VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO

El VPH en la zona anal: riesgos y prevención

El Virus del Papiloma Humano puede provocar verrugas anales o condilomas, incluso cáncer de ano

Tanto en mujeres como en hombres, la prevención, seguimiento y tratamiento del VPH anal son imprescindibles para minimizar riesgos y contagios

El VPH en la zona anal: riesgos y prevención
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El Virus del Papiloma Humano (VPH), del que se conocen más de 200 subtipos, es la infección de transmisión sexual más común a nivel mundial. En mujeres es frecuente la afectación del VPH en el cuello del útero, por lo que de forma rutinaria se hacen controles ginecológicos en consulta. No obstante, este virus puede afectar otras zonas del cuerpo en hombres y mujeres que también requieren ser estudiadas periódicamente. 

Los genotipos del VPH se clasifican en función del riesgo que tiene o no de desarrollar cáncer. Los de bajo riesgo pueden causar verrugas genitales benignas o condilomas, mientras que de los de alto riesgo se han descrito aproximadamente 14 tipos diferentes de VPH, de los cuales los que tienen más prevalencia son los del tipo 16 y 18, los responsables del 70 % de los cánceres causados por este virus.

Transmisión del Virus del Papiloma Humano en la zona anal

Cualquier persona que practique relaciones sexuales puede estar en riesgo de infección del Virus del Papiloma Humano, especialmente si se tienen múltiples parejas sexuales a lo largo de la vida. Algunos estudios afirman que, casi la mayoría de las personas estarán en contacto con el VPH en algún momento de su vida, aunque las mujeres o hombres que tienen sexo anal son el sector más afectado para la infección a nivel anal o perianal.

El VPH normalmente se transmite por vía sexual infectando la piel (pene, vulva, ano) o las mucosas de las áreas genitales (vagina, cuello uterino y recto). Asimismo, puede surgir en el área bucal y zona faringoamigdalar. Generalmente el VPH se transmite mediante relaciones sexuales sin protección, con o sin penetración, con una persona que esté infectada, aunque esta persona no presente ningún síntoma. Es importante subrayar que pueden pasar meses o años entre el contagio y la aparición de los síntomas (período de incubación prolongado), por ello es muy difícil establecer cuándo se produjo el contagio.

Síntomas: condilomas y cáncer

Una vez que se ha tenido contacto con el VPH, lo más normal es que se elimine el virus sin tener síntomas. En el 90 % de los casos desaparece de manera espontánea, pero mientras está presente es transmisible. Una persona puede tener diferentes tipos de cepas del virus y en muchos casos puede ser asintomático. Otras personas, al no lograr eliminarlo, pueden desarrollar lesiones benignas (condilomas), premalignas (displasias) o incluso cáncer anal. 

Los condilomas, verrugas cutáneas y genitales, son molestos, contagiosos, poco estéticos y pueden llegar a convertirse en un problema a largo plazo. La gran mayoría de lesiones benignas tipo condilomas son eliminadas fácilmente con tratamiento quirúrgico láser.

La infección por algunos tipos de VPH puede producir una displasia (cambios atípicos a nivel celular) que, según el grado y tiempo de evolución, puede llegar a producir cáncer anal. Aunque inicialmente no provoque ningún síntoma ni lesión aparente, el VPH puede causar cáncer de ano, por lo que es muy importante el diagnóstico precoz mediante pruebas específicas y un control periódico de un médico especialista en Virus del Papiloma Humano.

Prevención y tratamiento 

En la actualidad existe una vacuna altamente eficaz contra el papilomavirus que se recomienda administrar antes del inicio de las relaciones sexuales. En España, la vacuna del Papiloma se administra gratuitamente en niñas entre los 11 y los 14 años y en hombres que tienen sexo con hombres menores de 27 años, así como en otros grupos de alto riesgo según la comunidad autónoma.

Si una persona tiene verrugas anales o condilomas, es importante que lo comunique a su pareja o parejas sexuales. Las lesiones no se tienen que rascar y si se ha tocado la zona infectada, es necesario una buena higiene de las manos. Si aparece alguna lesión en la zona anal, es indispensable dirigirse a un proctólogo o profesional sanitario especializado. 

Respecto a la displasia o el cáncer, se detecta por medio de la citología anal (exudado anal con un bastoncito PCR) que permite ver los cambios anómalos en las células antes de que se desarrolle. Como ocurre en ginecología con la prevención del cáncer del cuello uterino, se recomienda realizar un cribado periódico con una citología anal (prueba de Papanicolau). Si esta prueba resulta anómala, se debe complementar con una Anoscopia de Alta Resolución, que permite examinar el canal anorrectal a través de un sistema de visión magnificado y tomar muestras.

Por lo tanto, especialmente en los grupos de riesgo, se deben implementar estrategias de cribado (prevención) para su diagnóstico y seguimiento con el objetivo de evitar el desarrollo de tumores malignos. Los principales grupos de riesgo más afectados por Virus del Papiloma Humano en la zona anal son: Hombres o mujeres que tengan relaciones sexuales anales; inmunosuprimidos (Enfermedades virales como VIH, Hepatitis), uso de esteroides o inmunosupresores en forma crónica, trasplantados, entre otros; también mujeres con antecedente de VPH en el área ginecológica (Cérvix, vaginal o vulvar); antecedentes de cualquier otra Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS).; y personas con presencia de lesiones clínicas (condilomas) en el área perianal y/o genital.

pruebas de cribado y prevención

Las estrategias de cribado incluyen herramientas diagnósticas equivalentes a las que se utilizan en el cribado de la displasia cervical en mujeres, como son:

  • Citología Anal: consiste en la obtención de células mediante la introducción en el canal anal de un Cito Swab (bastoncito) o cepillo. Es una técnica sencilla y fácil de hacer. Esta prueba se debe realizar a todos los pacientes de riesgo. La citología anal es equivalente a la citología preventiva de cérvix uterino realizada por ginecólogos en mujeres.

  • Serotipiaje del VPH: por citología o biopsia, es el método más utilizado actualmente para la detección del tipo de VPH con mayor sensibilidad.

  • Anoscopia de Alta Resolución (AAR) o Anoscopia Magnifica: se trata de una técnica de cribado imprescindible, ya que es la única que permite la toma de biopsias dirigidas a zonas detectadas con amplificación visual. La AAR se debe realizar en todo paciente con VPH o con anormalidades en la citología.  

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La técnica consiste en la visualización de la zona anorrectal magnificada mediante un Anoscopio de Alta Resolución con la ayuda de colorantes para la confirmación o no de la displasia anal. Este estudio es el equivalente a la Colposcopia realizada por el ginecólogo para el despistaje del cáncer de cérvix en mujeres. 

El equipo de Proctología de Unidad Cirugía Barcelona, liderado por el Dr. Manuel Prados Guzmán junto con el Dr. Franco Marinello y Dr. Elvis Vargas en el Hospital Universitari Dexeus Quironsalud y Clínica Mi Tres Torres, es el primer servicio privado de Cataluña en disponer de la tecnología de última generación THD ProctoStation®. Este equipo permite realizar el diagnóstico y tratamiento de multitud de patologías anorrectales en consulta, así como un estudio exhaustivo del VPH anal mediante la Anoscopia de Alta Resolución.