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INSULTOS AL FRANCÉS BOUHANNI

El racismo también rueda en el ciclismo

  • Días después de los insultos a Moultar Diakhaby, otro deportista francés, el corredor Nacer Bouhanni, denuncia ataques en las redes por sus orígenes norteafricanos.

  • El velocista de los Vosgos, agredido verbalmente después de una acción irregular en un esprint masivo.

  • "Soy francés pero llevo días recibiendo mensajes en los que me recuerdan despectivamente mi procedencia".

Nacer Bouhanni, en acción.

Nacer Bouhanni, en acción. / ARKÉA TEAM

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Épinal es una pequeña ciudad enclavada al pie de los Vosgos en la región francesa de Lorena. Para cualquier ciclista vivir allí, incluso si aspira a ser uno de los mejores velocistas del pelotón mundial, como Nacer Bouhanni, la estrella deportiva local, es algo mágico porque con un paseo de poco más de 60 kilómetros ya se encuentra en la cima del Ballon de Alsacia, una maravilla para poder entrenar y crecer como profesional del pedal.

Y nadie, absolutamente nadie, dudaría de la identidad de un corredor que ha logrado 69 victorias tras una década en el pelotón. Los abuelos de Bouhanni llegaron a Francia huyendo del hambre desde Argelia y los padres siempre inculcaron a su hijo el cariño hacia la tierra donde nacieron. Desde pequeño se vio que Nacer era el mejor ciclista de Lorena, el que lo ganaba todo hasta cuando se disgustó porque al padre le robaron la bici. Fue Bouhanni el que entró en la academia de la Gendarmería para convertirse en campeón militar de ciclismo francés, antes de que dejase el uniforme y se dedicase de pleno al ciclismo.

Muy impulsivo

Siempre pasó por ser un corredor con la sangre demasiado caliente, antes en el FDJ y el Cofidis, y ahora en el Arkéa, el equipo francés que lidera Nairo Quintana. Muy impulsivo y hasta peligroso para sus compañeros en el esprint, que lo temen, por acciones inconscientes como la que cometió el 21 de marzo en la prueba Cholet-Pays de Loire donde cerró bruscamente al británico Jake Stewart, incrustándolo contra las vallas. Fue una acción descabellada que está pendiente de sanción, posiblemente ejemplar, por parte de la Unión Ciclista Internacional (UCI), la misma federación que este miércoles salió en defensa del corredor francés por los graves insultos racistas que lleva semanas recibiendo y que lo han sumido en una depresión.

En el ciclismo también existe el racismo aunque sea tal vez el deporte menos reñido, al menos entre los aficionados, en la rivalidad entre países o equipos. Cuando el público podía asistir libremente a una subida en una etapa meritoria del Tour, por ejemplo, si había que empujar, animar o hasta dar bebida a un corredor rezagado, se olvidaba si había nacido en Francia, España, Italia o si sus abuelos emigraron desde tierras del Magreb.

Pero las redes sociales, magníficas en algunas cosas, se vuelven tenebrosas, como ahora, cuando a Bouhanni, según ha denunciado, le han llovido todo tipo de descalificaciones tras su acción irregular del 21 de marzo. "Llevo cientos de mensajes recibidos llamándome cerdo y exigiéndome que vuelva a mi sucio país del Magreb. Me han recordado de forma despectiva mi origen norteafricano. Yo no renuncio a mis orígenes pero soy francés y una de las mayores alegrías de mi vida deportiva fue escuchar en el podio 'La Marsellesa', con 21 años, después de proclamarme campeón francés de ciclismo".

Las consecuencias

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En una entrevista al diario 'L’Équipe' asegura que sufre insomnio por los insultos, que los va a denunciar judicialmente y que ya lleva mucho tiempo callado ante situaciones parecidas. "La UCI condena enérgicamente los ataques racistas a Bouhanni en las redes sociales. Nada justifica los insultos recibidos los días posteriores a la acción que se le imputa", indica la federación en una nota pública.

“No hay lugar para el racismo ni en el ciclismo ni en este mundo”, ha defendido Jake Stewart, el afectado por la maniobra de Bouhanni, el mismo que seguirá subiendo al Ballon de Alsacia, el primer puerto que coronó el Tour por allá 1905.