Baloncesto

Mariona Teixidó, capitana de La Penya en su histórico ascenso: "Soy profesora y jugadora. Me da equilibrio"

El 70% de las adolescentes deja el deporte: cambios corporales, la llegada de la regla y espacios masculinizados

Mariona Teixidó, capitana de La Penya, en el Olimpic de Badalona

Mariona Teixidó, capitana de La Penya, en el Olimpic de Badalona / Irene Vilà Capafons

Laia Bonals

Laia Bonals

Por qué confiar en El PeriódicoPor qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Escribir su nombre en los libros de historia. Con eso sueña todo deportista. La hazaña. El éxito. Así será recordado el equipo femenino de La Penya de esta temporada. Por primera vez ha conseguido subir a primera división, la Liga Femenina Endesa. Mariona Teixidó (Manresa, 1995), capitana de esta plantilla, no olvidará nunca lo ocurrido el pasado 5 de mayo.

¿Cómo va esa resaca? 

Es una sensación de no estar creyéndote nada, pero vas volando. Es felicidad máxima. Volver a la vida real después de lo que hemos vivido es un 'shock' bastante fuerte. Me quedé sin voz, no dormí... Pero fui tirando. 

Los cuatro días que duró el 'playoff' fueron únicos. 

Fueron increíbles. Porque acabamos subiendo, pero si no hubiera sido así, tendría la misma sensación. Lo que se ha creado con este grupo de personas ha sido muy mágico. Toda la temporada, y lo que viene ahora. Todo lo que podía salir bien, salió bien. 

¿Cómo vivió la final? 

Desde el banquillo y con una tensión enorme. Contra ellas ya jugamos y nos ganaron de 20 puntos. Cuando quedaban cinco minutos, recuerdo que decíamos que era el momento. O ganábamos o nos superaban de 20 otra vez. No teníamos nada que perder y ellas ya lo estaban celebrando. Cantaban que estaban en primera y nosotras nos pusimos a disfrutar. 

Mariona Teixidó durante la entrevista con El Periódico

Mariona Teixidó durante la entrevista con El Periódico / Irene Vilà Capafons

¿Sintió impotencia desde el banquillo?

Yo tengo muy claro mi rol en este equipo. Durante toda la temporada, pero sobre todo ese fin de semana, mi papel era de apoyo moral, de liderazgo. Como jugadora quieres jugar y sientes que puedes aportar. Pero yo realmente sabía que lo mejor que podía hacer en ese momento era apoyarlas. Obviamente, quieres ayudar desde la pista, que es donde se cambian las cosas, pero creo que hay muchas piezas importantes en un equipo y una es ésta. Lo viví todo con muchos nervios. No te crees que puede llegar ese momento, pero tampoco dejas de pensar en que lo puedes hacer. El día después volví a mirar los últimos cinco minutos del partido. Fueron para ponerlos en bucle. 

Y pitó la colegiada. 

No podía parar de llorar. Tenía la sensación de haberme vaciado. Me decía: 'Todos los esfuerzos hechos durante muchos años, sobre todo éste, valen la pena'. Sentí una felicidad extrema. No se puede ser más feliz. 

La unión en el vestuario fue clave.

Cuando somos pequeñas, nos dicen que la definición de equipo es poner lo que tú eres al servicio de los otros. Puede ser un tópico, pero este equipo es así. Hemos llegado en el momento adecuado, al sitio adecuado, en el tiempo adecuado. Todas hemos sido capaces de poner por delante lo que necesita el equipo, y es muy difícil de conseguir. No sé decir cómo ni por qué, pero se ha conseguido. Como equipo, nos lo hemos pasado muy bien fuera de la pista y, sobre todo en las últimas siete semanas, se ha visto también dentro. 

Hay diferentes perfiles siempre dentro de un vestuario.

Hay jugadoras que son profesionales al 100% aquí. Para la mayoría, su vida depende de esto. Las jóvenes cogen algo de las que somos veteranas, las que decimos que somos "las tres seniors". Y nosotras cogemos algo también de ellas y su juventud. 

¿Cómo es ser capitana de esta Penya que ha hecho historia?

Es una pasada. Esto a mí me ha llegado tarde, más como un regalo o un premio. Me siento la persona más afortunada del mundo. Para mí, Badalona significa mucho. Mi familia es de aquí. Poder ser parte de esto y serlo como capitana... Me siento muy afortunada. 

¿Tarde, por qué?

Veo a las jóvenes, con 18-20 años, se proyectan viviendo el básquet. Yo nunca imaginé que esto me pudiera pasar. Y todo fue avanzando a base de ir dando pasos y subiendo categorías. No digo que sea un regalo, porque me lo he ganado, pero yo todo esto no me lo hubiera imaginado nunca. Lo estoy disfrutando como la que más. Yo sigo viendo el básquet como un hobby y aun te lo pasas mejor. 

Mariona Teixidó durante la entrevista con El Periódico

Mariona Teixidó durante la entrevista con El Periódico / Irene Vilà Capafons

¿Su día a día cambiará mucho?

Pues la verdad es que no lo sé. Yo soy profesora. Tener mi trabajo y luego el básquet me complementa. No sé vivir mi vida sin una cosa o la otra. Me da el equilibrio, sobre todo mental. Es una de las claves para mí para entender cualquier situación o rol dentro del equipo. 

¿Como fue la celebración?

No lo pudimos vivir tanto porque era domingo y en Estepona. Pero también nos ha permitido vivirlo de una manera muy bonita. Cuando terminó el partido nos tomamos unas cervezas y nos fuimos a cenar todos juntos, con el staff, el equipo y la gente que vino. Luego nos fuimos a una terraza de una de las habitaciones que teníamos y nos pusimos música y charlamos. Tener seis horas de AVE de vuelta el lunes también nos dio para mucho. 

¿Le ha sorprendido la repercusión?

El básquet femenino está evolucionando. Desde La Penya han apostado por el femenino igual que por el masculino. Entrenamos también en el Olímpic, tenemos las mismas condiciones a nivel de servicios médicos. Es verdad que de golpe te pones en un papel de famosa, de que la gente habla de nosotras, nos han visto en la tele... La vida ha hecho que nos juntáramos un grupo de personas muy humilde y transparente, y eso hace que todo lo vivamos desde la ilusión. Nos paramos de mirar y enviarnos fotos. 

¿Qué hay que hacer para mantener la categoría?

Es un reto muy grande. Y tener humildad, creer, ponerse al servicio de las otras... Falta un plus de físico, de talento, que es lo que te da la categoría, pero si la base es ésta, podemos conseguir cualquier cosa. 

Sin duda, el Olímpic seguirá llenandose la temporada que viene.

Yo veo al Barça femenino de baloncesto, que de vez en cuando juega un partido en el Palau, y es muy bonito. Pero de vez en cuando. Está muy bien llenarlo, pero es un día. Aquí cada día estamos teniendo esto. Hay que seguir con ello. Que confíen en nosotras, que crean. Lo que me haría más ilusión sería el tema del público. Cada vez hay más gente, pero tenemos que seguir creciendo. El equipo y el club ha enganchado a la gente, y a las niñas y los niños. Eso es lo que hay que ir potenciando.

Suscríbete para seguir leyendo