CONSEJO DE MINISTROS EXTRAORDINARIO

El Gobierno de Monti aprueba un plan de recortes de 25.000 millones de euros

La ministra Elsa Fornero se emociona al informar de la reforma de la jubilación en la rueda de prensa

La ministra de trabajo italiana, Elsa Fornero, aborda la reforma de pensiones con lágrimas en los ojos durante una rueda de prensa en Roma. / YOU TUBE

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ROSSEND DOMÈNECH / Roma

Italia patas arriba. Esta es la impresión que han dado los aparentemente modestos y tímidos profesores y economistas delGobiernotécnico deMario Monti, que esta noche han aprobado e ilustrado con meticulosidad escolar unplan de ajustepor un valor total de25.000 millones de eurosen tres años.

 Se añaden a losplanes por 95.000 millonesque ya habían sidoaprobados en julio, agosto y septiembrepor el anterior Gobierno. En las arcas del estado hay unos 20 mil millones y dentro de un mes deberápagar 120 mil millonesen concepto deintereses sobre la deuda, por lo que el nuevo plan de ajuste resultaba urgentísimo. Aproximadamente la mitad de los 20.000 millones serán destinados a estimular el crecimiento, disminuyendo parcialmente los costes laborales para las empresas y reorganizando sus deberes fiscales.

Eldecreto salva Italia, como lo ha llamado Monti,reduce la pensionesy losingresos de los municipios, diputaciones y autonomías; aumenta con una cierta levedad losimpuestosa lasrentas más altas, pero sobre todo introducereformas estructuralesen todo el país y cambia los criterios del gasto central y local, del fisco y en general revoluciona la manera de gestionar el dinero público. "Si me sale bien, dejaré la política", ha dicho Monti con una cierta sonrisa cansada.

Las lágrimas de la ministra

"O hacemos sacrificios o seremos insolventes", ha advirtido Monti, que para dar ejemplo, ha anunciado larenunciaa sudoble sueldocomo jefe del Gobierno y de ministro de Economía. Asimismo, ha dicho que todos los ministros de su gabinete presentarán las tablas completas contodos sus ingresos y bienesfísicos y financieros, lo que va más allá de cuanto exige la ley actual.

Antes de anunciar las medidas principales, se ha dirigido directamente a los italianos a los que ha explicado que lossacrificios "son plurales" y que "juntos saldremos de la situación". "Queremos que los italianos estén orgullosos de serlo", les ha dicho, tras avisarles de que "Italia corre el riesgo de mancharse como responsable de una decadencia de Europa". "La culpa de donde estamos no es de Europa, sino de los italianos", ha subrayado.

El plan contempla medidas para todos. Lasjubilacionesrequerirán42 años de cotizaciónpara loshombresy de41 para las mujeresy la edad de jubilación será gradualmente unificada de aquí hasta el 2018 a los 66 años para el sector público y privado. Laspensioneshasta los960 euros mensualesno resultan afectadas por las medidas, mientras que las superiores quedanbloqueadas durante dos años. Al anunciar que este aspecto había sido muy duro de aprobar,la ministra del Bienestar, Elsa Fornero, no ha podido contener la emoción y las lágrimas, que le han impedido proseguir y ha tenido que ser Monti quien facilitara la información.

A los más ricos el plan introduce unimpuesto sobre los títulos financierosy otro sobre laposesión de barcos, yates y aviones privados. Quienes hayan devuelto a Italia capitales evadidos al extranjero, medida aprobada por el Gobierno anterior, pagarán unatasa suplementariadel 1,5% sobre el 5% que ya saldaron.

Marcha atrás en decisiones del anterior Gobierno

Un impuesto sobre lapropiedad de inmuebles, eliminado por el anterior gabinete, afectará a todos los italianos, aunque para la primera vivienda tendrá una cierta desgravación. Los pagos entre privados superiores a los mil euros no podrán hacerse en metálico, sino con tarjetas de crédito y transferencias para que consten al fisco. Frente al mayor tráfico de pagos electrónicos, el Gobierno pedirá a los operadores de tarjetas que disminuyan las comisiones a pagar por lo usuarios.

En el ámbito político, las diputaciones quedan reducidas a un esqueleto, concargos sin sueldoy eliminación de sus juntas directivas. Las ocho autoridades (Antimonopolios, Competencia, etc.) deberánreducir el personalde 50 a 28 miembros y los miembros del gobiernono podrán cobrar dos sueldosque graven sobre el estado. Paralelamente las Cámaras, autónomas en su gestión económica, deliberarán esta semana una reducción de sus costes, entre los que figura lareducción de las pensiones vitaliciaspara los exparlamentarios.

A la espera de la reforma laboral

Por lo que respeta elestímulo del crecimiento y creación de empleo, el plan contemplamedidas fiscalesque permiten desgravar los beneficios propios invertidos para crear más capital. Asimismo, el gobierno ha reforzado el fondo estatal de 20.000 millones de euros destinados a garantía de las inversiones de las Pymes. Para favorecer la expansión de las empresas italianas al extranjero, el Instituto para el Comercio Exterior (ICE) será reestructurado y reforzado. El plan contempla otras capítulos, como lasimplificación burocrática,desgravaciones por el uso deenergías alternativas, laeducación y formación de empleados. Por lo que se refiere alcomercio, se introduce unaliberalización casi total, por la que en centros urbanos de más de cinco mil habitantes quien quiera podrá abrir lo que quiera y con el horario que quiera. Salvo controles sucesivos. Las corporaciones profesionales, como abogados, notarios y médicos,no podrán establecer tarifas mínimas comunes.

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"Somos un gobierno a plazo fijo, pero las cosas no acaban aquí", ha prometido Monti al final, aludiendo a nuevas reformas que llegarán en enero. Entre ellas la delmercado laboral, que será negociada con las partes sociales, con la probable introducción deldespido librey laintroducción de las contribuciones socialespara lospuestos de trabajo precario, dos condiciones que en Italia no existen.

Lostres sindicatos del paíshan sidomuy críticos sobre las medidas del gobierno, aunque admiten que no les habían sido ilustradas completamente, sino sólo en la parte que les afectaba. "Son socialmente insostenibles", ha dicho Susanna Camusso, secretaria de la CGIL, primer sindicato del país y análoga a CCOO.