Ellos, que no le dicen la verdad ni al médico

Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas

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Emilio Pérez de Rozas

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Tengo un amigo que los llama ‘la generación del 2003’, pero lo dice con la boca muy abierta y lamentando, no ya solo su existencia, sino el hecho de que hayan tenido en sus manos el destino del Barça y hayan acabado, los tres, sí, los tres, no solo arruinándolo, no solo perdiendo sus esencias y la versión más auténtica del ‘mès que un club’, sino hipotecando el futuro y derrumbando el Camp Nou.

Tengo otro amigo, tan enfermo del Barça como el anterior pero al menos éste, como se lo anuncie hace años, ya está más calmado, que lo que más desprecia de ellos (y yo sí estoy de acuerdo, con él) es que todos se propusieran entregar al club «los mejores años de nuestras vidas»…….¡pagando el Barça!

Y es que todos se han llevado las manos a la cabeza cuando estos días hemos oído, no ya solo a José Manuel Villarejo, excomisario del Cuerpo Nacional de Policía, sino también, también, a Sandro Rosell. Y pronto, fijo, a Joan Laporta. Y cualquier día, por descontado, a Josep María Bartomeu, que es el que más tiene que defenderse.

Me lo creo todo

Yo, insisto, de todos ellos me lo creo todo. Lo juro. Y flipo tortillas cuando, de pronto, oigo a Rosell ¿lo dice en serio? que se cree todo lo que ha dicho Villarejo….menos lo de Laporta. Es decir, que Jan o algún que otro laportista, algún pelota, rastrero y fiel súbdito del actual presidente, ¡hay tantos!, fue quien suministró la información que lo mandó dos años a la cárcel. ¿Perdona? ¿Qué sentido tiene que te lo creas todo, todo, menos lo de Laporta? Lo más lógico, sería que no te creyeras nada….excepto lo de Laporta, porque tú, Sandro, hace tiempo que sospechas de un par de sujetos muy, muy, muy amigos, incluso avalistas y resulta que, ahora, te haces el sorprendido.

El vicepresidente deportivo del F.C. Barcelona, Sandro Rosell (i), y el directivo responsable de la sección de baloncesto, Josep María Bartomeu, se estrechan la mano tras las ruedas de prensa que ambos han ofrecido esta mañana en las que han anunciado sus dimisiones de la junta directiva del club por graves desavenencias con el presidente Joan Laporta.

El vicepresidente deportivo del F.C. Barcelona, Sandro Rosell (i), y el directivo responsable de la sección de baloncesto, Josep María Bartomeu, se estrechan la mano tras las ruedas de prensa que ambos han ofrecido esta mañana en las que han anunciado sus dimisiones de la junta directiva del club por graves desavenencias con el presidente Joan Laporta. / EFE/ALBERTO ESTEVEZ

A veces pienso que Villarejo es como ellos tres: no le dice la verdad ni al médico. Y cuando Sandro se hace el santo y dice que estaría bien que se vieran los tres presidentes para aclararlo todo ¿todo?, mis dos amigos, el de la ‘generación del 2003’ y el de ‘los mejores años de nuestras vidas….pagando el Barça’, se llevan ¿es normal, no?, las manos en la cabeza y dicen que mejor que no se vean. El Barça que ha pasado por sus manos es ya (casi) una sociedad anónima deportiva, está en manos de prestamistas, lo debe todo (¡¡¡¡¡ganando 304 millones de euros este año!!!!!) y tiene el campo en reconstrucción, no se sabe hasta cuándo.

La cena secreta

Yo, que admiro, que quiero, que soy un devoto de Jorge Évole, aunque le lluevan palos, le propondría que consiguiese los derechos, los de televisión y los otros, todos, de ese encuentro del tripartito que ha destruido el Barça. Me rio de Netflix, HBO, Disney+, Amazon Prime, Dazn, Rakuten, Movistar, Filmin, Apple TV….me muero de la risa pues ninguna de esas plataformas conseguiría éxito alguno como ese y pienso que tres cámaras ocultas en esa reunión en el Botafumeiro o en Via Veneto sería récord de audiencia (de por vida).

Todo lo que hicieron esos presidentes y todo lo que dejaron de hacer, la manera que lo hicieron o cómo dejaron de hacerlo, la impunidad con la que actuaron, ha convertido al Barça, no ya en un club hipotecado y, de repente, en manos de la familia de un presidente y sus amigos (pelotas), sino en el único club del mundo ¡el único! que está siendo investigado por indicios razonables de sospecha de que ha untado a los árbitros.

Y eso, lo de los árbitros, solo acaba de empezar. Y la UEFA, de momento, de perfil.