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Homenaje a una científica

Elisa Leonida Zamfirescu, la pionera que se rebeló contra las tres K

Una de las primeras ingenieras de la historia, Elisa Leonida Zamfirescu se interesó por el análisis del agua potable, de diversos minerales, y de materiales como petróleo, gas, carbón y betún sólido

El Periódico

Elisa Leonida Zamfirescu también se dedicó a la enseñanza de física y química en la Escuela para Niñas “Pitar Mos” y en la Escuela de Electricistas y Mecánica.

Elisa Leonida Zamfirescu también se dedicó a la enseñanza de física y química en la Escuela para Niñas “Pitar Mos” y en la Escuela de Electricistas y Mecánica. / Google

El nombre de Elisa Leonida Zamfirescu puede que resulte casi desconocido en estos tiempos donde preferimos pasar nuestros ratos de ocio consumiendo vídeos de YouTube o actualizando nuestro perfil de Facebook.

Pero gracias a Google, esta dama está nuevamente en boca de todos para que sea admirada por cómo se rebeló contra su destino de las tres K (Kirche, Kinder, Küche; es decir, iglesia, niños y cocina) para erigirse en una de las leyendas en la ingeniería mundial.

¿Qué la hace tan importante? Más allá que Google le dedicara un doogle por su 131 cumpleaños, se destaca el haber sido una de las primeras mujeres en la historia en estudiar y culminar la carrera de ingeniería (1912) que, por esos tiempos, era una profesión solo para hombres.

Algunos registros indican que es la pionera, pero otros escritos señalan que fue la inglesa Alice Jacqueline Perry la primera en graduarse como ingeniera cuatro años antes, en 1908. El tema sigue en discusión.

Elisa Leonida Zamfirescu nació en Galați (Rumanía) el 10 de noviembre de 1887. Su padre, Atanase Leonida, era un oficial de carrera, mientras que su madre, Matilda Gill, era hija de un ingeniero nacido en Francia.

Elisa ella sentía pasión por la física, la química y las matemáticas y quiso seguir los pasos de su abuelo, por lo que nada más terminar sus estudios secundarios quiso ingresar en el Colegio de Puentes y Caminos de Bucarest, con el fin de estudiar dicha ingeniería. Pero no le fue nada fácil.

Obstáculos, prejuicios y logros

Debido a los prejuicios sociales de la época, fue rechazada por la Escuela de Puentes y Caminos de Bucarest.  Pero Elisa Leonida no se rindió e ingresó en 1909 en la Real Academia Técnica de Berlín, Charlottemburg. A pesar de que la aceptaron, el momento de inscribirse el decano de la academia berlinesa trató de disuadirla con el manual de la buena esposa, pese a que no tenía esposo.  La autoridad universitaria le argumentó que lo importante para la mujer eran las tres “K”: Kirche, Kinder, Küche (iglesia, niños, cocina).

Tras culminar sus estudios, Elisa Leonida regresó a Rumania y comenzó a trabajar en el Instituto Geológico de Rumanía. Al iniciar la Primera Guerra Mundial, Elisa participa en la misma como miembro activo de la Cruz Roja. Durante esos años ayudó y lideró el trabajo en varios hospitales, labor por la cual fue galardonada.

Es, precisamente, en esta época cuando conoció al químico Constantin Zamfirescu, hermano del escritor Duiliu Zamfirescu. Ambos deciden casarse en primera línea durante la guerra.

Al concluir el conflicto bélico, Elisa Leonida, ahora con el apellido Zamfirescu, reanudó el trabajo en el Instituto Geológico.

La labor de Elisa Leonida Zamfirescu como docente

Inicia su época más productiva. A partir de ese momento lideró varios laboratorios de geología y participó en varios estudios de campo. Se interesó por el análisis del agua potable, de diversos minerales y materiales como petróleo, gas, carbón, betún sólido, rocas de construcción y preparación de mineral, firmando 85.000 boletines de análisis de estos materiales y compuestos.

Elisa Leonida también se dedicó a la enseñanza de física y química en la Escuela para Niñas “Pitar Mos” y en la Escuela de Electricistas y Mecánica.

Ella dejó su trabajo en el año 1963, a los 75 años y murió el 25 de noviembre del 1973 en Bucarest.