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SECTOR BANCARIO

El BCE alerta de la baja cultura financiera de los europeos

La directora de la supervisión bancaria reclama "ciudadanos financieros responsables"

El 51% de los españoles son iletrados económicos y están en riesgo de sufrir abusos

Pablo Allendesalazar

Las entidades financieras, como parte fuerte en la relación con sus clientes, tienen la obligación de informarles de forma completa y transparente sobre las condiciones de sus productos y servicios, y sobre ellas recae la responsabilidad en caso de no ser así. Pero los ciudadanos deben mejorar sus conocimientos financieros para conocer el riesgo que asumen y evitar abusos. Esta es la tesis que defiende el Banco Central Europeo. El nivel de cultura financiera de los europeos, advierte el BCE, es bastante bajo.

“Respecto a la educación financiera básica, parece que hay margen de mejora de la zona euro”, aseguró hace unos días Danièle Nouy, responsable del Mecanismo Único de Supervisión del BCE, el organismo que vigila a los mayores bancos europeos, en una cumbre de la patronal bancaria europea. La supervisora recordó que, según un reciente estudio de Standard & Poor’s, solo en torno a la mitad de los adultos europeos tienen una cultura financiera mínima, con niveles que van del 26% al 66% en función de los países: “Esto debe cambiar”.

Los bancos, afirmó, son “sin duda” responsables de que sus clientes estén al tanto de los riesgos asociados a ciertos productos financieros. “El mensaje importante es que cada acreedor de una banco puede tener que sufrir pérdidas si el banco quiebra. Esto es cierto tanto para los inversores profesionales como para los pequeños inversores particulares, si bien los depósitos, por supuesto, están protegidos hasta los 100.000 euros”.

DOS COSAS A SABER

Nouy, así, defendió que la nueva estructura de control y regulación del sistema financiero de la Unión Europea “requiere de lo que podríamos llamar ciudadanos financieros responsables” para tener éxito. “Todos los que participen en el sistema financiero invirtiendo su dinero deben tener como poco un conocimiento financiero rudimentario. Como mínimo, todo inversor debe saber dos cosas: la primera, que una rentabilidad más alta siempre va de la mano de un mayor riesgo; la segunda, nunca pongas todos tus huevos en un mismo cesto”, advirtió.

En la Unión Europea, solo algo más del 50% de los encuestados por Standard & Poor's demostraron unos conocimientos financieros mínimos, con un porcentaje mayor en los hombres (56%) que en las mujeres (48%). Además, hay grandes diferencias entre países, desde el 71% de Suecia y Dinamarca al 22% de Rumania, y un 40% de los europeos con tarjeta de crédito no entienden el concepto de intereses. En España son el 49% los que probaron sus conocimientos, sin grandes diferencias entre hombres (50%) y mujeres (48%). La cultura financiera española, así, está muy por debajo de la media del norte de Europa, pero por encima de las de otros países del sur como Portugal (26%), Italia (37%) y Grecia (45%).

NORMAS INSUFICIENTES 

La tesis del BCE es, por tanto, que esta falta de cultura financiera explica en parte los abusos que ha destapado la crisis, como los de las preferentes o los suelos hipotecarios. Pero si algo han demostrado estos escándalos es que las normas de protección del consumidor financiero eran insuficientes. Las autoridades han respondido con cambios legales, tanto en Europa como en España (leyes de defensa de los consumidores y de medidas de protección de deudores hipotecarios, reestructuración de deuda y alquiler social del 2013, por ejemplo).

Sin embargo, algunas normas como la europea Mifid II se ha retrasado hasta enero del 2018 y la situación, pese a la mejora, dista de ser óptima. Lo prueba que, hace unas semanas, los reguladores europeos de banca (EBA), mercados (ESMA) y seguros (Eiopa) advirtieran a la Comisión Europea de que los clientes “están expuestos a un indeseable riesgo de daños” en la venta cruzada de productos financieros de estos tres subsectores.

Los bancos, sin embargo, aseguran que los clientes están “mucho más protegidos” gracias a los cambios legales. Así lo afirmaba esta semana José María Roldán, presidente de la patronal AEB, quien sin embargo se mostró preocupado por el “síndrome de la letra pequeña”. Es decir, que las normas obliguen a trasladar un gran papeleo explicativo a los consumidores sin garantizar su comprensión. “Esa protección formal se tiene que completar con una protección efectiva: con educación  financiera”, afirmó, en la misma línea que el BCE.

Cinco preguntas para saber si tiene cultura financiera

Un reciente estudio de Standard & Poor’s, basado en más de 150.000 entrevistas en más de 140 países, analiza el grado de conocimiento de los ciudadanos en cuatro áreas financieras básicas: la deuda, la diversificación de riesgos, la inflación y los intereses del ahorro.

Consta de cinco preguntas: ¿Es más seguro poner el dinero en un negocio o inversión o en varios? Si en los próximos 10 años los precios de las cosas y sus ingresos se duplican, ¿podrá usted comprar igual, menos o más cosas de las que puede comprar ahora? Si tiene que pedir prestado 100 dólares, ¿qué cantidad a devolver es más baja: 105 dólares o 100 dólares más un 3%? Si deja el dinero en el banco dos años y la entidad le paga un 15% por año, ¿le dará más dinero el segundo año que el primero o la misma cantidad ambos años? Si tiene 100 dólares en una cuenta de ahorro y el banco le da un 10% al año, ¿cuánto dinero tendrá al final de cinco años, más de 150 dólares, esa cantidad o menos?

Las respuestas correctas son: en múltiples, las mismas cosas, 100 dólares más un 3%, el segundo año, y más de 150 dólares.