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Seguridad Social

8 de cada 10 autónomos llevan más de una década cotizando por la mínima

El porcentaje de trabajadores por cuenta ajena que han decidido aportar más a la Seguridad Social únicamente ha cambiado cuando se les ha obligado por ley

Gabriel Ubieto

Un trabajador autónomo junto a su camioneta con material de bricolaje.

Un trabajador autónomo junto a su camioneta con material de bricolaje. / Josep García (El Periódico)

Los autónomos físicos, es decir, los fontaneros, los diseñadores gráficos, los transportistas o demás oficios variados realizados por un trabajador por cuenta propia que cotizan el mínimo obligado por ley a la Seguridad Social lleva más de una década anclado por encima del 80%. Así se deduce de un informe de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), publicado este lunes en base a las cifras del Ministerio de Trabajo. La cifra cerró en junio en el 85,6%; lo que equivale a 1,7 millones de cotizantes y se da a conocer días después de que la Seguridad Social diera fe de una deuda de 46.821 millones de euros.

"Los autónomos no van arreglar el agujero que tiene la Seguridad Social, pero sí que es verdad que algunos podrían contribuir más", reconoce el presidente de ATA, Lorenzo Amor. Como argumento añade a la ecuación la contribución de los autónomos societarios, que no cuentan con la opción de la tarifa plana y que, visto en conjunto, rebajan el número de autónomos que cotizan por la base mínima al 65%. Antes de que fueran obligados por ley a cotizar más, en el 2014, dicho porcentaje cerró el 2013 en el 83,4%.

Una de las opciones que entre las asociaciones de autónomos ven claves para aumentar la contribución de dicho colectivo a las arcas de la Seguridad Social es la propuesta de reforma que el Gobierno dejó pendiente en la pasada legislatura: que los autónomos coticen según sus ingresos reales. "Habría autónomos que pagarían menos, porque ingresan muy poco; pero lógicamente el porcentaje con lo que ahora equivale con la base mínima bajaría", consideran fuentes de UATAE.

No obstante, no todas las asociaciones de trabajadores por cuenta ajena convergen en cómo articular la reforma. "Hacerlo por la vía de la obligatoriedad puede provocar que los autónomos decidan bajar los rendimientos netos declarados y puede tener un efecto contraproducente", declara Amor de ATA. "Tiene sentido contemplar periodos de adaptación, pero al final la cotización debe ser obligatoria como en el régimen general", contraponen desde UATAE.