Ir a contenido

Empleo

El Abogado General de la UE insta a España a aplicar el registro de jornada laboral

El aviso del organismo europeo llega en plenas negociaciones en el Congreso por aprobar por ley el control efectivo de la jornada

Las horas extras no pagadas aumentaron el 8,3% en el último año, seis puntos más que las remuneradas

Gabriel Ubieto

Trabajadores de una empresa de Sant Cugat. 

Trabajadores de una empresa de Sant Cugat.  / FERRAN NADEU

El Abogado General de la Unión Europea ha instado al Reino de España a que introduzca mecanismos en su legislacion laboral para que las empresas tengan la obligación de tener un control efectivo sobre la jornada de sus trabajadores. Así lo constata en la lectura de sus conclusiones en la sala del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que ha tenido lugar este jueves en Luxemburgo, que a su vez llega tras la vista judicial del pasado noviembre. La sentencia definitiva, que tradicionalmente sigue la línea marcada por las conclusiones de esta especie de fiscal europeo, se espera entre el mes de mayo o el de julio y obligaria al Gobierno español a modificar su ordenamiento jurídico para atender a las instrucciones europeas en esta materia.

El Abogado General Giovanni Pitruzzella da, en consecuencia, la razón al sindicato CCOO que, apoyado por cuatro centrales más, presentó denuncia a raíz de una demanda de conflicto colectivo interpuesta ante la Audiencia Nacional contra el Deutsche Bank. Esta tenía por objetivo que se declarase la obligación de dicha entidad de implantar un sistema de registro de la jornada efectiva que realiza su plantilla. El caso, según ha explicado el abogado de CCOO, Armando García, llega tras el rechazo del Tribunal Supremo a dicha petición en un episodio muy similar contra otra entidad bancaria, Bankia.

En dicha sentencia del Tribunal Supremo, fechada el día 23 de marzo del 2017, el alto tribunal excluyó la existencia de una obligación general de registrar la jornada ordinaria de trabajo y señaló que la legislación española únicamente obliga a llevar un registro de las horas extraordinarias trabajadas y a comunicar a final de mes a la representación legal de los trabajadores el número de horas extras en caso de que estas se hubiesen efectuado. Dicho fallo argumentó que un registro efectivo de jornada podría incurrir en una invasión innecesaria de la intimidad y vida privada del trabajador. 

En las conclusiones presentadas este jueves, el Abogado General Giovanni Pitruzzella propone al Tribunal de Justicia de la UE que declare que la Carta y la Directiva 2003/88 imponen a las empresas la obligación de implantar un sistema de cómputo de la jornada laboral efectiva de los trabajadores a tiempo completo que no se hayan comprometido de forma expresa, individual o colectivamente, a realizar horas extraordinarias. Pitruzzella añade que sin un sistema de cálculo del tiempo de trabajo no existe ninguna garantía de que se respeten efectivamente los límites temporales establecidos por la Directiva 2003/88 y, en consecuencia, de que se puedan ejercer sin obstáculos los derechos que la directiva confiere a los trabajadores.

El número de horas extras es un fenómeno crece en el mercado laboral español a un ritmo superior que el de los nuevos puestos de trabajo, según constatan los últimos datos de la encuesta de población activa (EPA) del cuarto trimestre del 2018. En la comparativa interanual, estas se incrementaron el 5%. No obstante, no crecen igual las horas extras remuneradas que las que se trabajan pero no se cobran. Son estas últimas las que crecen a un mayor ritmo, concretamente el 2018 cerró con el 8,3% más que en el 2017, frente al 2,3% que aumentaron las remuneradas.