de su moneda para amortiguar el impacto de los aranceles impuestos a sus exportaciones. La medida fue más simbólica que otra cosa, dado que la designación no tiene más efectos prácticos que la apertura de un período de consultas entre ambos países y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para solucionar la disputa. El FMI mostró entonces su desaprobación de la decisión estadounidense tras considerar que el valor del yuan se ajustaba a las fluctuaciones propias del mercado.  

Una opinión compartida por la mayoría de economistas. Y es que, si bien China solía recurrir a las devaluaciones para mejorar su posición en los mercados internacionales, en los últimos años no solo ha introducido criterios propios del mercado para gestionar su divisa, sino que ha llegado a reflotar activamente el valor de su moneda, según los expertos. De ahí que la decisión de Trump fuera en gran medida política, una táctica más para forzar a China a plegarse a sus exigencias en la negociación del acuerdo comercial.