AFECCIÓN CRÓNICA

La diabetes, una enfermedad cada vez más común

Esta patología afecta ya al 14% de la población adulta española

Llevar un estilo de vida saludable puede llegar a reducir un 80% las posibilidades de padecer diabetes tipo 2

El 90% de casos de diabetes en el mundo son de tipo 2

El 90% de casos de diabetes en el mundo son de tipo 2

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Cada año, cerca de 400.000 personas desarrollan diabetes tipo 2 en España. Y de ellos, cerca de un 40% desconoce que sufre esta enfermedad, según el estudio oficial di@bet.es, realizado por la Sociedad Española de Diabetes y el Centro de Investigación Bioética en Red (ciberdem). Solamente es necesario un análisis para saber si se sufre de diabetes, una enfermedad cuya prevalencia es cada vez mayor –ahora se sitúa en torno al 14% de la población adulta española– y se relaciona con hábitos cotidianos como el consumo de alimentos ultraprocesados y la vida sedentaria. 

La diabetes es una enfermedad relacionada con una alteración del procesamiento de carbohidratos que consumimos, por parte del páncreas, incapaz de secretar insulina de calidad, y por parte de las células de los músculos y el hígado, que pueden ofrecer resistencia a la acción de la insulina. Esta hormona es necesaria para mantener valores adecuados de glucosa en sangre y garantizar así la transformación de la glucosa sobrante en energía. En consecuencia, deriva en niveles demasiado elevados de azúcar en nuestro cuerpo –hiperglucemia– que pueden tener importantes efectos negativos para el corazón, los riñones y las arterias. De esta forma, cuando hablamos de diabetes, nos referimos a un conjunto de enfermedades que se caracterizan por estos altos niveles de glucosa en sangre, aunque tienen orígenes y causas diferentes.

Destaca por un lado la diabetes tipo 1, también conocida como diabetes insulinodependiente. Es un trastorno crónico derivado de una producción deficiente de insulina, a causa de un ataque autoinmune de las células del páncreas. Se desarrolla especialmente en la infancia, especialmente entre los 10 y 15 años, representa el 9% de la diabetes y debe ser tratada con la administración de insulina. Por otro lado, debemos tener en cuenta la diabetes tipo 2, generada por un defecto en la secreción de insulina. Es decir, nuestro organismo produce insulina pero, o es de baja calidad, o no es capaz de gestionarla correctamente. El 90% de casos de diabetes en el mundo son de tipo 2, una patología que afecta especialmente a las personas adultas y se trata mediante la inyección de insulina o la medicación oral. Existen también otros tipos de diabetes como la gestacional, diabetes neonatal y diabetes MODY. En el abordaje de la diabetes, además de la administración de insulina y tratamiento con fármacos en los casos que sea necesario, también es necesario llevar buenos hábitos diarios, como una alimentación equilibrada y la práctica de ejercicio físico. También es importante ser consciente de los riesgos que comporta la enfermedad para estar alerta de posibles complicaciones y llevar a cabo un correcto seguimiento médico.

Síntomas y riesgos

Los niveles altos de glucosa producen síntomas que pueden hacernos sospechar que sufrimos diabetes, como la sensación de tener mucha sed y mucha hambre, la necesidad de orinar continuamente, la pérdida de peso, el cansancio, la visión borrosa, el hormigueo o entumecimiento de manos y pies y las infecciones fúngicas recurrentes en la piel. Sin embargo, es común que la diabetes no se refleje en síntomas muy evidentes, por lo que los pacientes pueden llegar a vivir mucho tiempo sin saber que sufren esta enfermedad, y descubrirlo cuando surjan las primeras complicaciones.

Es importante ser consciente de los riesgos que comporta esta enfermedad y conocer las posibles complicaciones que puedan surgir

Aunque no se conoce la causa concreta que provoca la diabetes, existen múltiples factores de riesgo que favorecen la aparición de esta enfermedad, como la obesidad, la mala alimentación, el sedentarismo o la baja práctica de ejercicio físico. Además, hay varios factores de riesgo importantes que favorecen la aparición de la enfermedad, como la obesidad, el sedentarismo, la mala alimentación y la falta de ejercicio físico. Ante ello, es necesaria la prevención, especialmente para la diabetes tipo 2, que es la más frecuente y la que se puede prevenir. De hecho, un estilo de vida saludable puede llegar a reducir un 80% las posibilidades de padecer diabetes tipo 2. 

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Complicaciones

Una vez diagnosticada la enfermedad, también es necesaria la prevención para frenar posibles complicaciones derivadas de la hiperglucemia. En la convivencia con la enfermedad es importante seguir el tratamiento y las recomendaciones de los médicos en referencia a los fármacos y a la alimentación, y hacer actividad física. Además del control de la glucemia en diferentes momentos del día –antes y después de comer y realizar deporte, por ejemplo–, también se aconseja hacerse revisiones periódicas de los ojos, de la función renal, de los pies, del corazón, a través de electrocardiogramas, y de la presión arterial.