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PREVISIONES PARA EL 2050

El cambio climático, una amenaza para el esquí

Un informe presentado por la Generalitat recalca que el sector de la nieve catalán es vulnerable al calentamiento global y recomienda diversificar las actividades

EDUARD PALOMARES / BARCELONA

Vista de Vaquèira-Beret, la estación catalana mejor situada para hacer frente al cambio climático.

Vista de Vaquèira-Beret, la estación catalana mejor situada para hacer frente al cambio climático.

Las nevadas de las últimas semanas han dejado el Pirineo totalmente blanco, para alegría de esquiadores, estaciones y sector turístico. Un segundo tramo de temporada de ensueño. Ante este panorama, alguien como Donald Trump preguntaría desafiante: “¿Dónde está ahora el cambio climático?” Y la respuesta no podría ser otra que “Aquí sigue”. Y no solo eso, sino que se revela como una amenaza de futuro para una actividad como el esquí, tal y como queda reflejado en el 'Tercer informe sobre el cambio climático en Catalunya' (TICCC), presentado esta semana por la Generalitat de Catalunya y que es fruto del trabajo de más de 140 expertos.           

Entre muchos otros aspectos, el informe confirma que el sector de la nieve en Catalunya muestra “una importante vulnerabilidad” ante el calentamiento global, especialmente porque se considera que la nieve no estará garantizada en el Pirineo por debajo de los 2.000 metros. El estudio trabaja en un escenario de aumento de la temperatura media cara al 2050 y prevé diversas posibilidades. No obstante, a día de hoy, ya considera que hay tres estaciones en una situación crítica: Espot Esquí, Port Ainé y Port del Comte.

Si la temperatura sube dos grados, que es la proyección más probable, estas tres estaciones no serían ni siquiera viables con los cañones. El resto sí, aunque necesitarían en gran medida la producción de nieve para garantizar unas condiciones adecuadas, siempre y cuando hiciera el frío suficiente.

Cómo reducir el impacto ambiental

Los aficionados al esquí, ante las conclusiones del informe, tienen una razón de más para combatir el cambio climático. ¿Cómo? Usando el billete combinado para llegar a La Molina y Vall de Núria en tren, los autobuses de acceso a pistas o sistemas de coche compartido. O bien optar por el coche eléctrico, si bien solo hay puntos de recarga en Ripoll, Avià y la Seu d’Urgell. 

El sector catalán, por su parte, puede tomar nota de experiencias en otras estaciones, como el uso de la energía solar en Pitztal o SkiWelt (Austria), la utilización de energía hidroeléctrica y biocombustibles en Méribel (Francia), la instalación de una turbina eólica en Berkshire East (EEUU) o, más cerca, el uso de la geotermia en Grandvalira.

CONSUMO DE ENERGÍA

“El escenario a medio plazo no cambia en exceso, pero hay que ir con cuidado con el aumento de la producción de nieve debido a la falta de nevadas, ya que implica un mayor consumo de agua y energía, lo que supone crear un efecto perverso a nivel ambiental”, señala Rosa Maria Fraguell, profesora de Geografía de la Universitat de Girona y coordinadora del capítulo del estudio correspondiente a los efectos sobre el turismo.

El peor escenario previsto por el informe para el 2050 dibuja un aumento de cuatro grados de la temperatura media. En este caso, poco probable aún, solo quedaría una estación viable para el esquí: Vaquèira-Beret, siempre y cuando desplazara la actividad a sus cotas más altas.

CAMBIO DE MODELO

Ante ello, Fraguell afirma que la fórmula actual de turismo de nieve “está en riesgo” y que es necesario poner en marcha acciones tanto de adaptación como de mitigación. En el primer caso, su conclusión es clara y directa: “Las estaciones deben diversificar sus actividades para dejar de depender de la nieve, pasando a un modelo más centrado en la naturaleza. Tenemos un gran potencial natural que, además, se puede aprovechar a lo largo de todo el año. Pero, en cambio, nos estamos centrando en potenciar un segmento que cada vez tiene menos futuro y que requiere además la inversión de dinero público”.

Es consciente de que el discurso no gustará al sector del esquí catalán, pero insiste en que las evidencias que señala el informe reclaman “un cambio de modelo”.

Algo que debe acompañarse de medidas para crear un turismo de montaña más sostenible, fomentando “un transporte público eficiente” que reduzca el uso masivo del coche. También aboga por “limitar la construcción de segundas residencias” y crear una oferta amplia de actividades de montaña que retenga al visitante más días. Porque la temporada de nieve está siendo excelente, y hay que disfrutar de ella, pero eso no significa que el cambio climático se haya evaporado.

Consulta el estado de las pistas en el Canal Esquí de EL PERIÓDICO.

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