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MERCADO DE TRABAJO

El absentismo por baja laboral se acerca al máximo anterior a la crisis

La media de horas no trabajadas por empleado en la industria sube el 52% desde el mínimo del 2013

Las mutuas reducen sus ganancias y la aportación a la Seguridad Social por el aumento del gasto en prestaciones

Antoni Fuentes

Examen médico en un dispensario de una mutua.

Examen médico en un dispensario de una mutua. / ARCHIVO / RICARD CUGAT

La llegada de la crisis y el desplome del mercado laboral a partir del 2008 tuvo algunos efectos colaterales como una drástica reducción del absentismo por bajas laborales. Las tasas de horas no trabajadas por incapacidad laboral cayeron a niveles mínimos alrededor de los años 2012 y 2013. Sin embargo, desde entonces se ha producido una inflexión que ha llevado el absentismo por baja laboral a unos niveles cercanos a los que había antes del inicio de la crisis e impacta negativamente en las cuentas de las empresas, las mutuas y la Seguridad Social.

El sector en el que se aprecia más claramente la escalada de las bajas laborales es el de la industria. La media de tiempo no trabajado por empleado debido a procesos de incapacidad temporal se ha incrementado en 1,9 horas desde que las empresas del sector tocaron fondo en el 2013 y llegó a 5,54 horas al mes, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). La cifra alcanzada supone un incremento del 52% en relación con el mínimo contabilizado cuatro años antes y se encuentra ya muy cerca de las más de seis horas no trabajadas que se registraban de media en la industria a principios del 2008, justo antes de que se iniciara la gran destrucción de puestos de trabajo.

Sigue la tendencia al alza 

En los servicios, el incremento del número de horas perdidas por incapacidad temporal ha sido del 45,6% en relación con el nivel más bajo a mitad de la crisis. Los empleados del principal sector de la economía española dejaron de trabajar una media de 4,18 horas al mes por procesos de baja por enfermedad. Por último, en la construcción se ha producido un aumento del efecto de las bajas laborales de un 28%, hasta llegar a 4,18 horas por empleado y mes de promedio.

La aportación de las mutuas a la hucha de las pensiones por el excedente en incapacidad bajó de 103 millones en el 2014 a 2,3 en el 2016

A la espera de que se publiquen los datos de la Encuesta Trimestral de Costes Laborales del INE correspondiente a los meses de abril a junio, las mutuas de accidentes laborales ya han advertido de que la tendencia se mantiene durante este año con la misma intensidad. Estas entidades han visto cómo la factura que tienen que asumir por la incapacidad temporal que gestionan se ha ido incrementando en los últimos años. 

En el 2016, las mutuas pagaron en prestaciones por incapacidad temporal 5.993 millones, un 12,22% más que en el 2015. A ese gasto hay que añadir 5.065 euros que abonaron a empleados en baja directamente sus empresas durante los primeros días de la incapacidad y 57.352 millones en concepto del recorte de ingresos por la producción y el servicio que no se pudieron llevar a cabo, con lo que el impacto global del absentismo por bajas sumó 68.410 millones, según un estudio de Adecco en el que colaboró la Asociación de Mutuas (Amat). El estudio cifra en un 6% el aumento de la tasa de absentismo por incapacidad en el 2016, que acabó con un 4,88% de la jornada perdida por enfermedad.  

Cae el resultado de las mutuas

Las mutuas colaboradoras de la Seguridad Social, que se financian con las cotizaciones de los trabajadores a los que dan cobertura, han visto en muchos casos cómo sus cuentas se resentían por aumentos del gasto en bajas por enfermedad común del orden del 10%, lo que ha reducido el resultado. Entre las mutuas de mayor tamaño, el resultado positivo de Fremap pasó de 323 millones en el 2015 a 228 millones en el 2016; en Asepeyo bajó de 203 millones en el 2015 a 101 millones el año pasado; en Fraternidad, de 41,9 millones a 18,5; en Universal, de 88 a 52,91, y en MC Mutual, de 75,1 millones a 33,6, según sus memorias anuales.

Como consecuencia de que la actividad de incapacidad temporal por contingencias comunes se encuentra en una situación de pérdidas en muchas mutuas, la aportación que hacen estas entidades al Fondo de Reserva de la Seguridad Social con el excedente en este capítulo se ha visto reducida drásticamente en los últimos años al pasar de 103,70 millones en el 2014 a 10,62 millones en el 2015 y a 2,38 millones en el 2016.

Más incidencia en mujeres y trabajadores de más edad  

El absentismo derivado de las bajas por enfermedad común registra una incidencia más alta en mujeres y los trabajadores de más edad, según los datos recopilados por un estudio de la empresa de trabajo temporal Adecco. Las mujeres tienen una media de 1.479 días de incapacidad al año por cada 1.000 empleadas frente a 1.080 de los hombres. Los trabajadores de más de 49 años doblan la tasa de incidencia de las bajas de los jóvenes, tanto en el caso de los hombres como de las mujeres. 

Las patologías más frecuentes que originan las bajas son las musculoesqueléticas (35%), las lesiones traumáticas y las dolencias mentales con más del 12% de los procesos de incapacidad temporal. Los procesos más largos suelen ser también los musculares y esqueléticos, seguidos de los traumatismos y de los de origen psiquiátricos, que incluyen los casos de acoso laboral. 

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