Real Madrid - PSG (3-1)

El rey Benzema doblega al príncipe Mbappé

El delantero del PSG, al que le anularon dos goles, adelantó a los franceses, pero el hat-trick de Karim dio la clasificación a un Real Madrid que estuvo eliminado durante muchos minutos.

Karim Benzemá celebra tras marcar ante el París Saint Germain, durante el partido de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones que disputan hoy miércoles en el estadio Santiago Bernabéu

Karim Benzemá celebra tras marcar ante el París Saint Germain, durante el partido de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones que disputan hoy miércoles en el estadio Santiago Bernabéu / EFE/Juanjo Martin

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Fermín de la Calle
Fermín de la Calle

Periodista

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Kylian Mbappé es el futuro del Real Madrid y también es el presente del PSG. Pero el rey del Bernabéu es Karim Benzema, que sobresalió en una noche mágica para un club con un gen ganador que le hace diferente, especialmente en su estadio, donde la fuerza de la grada es capaz de contagiar a los jugadores y obrar milagros como el ocurrido en el partido de ayer. Quiso el destino cruzar a los blancos en el camino de Mbappé, un depredador que recuerda al mejor Ronaldo Nazario. Kylian silenció el estadio y tuvo contra las cuerdas al rey de Europa durante una hora. Pero un error de Donnarumma reactivó a los blancos y la clase de un jugador descomunal como Benzema, tumbó al PSG de las estrellas.  

Zarpazos de Kylian

La grada recibió con aplausos a Mbappé en medio de la bronca a Messi y Neymar. Desde el primer minuto el partido respondió a lo esperado. Presión alta madridista y un PSG entregado a la velocidad de Kylian, que aprovechaba la ausencia de Casemiro para desafiar a los centrales blancos en estampidas propias de un documental del Serengeti. A los 12 minutos Kylian se plantaba solo ante Courtois, que frenaba la ocasión clara. El Madrid arriesgaba en la anticipación y Mbappé lo rentabilizaba.

Los franceses comenzaron a masticar las jugadas, justo lo que le pedía Ancelotti a los suyos. La presión alta madridista se transformó en una vigilancia pasiva en campo propio. Neymar pudo marcar con el PSG muy cómodo. Paredes y Verratti jugaban a sus anchas y a la media hora Messi picó la pelota por encima de Courtois sin coger portería. Solo tres minutos después marcaba Mbappé, pero el gol se anulaba por fuera de juego previo. Respiraba aliviado el madridismo, que cinco minutos más tarde presenciaba otra contra majestuosa de Kylian en la que se deshacía de Alaba y clavaba su latigazo. Mbappé silenciaba el Bernabéu. Enfrente solo aparecía Benzema y algún chispazo de Vinicius.  

Arrancó la segunda parte con un Madrid temeroso y conservador, que se atrincheró para evitar los latigazos de Mbappé y apostó por reunirse alrededor de la pelota. Ancelotti recolocaba la manta y se tapaba la cabeza. Pero las largas posesiones blancas no terminaban de generar peligro, ni siquiera de generar la incertidumbre suficiente para encender a la grada y convertir al Bernabéu en un jugador más. Además, en el minuto 53 Kylian marcaba su tercer gol con una bicicleta maravillosa a Courtois, pero el gol volvía a ser anulado por fuera de juego del francés. 

Oler la sangre

 Y lo que no lograba el talento, lo pudo el corazón. A la hora de partido Donnarumma regaló un balón en una presión que terminó con Benzema empatando el partido. El peso de la camiseta volvía a rescatar a los blancos. El Bernabéu olía sangre y la grada se encendía. El partido se trasladó a una dimensión emocional y ahí el Madrid no tiene rival. Lo advertía Carletto, «no hay que golear, solo ganar. Una remontada inteligente». Atacaba cuesta abajo ante un PSG indefenso.

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Y ocurrió uno de esos momentos mágicos del Bernabéu. Una contra de Vinicius terminó en los pies de Modric, que sirvió un pase celestial a Benzema para marcar el segundo y empatar la eliminatoria. Y en el saque de centro del PSG, los blancos recuperaron la pelota y la jugada volvía acabar con gol de Karim.

El Real Madrid daba la vuelta al partido y a la eliminatoria. Otra noche mágica, otra remontada histórica. Mbappé ya sabe lo que significa jugar en el Bernabéu. De momento le ha tocado sufrirlo. Seguro que se marcha impactado por el ambiente de un estadio que espera celebrar sus goles la próxima temporada. Los suyos y los de un Benzema majestuoso que ya puede sentarse al lado de Di Stéfano. 

FICHA: REAL MADRID 3-PSG 1

REAL MADRID: Courtois (7); Carvajal (4), Militao (5), Alaba (4), Nacho (5); Kroos (3), Valverde, Modric (8); Asensio (4), Benzema (9) y Vinicius (7). Técnico: Ancelotti (7). Cambios: Camavinga (6) por Kroos (m.55), Rodrygo (6) por Asensio (m.55), Lucas Vázquez (6) por Carvajal (m.65)

PSG: Donnarumma (4); Hakimi (5), Marquinhos (5), Kimpembe (5), Mendes (6); Danilo (6), Verratti (7), Paredes (6); Neymar (6), Messi (7), Mbappé (9). Técnico: Pochettino (5). Cambios: Gueye (4) por Paredes (m.70), Di María (5) por Danilo (m.78), Draxler (sc) por Achraf (m.88)

GOLES: 0-1, Mbappé (m.38), 1-1, Benzema (m.60), 2-1, Benzema (m.75), 3-1, Benzema (m.76)

ÁRBITRO: Danny Makkelie (6), Países Bajos.

TARJETAS: Paredes (m.8), Nacho (m.43), Vinicius (m.43), Carbvajal (m.60), Achraf (m.78), Kimpembe (m.83), Lucas Vázquez (m.87)