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efectos del 'brexit'

Optimismo británico

Londres aspira a mantener las ventajas económicas como socio de la UE sin contrapartidas

Guillem Tapia

Optimismo británico

CARLOS MONTANYES

Mantener todas las ventajas económicas y comerciales de pertenecer a la Unión Europea (UE) sin prácticamente contrapartidas. Este es el objetivo que persigue el Gobierno británico para cuando, el 29 de marzo de 2019, se consume la salida del Reino Unido de la UE. Así lo afirmó Bill Murray, responsable de economía y finanzas de la Embajada británica en España, en el 2º Seminario de Diplomacia Económica celebrado en el Palau Macaya de Barcelona.

Durante el evento, organizado por el Centre d’Estudis Internacionals en colaboración con la Cámara de Comercio Británica en España y la Fundación La Caixa, el diplomático subrayó que "un acuerdo como el que mantiene la UE con Canadá Corea del Sur no es válido para la Gran Bretaña", ya que estos pactos tan solo establecen el libre comercio de bienes, mientras que la economía británica es eminentemente de servicios.

Como con Noruega

Según Murray, lo más deseable sería un acuerdo similar al que mantiene el club europeo con Noruega que, a pesar de no ser un Estado miembro, sí que tiene acceso total al mercado común. Sin embargo, el tratado bilateral que suscribiría el Reino Unido no podría ser en ningún caso igual al que mantiene Bruselas con el país escandinavo, ya que eso implicaría también formar parte del espacio Schengen. "Permitir la libre circulación de ciudadanos de la UE en territorio británico contravendría lo que se votó en el referéndum del brexit”, apostilló Murray.

El empresariado británico, a través de la Cámara de Comercio Británica en España, destacó la oportunidad que supone para España la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Eva Prada, directora de la entidad, señaló que, según una reciente encuesta a compañías británicas establecidas en territorio español, “España tiene grandes posibilidades de capitalizar el Brexit para atraer inversiones”. No obstante, los empresarios ven imposible que los servicios financieros que ofrece Londres puedan trasladarse a otra ciudad europea ya que “el ecosistema de la City es irreproducible”. 

Ritmo de inversión 

Según datos de la Cámara de Comercio Británica, Reino Unido no disminuyó su ritmo de inversión en España a pesar de la votación del 'brexit'. En los cuatro meses posteriores al referéndum para abandonar la UE el flujo inversor fue de 1.956 millones de euros, en la línea de ejercicios anteriores. En 2016 Gran Bretaña fue el sexto país que más invirtió en España por detrás de EEUU, Luxemburgo, Países Bajos, Alemania y Francia. El sector inmobiliario, el de los seguros y el de la ingeniería civil fueron los mayores receptores de fondos británicos según los mismos datos.