Adam y Rebekah Neumann: los "visionarios" de WeWork cuya desquiciada caída inspira libros y series

Adam y Rebekah Neumann

Adam y Rebekah Neumann / Ben Gabbe/Getty

Núria Marrón

Núria Marrón

Por qué confiar en El PeriódicoPor qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Hasta septiembre de 2019, Adam y Rebekah Neumann se paseaban por el mundo como dos príncipes "visionarios" que a lomos de WeWork –la compañía de 'coworking' que convenció a inversores y periodistas de que sería el próximo gran advenimiento bursátil– estaban llamados a convertirse en los nuevos mesías de ese emprendimiento de alto rendimiento que aúna parloteo espiritual, gestión depredadora y un narcisismo absolutamente chiflado.

Pero hace apenas dos años, la compañía que se jactaba de duplicar cada año sus ingresos y que llegó a estar valorada en 47.000 millones de dólares empezó su caída cataclismática cuando fue a salir a bolsa. De pronto quedó al descubierto que el tipo que, descalzo, solía aburrir a sus empleados con disquisiciones sobre la cultura del trabajo en la edad moderna y que quería abrir una red de oficinas en Marte en realidad dirigía un negocio que perdía 219.000 dólares cada hora de cada día. Abrasado por los números, fue despedido junto a su esposa y directora de marca, Rebekah, prima de Gwyneth Paltrow y graduada en Finanzas y Budismo, que trataba al personal como si fueran chinches, y contrataba y despedía según "la energía" que percibía de sus interlocutores.

Un filón para documentales y ficciones

Aquella chifladura –quizá la primera y fundacional fue que el capital riesgo se dejara convencer de que alquilar escritorios con estética gentrificada de cafetería de Brooklyn era realmente algo innovador y disruptivo– tuvo una consecuencia inmediata (4.000 despidos y un reajuste del modelo de negocio) y otra a medio plazo. En un giro imprevisible para los Neumann, resulta que la odisea desquiciada de WeWork ha acabado convirtiéndose en un fabuloso generador de contenidos. El último es un libro de investigación –el segundo sobre el tema– de los periodistas del 'Wall Street Journal' Eliot Brown y Maureen Farrell titulado 'The Cult of we', en el que intentan explicar, sin apearse del asombro, cómo estos dos "estafadores" llegaron a recibir trato de "visionarios", como recogen las reseñas.

Repliegue en los Hamptons

De hecho, podría decirse que no hay emporio del entretenimiento que no tenga entre manos algo vinculado al matrimonio. Hulu cuenta con un documental; AppleTV ha iniciado una producción protagonizada por Anne Hathaway y Jared Leto basada en una serie de exitosos podcast sobre el caso; HBO Max lanzó 'Generation Hustle', una serie sobre estafadores americanos con un capítulo reservado a la pareja, y aún está por llegar la adaptación, vía Chernin Entertainment, sobre el libro de los periodistas del Wall Street Journal y que tiene un primer acuerdo con Netflix. 

Mientras las autoridades investigan su gestión al frente de la compañía, la pareja vive replegada en su mansión de los Hamptons con sus cinco hijos. Tras vender algunas propiedades, ella, que tuvo que cerrar la escuela WeGrow –en la que los niños aprendían un mejunje de espiritualidad y emprendimiento por 38.000 dólares anuales–, se dispone a impulsar un nuevo centro. Y él –que pactó por su salida una 'indemnización' de 245 millones de dólares en acciones– ha hecho algunas inversiones inmobiliarias. "No tienen conciencia de haber hecho nada malo –decía un allegado en un artículo en 'Vanity Fair'–. De hecho, creen que todo el mundo los quiere".