Ciclismo

Evenepoel se muestra en San Sebastián como el rey de las clásicas

  • El fenómeno belga de 22 años se anota el segundo triunfo en la prueba vasca después de haber ganado en abril la Lieja-Bastoña-Lieja.

Remco Evenepoel, en su victoria en San Sebastián.

Remco Evenepoel, en su victoria en San Sebastián. / KLASIKOA / SPRINT CYCLING AGENCY

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Sergi López-Egea
Sergi López-Egea

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Ganó la última clásica, nada menos que la Lieja-Bastoña-Lieja, antes de que el ciclismo entrase en modo grandes vueltas, y este sábado, en el retorno de las carreras de un día y en San Sebastián, Remco Evenepoel demostró que es un fenómeno en este tipo de carreras, donde se permite atacar desde lejos (lo hizo en Valonia y lo repitió en el País Vasco) para que nadie lo pueda seguir y se permita el honor de levantar no solo los brazos sino animar a los espectadores que lo esperan en meta.

El corredor belga -el que rivaliza entre los flamencos conWout van Aert, dos ciclistas que pueden poner en vilo a la selección belga en un Mundial o unos Juegos, fuego entre las brasas-, a los 22 años y cuando tiene el día de gracia se fuga, como ocurrió este sábado, y nadie consigue seguirlo, ni que vayan por detrás Pavel Sivakov y Carlos Rodríguez, el campeón de España, ambos del Ineos, a relevos. Empieza a caer tiempo hasta el punto de que Evenepoel llegue a la meta de San Sebastián con dos minutos de ventaja sobre sus perseguidores. No hubo otro referente en la prueba, la que ya ganó, también en solitario, en 2019, un año antes a que la organización se viera obligada a cancelarla por la pandemia.

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Ahora, Evenepoel afronta la recta final hacia la Vuelta, donde acude como una de las principales figuras aunque con la necesidad de certificar que es una gran figura en carreras de tres semanas. El año pasado no pudo acabar el Giro y cuando una carrera apunta a más de cinco días de competición Evenepoel parece irse un poco abajo. Además, en la Vuelta deberá compartir los galones de su equipo, el Quick Step, con Julian Alaphilippe.

La Clásica contó con la presencia de Tadej Pogacar, tras su segundo puesto en el Tour, que no acabó la prueba al igual que Alejandro Valverde.