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MANIFESTACIÓN EN MADRID

Miles de jubilados exigen mejores pensiones para ellos y sus hijos

Algunos pensionistas llegaron a pie en marchas que salieron en septiembre desde Bilbao y Rota (Cádiz)

Los manifestantes protestan contra el anuncio del Gobierno de una subida del 0,9%

Rosa María Sánchez

Pensionistas congregados ante el Congreso de los Diputados. 

Pensionistas congregados ante el Congreso de los Diputados.  / EFE

Miles de pensionistas –unos 8.000, según la Policía Nacional-- recorrieron este miércoles las calles de Madrid, desde la Puerta del Sol a la plaza de Cibeles y de ahí, a las puertas del Congreso de los Diputados, por la defensa de pensiones públicas “dignas”.

Más de un centenar de autobuses llegaron de toda España, para recibir a las dos columnas de jubilados que habían llegado a pie desde Rota (Cádiz) y Barakaldo (Vizcaya) después de 25 días de marcha, y, con ellos, hacer llegar sus reivindicaciones a los grupos políticos del Parlamento bajo el lema “Gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden”.

Convocados por la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (Coespe), al margen de sindicatos como UGT y CCOO, acudieron a Madrid grupos de de pensionistas de Andalucía, Euskadi, Asturias, Aragón, Castilla y León, Madrid, Castilla La Mancha, Extremadura, Catalunya o Galicia. También de Canarias, de donde llegaron en avión varias decenas de pensionistas para pedir “que la reforma de las pensiones se elimine por completo”, según su coordinadora, Mercedes Cáceres, de La Laguna.

 

Entre las reivindicaciones de los manifestantes, una revalorización anual de las pensiones en función del IPC real como mínimo, derogar el factor de sostenibilidad, una pensión mínima de 1.080 euros y que no se penalicen las carreras de cotización de 40 años o más en las jubilaciones anticipadas, además de acabar con los beneficios privados a los planes de privados.

Pero los manifestantes también incluyeron entre sus reivindicaciones demandas para asegurar una pensión digna “para nuestros y nuestros nietos”, según reiteraba los manifestantes. Así, también se demandó un salario mínimo de 1.200 euros, la derogación de la reforma laboral del 2013 y acabar con la desigualdad de género en los salarios y pensiones.

Una delegación de Unidas Podemos, encabezada por Irene Montero, acompañó a representantes de la Coordinadora a registrar en el Congreso de los Diputados un manifesto con las reivindicaciones. 

Paco García, que viene de Sant Vicenç dels Horts, junto a Idoia (Baracaldo), Maria del Carmen y Teresa (Baix Llobregat). 

“Venimos a defender las pensiones de nuestros hijos. Llegan a unas edades que no tienen un sueldo que les vaya a garantizar una pensión. Y nosotros apenas podemos seguir ayudándoles con la nuestra”, decía Juana, que había llegado en uno de los dos autobuses fletados desde el pueblo de Torreperogil, en Jaén.  “Si no nos mejoran la pensión, que al menos mejoren los sueldos de nuestros hijos”, asentía su amiga Alfonsa.

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, fue blanco de buena parte de las proclamas de los pensionistas que le reprochaban no haber avanzado en el fortalecimiento del sistema público.  A través de su cuenta de tuiter, Sánchez apoyó la reivindicación “justa” de los manifestantes: "Miles de pensionistas se manifiestan hoy en Madrid pidiendo pensiones dignas. Su reivindicación es justa. Nuestro compromiso: garantizar su sostenibilidad, revalorizarlas conforme al IPC real, blindar el sistema público de pensiones en la Constitución", tuiteó.

Un día después de conocer el compromiso del Gobierno de Pedro Sánchez de subir las pensiones en el 2020 el 0,9%, de acuerdo con la inflación prevista para el año próximo, el anuncio sonaba claramente entre los manifestantes. Imposible reproducir algunas de los calificativos que la subida del 0,9% suscitaba cada vez que se interpelaba sobre ella a alguno de los manifestantes. “Es una mierda”, afirmó más de uno.

Algunos participantes han dado a conocer sus opiniones a través de las redes sociales.

 

 

El catalán de la columna del Norte

Paco García se ha ganado el apodo de ‘el catalán de la columna Norte'. Este jubilado de 63 años de Sant Vicenç dels Horts se sumó el 23 de septiembre a la marcha que partió de Barakaldo y que llegó a Madrid el martes después de 25 etapas de marcha, de entre 25 y 30 kilómetros cada una, para juntarse con la otra columna, que partió de Rota (Cádiz)

“Estoy aquí por mis hijos. Yo ya tengo mi pensión, pero tengo que luchar por las de ellos”, explica este antiguo trabajador del sector de artes gráficas, con una doble bandera catalana y  andaluza al hombro. García se emociona al recordar el apoyo recibido por la gente a lo largo de la marcha. “No se me olvidará una mujer que me dio 50 euros y una bolsa con magdalenas y patatas fritas para ayudarnos en la marcha”. ¿Y las agujetas? “Nada, de nada”, responde.

Javi Martínez, el portavoz de la columna del Norte, también se emociona. “Ha sido maravilloso. Hemos aprendido mucho. Se nos han roto muchos esquemas al hablar con tanta gente, de todo tipo de ideologías al ir deteniéndonos por pueblos por los que he pasado mil veces, en coche, sin detenerme”. Ángel Novo, el portavoz de la columna de Rota, comparte la impresión, “ha sido muy duro, pero muy ilusionante”, afirma antes de coger el altavoz y volver a jalear a los manifestantes con su “si esto no se arregla, guerra, guerra, guerra!”