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CAMBIOS EN LA MOVILIDAD URBANA

Cabify prevé que todos sus coches sean eléctricos en pocos años en BCN

La compañía considera al taxi y al VTC claves para limitar el uso de coches particulares en BCN

Ante la amenaza de la precontratación con 24 horas de antelación la compañía se plantea operar en España como plataforma de taxis convencional este año

Eduardo López Alonso

La nueva normativa regulará la actividad de servicios como Uber o Cabify 

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La firma de alquiler de vehículos con conductor (VTCCabify está dispuesta a que todos sus automóviles sean eléctricos en pocos años y a participar activamente en la transformación de la movilidad urbana de Barcelona. Pero a cambio de que se respete su modelo de negocio y pueda evitarse la temida precontratación con 24 horas de antelación. El marco regulador del sector del taxi y del VTC en discusión amenaza con desestabilizar el transporte ciudadano y la supervivencia de las empresas del sector. La firma española Cabify aprovechó este jueves ese clima de presiones y amenazas para reivindicarse y exponer su crecimiento como principal aval ante las presiones del taxi, que teme a los nuevos competidores. Cabify divulgó sus últimas cifras:; un millón de clientes en el entorno de Barcelona, una flota de un millar de taxis y crecimiento superior al 100% entre el 2017 y el 2018.

Mariano Silveyra, director de Cabify en Europa, admite que la Administración ha caído en manos del sector del taxi y su capacidad de movilización y muestra dificultades para buscar soluciones de futuro para la movilidad en las ciudades. "Cualquier limitación al crecimiento de las firmas VTC no va a ninguna parte, la demanda seguirá creciendo y los VTC y los taxis serán la principal alternativa de movilidad cuando se impida el acceso al centro de las ciudades", opina Silveyra. Preguntado sobre la posibilidad de que la Administración exija a los VTC que sean eléctricos en cuatro años responde rápido: "Pues encantados. De hecho no creo que vayamos a tardar cuatro años, lo haremos mucho antes". No existen muchos coches eléctricos ni infraestructuras, pero Cabify estaría dispuesta a instalar infraestructuras eléctricas para la recarga de sus coches y liderar la descarbonización de la ciudad. 

Además de lanzar la propuesta, Cabify se prepara para distintos escenarios legales. La batalla en los tribunales se da por hecha en el caso de que el modelo se rompa y se imponga la precontratación de servicios con antelación. Si la Generalitat cambia la actual normativa de las licencias VTC tendrá que asumir, como anunció la patronal Unauto, las indemnizaciones que los profesionales van a pedir en Catalunya y que ascienden a 1.100 millones de euros. En cualquier caso, Cabify está dispuesta a quedarse en el mercado y transformarse en una firma moderna de taxis. "Habrá que reevaluar todas las alternativas, Cabify puede desarrollar el mercado de las motos eléctricas, los patinetes y hasta el taxi tradicional. En Sudamérica somos los principales competidores en plataformas de taxis, más que de VTC, y será algo que también haremos aquí. Ese modelo lo traeremos a España este año", asegura Silveyra. 

Y mientras la amenaza de una ciudad colapsada por los taxis atenaza la negociación y la búsqueda de soluciones, parte de los consumidores respaldan la apuesta VTC en BCN. Silveyra asegura que pese a la irrupción del fenómeno VTC, el taxi ha crecido el 25% en los últimos dos años. En su opinión ese fenómeno no se explica solo por el auge del turismo, también por la aparición de una nueva demanda de clientes. "Una parte de la población ve inviable el uso del coche particular a diario. Algunos lo usan solo los fines de semana y otros no se plantean siquiera su adquisición. Ellos han recurrido al VTC. Pero usan el VTC a la ida y a la vuelta toman un taxi o una bicicleta", explica Silveyra. La idea general es que las nuevas formas de movilidad alternativas favorecen a otras, y que en esa ecuación el coche particular es el gran perdedor.