Apunte

Un contrato para Carlo Ancelotti, por Mónica Marchante

Real Madrid-Nápoles: Nico Paz sella el liderato en la noche de los 'jugones'

Ancelotti mantiene la incertidumbre: "Yo no hablo de mi futuro"

El apunte de Mónica Marchante.

El apunte de Mónica Marchante. / El Periódico

Mónica Marchante

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Entramos en diciembre con el Real Madrid líder de la liga, líder de su grupo en la Champions con 5 victorias en 5 partidos y con su entrenador sin renovar un contrato que termina el próximo mes de junio.

Mientras la selección brasileña vive sus peores tiempos, dice Ancelotti que esperará al Real Madrid hasta el último momento, y cada partido que saca adelante su equipo, lastrado por bajas numerosas e importantísimas, es una pincelada más de un lienzo que Carletto se empeña en convertir en una obra de arte.

Es cierto que Bellingham es un regalo para el fútbol, como dijo este miércoles el propio Carlo, e igualmente cierto que el técnico italiano ha sabido colocarlo en el mejor ecosistema y dotarle de la libertad que precisa para brillar como lo está haciendo el jugador inglés. Y para eso ha tenido que mover a piezas tan determinantes como Vinicius o Rodrygo.

Sin dramas

Ancelotti maniobra con naturalidad y sin dramas. A veces asumiendo el riesgo, como cuando pone a Camavinga de lateral izquierdo. Otras veces parece que tenga una varita mágica, como cuando entra Nico Paz y marca, o como cuando es capaz, a base de dar confianza, de recuperar al mejor Rodrygo que parecía desaparecido meses antes.

"Es para darle las gracias, tenemos que valorar a las personas cuando no estamos en un buen momento, el míster siempre estuvo conmigo, animando, y ahora tenía que darle ese abrazo". Así explicaba el brasileño su gesto hacia el entrenador tras recuperar el gol frente al Braga. Una relación de padre a hijo con la exigencia pero también la confianza de un buen padre, y el esfuerzo y el agradecimiento de un buen hijo. ¿Qué puede salir mal? Desde ese día Rodrygo ha multiplicado su confianza y sus goles. 

¿A qué espera el Madrid para ofrecerle la renovación a un entrenador así? Necesita a estas alturas Ancelotti ganar un título, uno más, para que el club entienda que no hay anillo mejor para ese dedo? Puede que haya entrenadores más modernos, más innovadores y más revolucionarios. Nada de eso asegura la fiabilidad de Ancelotti, probada y demostrada con creces en estos años en el banquillo del Real Madrid.