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DIARIO ASTRONÓMICO

La reforma del calendario o el porqué tardaron 10 días en enterrar a Santa Teresa

El 4 de octubre se cumplen 436 años de la entrada en vigor del calendario actual, el denominado gregoriano

A su entrada en vigor, en 1582, hubo que reestructurar el calendario y algunos días no existieron

Salvador J. Ribas

La reforma del calendario o el porqué tardaron 10 días en enterrar a Santa Teresa

El día 4 de octubre de 1582 fue el día de la entrada en vigor del denominado calendario gregoriano, que es actualmente el calendario en uso para prácticamente todo el mundo y que a menudo se lo denomina como calendario cristiano u occidental para distinguirlo de otros calendarios como el judío, el árabe o el chino.

La humanidad ha necesitado, desde el principio de los tiempos, organizarse y poderse anticipar a fenómenos cíclicos, como las estaciones del año con posibles inundaciones o las épocas más adecuadas para sembrar o recoger las cosechas.  Por ello la medida del tiempo ha resultado fundamental para todas las civilizaciones, y a su vez una herramienta de poder de aquellos que eran capaces de calcular los primitivos calendarios sobre el resto de la población.

Como es lógico, la humanidad ha ajustado su medición del tiempo a aquellos elementos que le eran fácilmente identificables, como la duración de un día que corresponde a la rotación de la Tierra sobre su eje o más a largo plazo la repetición de la posición del Sol respecto a la Tierra. Lo que hoy en día sabemos que es debido al movimiento de traslación de la Tierra alrededor de nuestra estrella, lo que denominamos un año. Una traslación de forma real dura 365,242189 días, lo denominamos año trópico y es el tiempo transcurrido entre dos equinoccios de primavera,  y por tanto no coincide con un número exacto de días lo que ha dificultado a lo largo de la historia la elaboración de los calendarios basados en el Sol.

Los orígenes

Inicialmente los primeros calendarios solares, más o menos fiables, tenían su base en los calendarios egipcios que presentaban una duración de 365 días exactos con lo que con el paso de los años se iban desajustando dada la diferencia de casi 6 horas respecto con la duración real (el año trópico). Tal era el desajuste y la coexistencia de calendarios que en el año 46 aC, Julio César aplicó el calendario diseñado por Sosígenes de Alejandría, el que conocemos como calendario juliano, con la intención de poner orden en mundo romanizado.

El calendario juliano resolvía parcialmente el problema del desajuste entre el calendario y el año trópico mediante la introducción de los años bisiestos. De esta manera el calendario juliano se compone de un ciclo de 4 años, tres de los cuales son de 365 días y uno de 366 días, dando lugar a una duración media de 365,25 días por año. Es por tanto un valor ya muy cercano a los 365,242189 que dura realmente un año (el año trópico).  Así pues, con la implantación del calendario juliano, no exenta de polémica puesto que para cuadrar los calendarios se tuvieron que añadir 85 días extras al año 46 aC, parecía estar todo resuelto.

Como era de esperar esos 0,01 días (unos 11 minutos) que el calendario se iba desfasando cada año, pasaron de ser una mera anécdota, a ser claramente detectables con el paso de las décadas y los siglos. Llevándonos hasta el siglo XVI en que diversos estudios de científicos, entre ellos de la Universidad de Salamanca, advertían a las autoridades eclesiásticas que la situación empezaba a ser un problema especialmente para la fijación de la fecha de Pascua.

La revisión del calendario

No fue hasta 1578 en que se puso en marcha una revisión impulsada por el Papa Gregorio XIII, a partir del informe del matemático español Pedro Chacón, con el apoyo de los astrónomos Christopher Clavius y Luigi Giglio (miembros de la Comisión del Calendario). El día 14 de septiembre de 1580 se aprobó la nueva reforma del calendario, con fecha de entrada en vigor el 4 de octubre de 1582.

La reforma gregoriana definía con mayor precisión el sistema de años bisiestos, de manera que serían años bisiestos, con duración de 366 días, los años múltiplos de 4 (como en el calendario juliano) a excepción de los múltiplos de 100 (1700, 1800, 1900,…) que no serían bisiestos. Pero aún había una corrección más, sí que serían bisiestos los que fuesen múltiplos de 400 (1600, 2000, 2400,…).

Así pues se introducía una doble excepción al calendario juliano con la intención que el año medio del calendario gregoriano se acercase a la duración real. El año gregoriano dura 365,2425 días estando muy cerca de los 365,242189 del año trópico real. El desajuste es ya tan pequeño que sólo empezará ser relevante al cabo de unos 3300 años y en ese intervalo de tiempo ya entran en juego otros elementos como la reducción de la velocidad de rotación y traslación de la Tierra por efectos gravitatorios (mareas, etc.).

La entrada en vigor

Dado que desde tiempos de Julio César hasta el Papa Gregorio XIII el calendario se había desfasado diez díasla entrada en vigor del calendario gregoriano tuvo como consecuencia la eliminación de dicho número de días. Así después del jueves 4 de octubre de 1582 (juliano) vino el viernes 15 de octubre de 1582 (ya gregoriano), dando lugar a diversas anécdotas como el hecho que Santa Teresa de Jesús estuviera aparentemente sin enterrar durante 11 días, ya que falleció el día 4 de octubre de 1582 (juliano) y fue enterrada el día 15 (gregoriano), justo el día siguiente aunque mirando la fecha parezca que fueron 11 días más tarde.

La aplicación de la reforma gregoriana no fue inmediata en todo el mundo, siendo aplicada desde el primer día en Italia, España, Portugal y progresivamente en sus colonias, y algo más tarde le siguieron el resto del mundo católico. Ahora bien otros sectores del cristianismo tardaron bastante más como el Reino Unido que no lo aplicó hasta 1752 o aún más tarde en Rusia, Grecia o Turquía que no lo aceptaron hasta los años 20 del siglo XX. Con ello, se han generado numerosas curiosidades como el hecho que Cervantes y Shakespeare murieron el 23 de Abril de 1616 pero no era el mismo día, ya que en Inglaterra aún se regían por el calendario juliano.

Actividades astronómicas

En otoño  el Parc Astronòmic del Montsec (http://www.parcastronomic.cat/) celebra algunas de sus actividades más importantes del año como el Festival de Astronomía que llega a su quinta edición o los conciertos del ciclo Música bajo las Estrellas.

Sección elaborada en colaboración con el Parc Astronòmic Montsec - Centre d'Observació de l'Univers y el Institut de Ciències del Cosmos de la Universitat de Barcelona (ICC-UB-IEEC).