25 oct 2020

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Ponte el leopardo y ruge

Ponte el leopardo y ruge

El 'animal print' se convierte en un básico de otoño-invierno

Noelia Sastre

"Un mundo sin leopardo, ¿quién querría vivir en él?", se preguntaba Diana Vreeland, la legendaria editora de moda tan fan del 'animal print', que lo eligió para la moqueta de su despacho. De haber vivido hasta hoy, este año sería para ella un festival. Leopardo, serpiente, cebra, tigre. Vivimos en una jungla urbana domesticada (donde también hay sitio para las vacas) desde que el 'low cost' tomó nota de los desfiles otoño-invierno 2018 y se lanzaron a llenar sus tiendas de estampado animal para, acto seguido, inundar las calles.

El reclamo del 'animal print' es recurrente. Llega cada dos o tres temporadas como si fuera la última coca-cola del desierto, aunque siempre ha estado ahí. Lo que cambia este año es que vamos de 'total look'. Y además mezclamos estampados: pitón y manchas felinas, rayas de cebra y flores. Y texturas: seda estampada con cuero, punto con raso, 'denim' con blusas lady.

Kendall Jenner se ha convertido en una de las reinas del 'animal print'. / el periódico

Si antes lo encontrábamos en pequeñas pinceladas, ahora se le ha perdido el miedo y lo bautizan como la tendencia del otoño, el nuevo negro, el nuevo neutro, un básico como el 'little black dress' y la camisa blanca. O como dice Heidi Klum: "Un nuevo clásico que nunca pasa de moda. El leopardo es fuerte, salvaje, misterioso; lo lleva mi madre pero también lo llevo yo. Muchas mujeres no se gastarían 500 euros en un traje de leopardo, pero por 35 pueden intentarlo y ver qué pasa".

Y con esa pauta lo hemos visto hasta en verano, adaptado en camisas, pantalones, minifaldas, vestidos, camisetas y bikinis, adelantándose a la imagen invernal del 'animal print' que anunciaron los desfiles de Tom Ford en trajes y 'leggings'; Diane Von Furstenberg, con estampados amarillos en sus 'wrap dress'; Victoria Beckham y Calvin Klein con espectaculares abrigos; o Carolina Herrera, que en su última colección antes de pasarle el testigo a Wes Gordon llenó sus vestidos de manchas felinas.

Traje de Tom Ford, presentado en la Semana de la Moda de Nueva York. 

De aristócratas a raperas

Celebridades y modelos como Kendall Jenner, Lady Gaga, Olympia de Grecia o Chiara Ferragni ya lucen sus 'total looks' en la calle y en los desfiles. Cardi B, amante de los extremos, vio el desfile de Dolce & Gabbana en Milán sentada en primera fila, con 'animal print' de la casa italiana de pies a cabeza. La rapera del Bronx se llevó todo el protagonismo del 'front row' con su elección: un abrigo-vestido con estampado de tigre, pañuelo a juego en el cuello, botas con medias para completar el efecto y gafas de peluche como guiño a los diseñadores.

Pero el 'animal print' no es para todo el mundo. O no lo era, a juzgar por la invasión de prendas con etiqueta de Zara (y el resto del grupo Inditex), Mango, H&M, & Other Stories y demás universo de la moda pronta que tiene secuestradas las calles de estampado animal en vestidos, zapatos y bolsos.

Jayne Mansfield, en 1967. / el periódico

Esta temporada, mujeres que seguramente no asociamos al leopardo como Audrey Hepburn serían más Jayne Mansfield que nunca. Vimos con abrigo de manchas a Jackie Kennedy en los 60 y a su nuera Carolyne Bessette en los 90. Iconos como Debbie Harry siguen demostrando que aquellas mallas no pierden poder. Recordamos a Anne Bancroft en 'El graduado', película en la que el trabajo de la diseñadora Patricia Zipprodt fue clave para crear atmósfera, con el maquillaje 'cat-eye', la falda de cebra y el abrigo de leopardo que luce Mrs. Robinson. Y claro, está también Kate Moss, aunque ella está en todas.

Kate Moss, una fan incondicional. / EL PERIÓDICO

El leopardo llegó al armario de las ricas europeas en los años 20 y 30, cuando Jeanne Paquin diseñó abrigos con la piel del animal para sus clientas, entre las que se contaban actrices y miembros de la realeza. Fue una más de las creaciones de esta pionera de la moda que apostó por la expansión internacional desde su 'atelier' en París, abriendo sucursales en Londres, Buenos Aires, Nueva York y Madrid. Suyo es también el primer desfile de moda con música, y colaboró con los grandes del momento como Paul Poiret Charles F. Worth, impulsor de la alta costura. También Coco Chanel lucía sombreros de leopardo en los años 30.

La cantante Aitana, con un top de Stradivarius. / el periódico

Dior, 1947

Pero el auténtico introductor del estampado, ya en tela y alejado de la peletería, fue Christian Dior en su colección primavera-verano de 1947, con un vestido de día al que bautizó 'Jungle' y otro de noche al que llamó 'Afrique'. En esta aparición tuvo mucho que ver su colaboradora Mitzah Bricard, a la que llamaban 'la mujer pantera' por no quitarse de encima el 'animal print'. Aquel 1947 fue también el año del New Look que Dior presentó en su primera colección de alta costura: cintura de avispa, tul, tacón de aguja y falda larga para devolver glamur, lujo y feminidad al armario de la mujer tras la austeridad de la segunda guerra mundial.

Volviendo a su musa Mitzah, a quien la casa francesa dedicó un perfume el año pasado, de ella se sabe poco: se casó primero con un diplomático rumano y después con el presidente de unos laboratorios, era una esteta con mucho olfato para la elegancia y entró en la casa en 1946. Vivía en el Ritz y jamás llegaba a la 'maison' antes de las dos de la tarde. "Bricard es una de esas personas extremadamente rara que hace de la elegancia su única razón de ser", dijo de ella el maestro en su libro 'Christian Dior y yo'. El color lila y el estampado de leopardo fueron las grandes aportaciones de esta mujer que se mantuvo en la casa tras la muerte del fundador, en los años de Yves Saint Laurent, con su legado siempre presente en las épocas de Marc Boham, Gianfranco Ferré, John Galliano, Raf Simons y Maria Grazia Chiuri.

Cardi B acudió así al desfile de Dolce & Gabbana en Milán. /el periódico

Poder tribal

Después de Dior, Roger Vivier llevó el leopardo a zapatos y bolsos en los 50. Balmain, a los pantalones y Saint Laurent, a las chaquetas en los 60. Roberto Cavalli apostó por él en los 70 y Christian Lacroix en los 80. Azzedine Alaïa Thierry Mugler lo conquistaron en los 90. Dolce & Gabbana desde que existen.

Todos le deben mucho a este 'print' que en África es símbolo de fortaleza y poder tribal, como demuestra la serie 'Leopard' de la fotógrafa Émilie RégnierElsa Schiaparelli, Sophia Loren y Marilyn Monroe lo defendieron con pasión, por exótico y sexi. Diana Vreeland, que murió en 1989 a los 85 años, sentenció: "Nunca he visto un estampado de leopardo que no me gustara".