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El TripAdvisor de los ‘sexcondites’: escondites públicos de Barcelona donde practicar sexo

Una web comunitaria geolocaliza a lo Google Maps rincones que han protagonizado más escarceos que Julio Iglesias y el emérito juntos. En Barcelona destapa 1.700 picaderos virales  

Exorcismos, vudú y cócteles con ouija en Barcelona

Un 'sexcondite' clásico de Barcelona. La calle más literal: la dels Petons, aunque ya no se limita a los besos.

Un 'sexcondite' clásico de Barcelona. La calle más literal: la dels Petons, aunque ya no se limita a los besos. / Manu Mitru

Ana Sánchez

Ana Sánchez

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Es un mapa de Barcelona, pero se ven más pies en horizontal por metro cuadrado que en ‘La isla de las tentaciones'. Son pictos que localizan ‘sexcondites’, así los llaman. Escondites públicos que –dan fe miles de personas- han protagonizado más escarceos que Julio Iglesias y el emérito juntos. Las mejores vistas a Cuenca, garantizan. Las geolocaliza una web comunitaria a lo TripAdvisor: con puntuación y comentarios. En Barcelona destapa 1.700.   

Vendría a ser un Google Maps con confesiones escabrosas de polígrafo ‘deluxe’. Hay quien asegura haber practicado sexo hasta en un probador del Zara. Solo en Barcelona se recomiendan 150 baños en los que pasar al “postre”, ya sea en bares, librerías, incluso en un Starbucks o el Mercadona. “Luego te puedes comprar una pizza”, suman alicientes. Los cementerios también son ya un clásico. “Aquí se acaba la vida -justifica un usuario-, pero también es una oportunidad para comenzarla”.     

Sexcondite’: “Es aquel sitio público donde puedo tener relaciones sexuales sin que me pillen”, define Josean. Él es el Cupido del sexo. “Sí, algo así”, se ríe. “Llevo a bastantes personas al huerto”, se encoge de hombros. Josean G. (prefiere evitar apellidos), 49 años, es diseñador web. Lleva 15 años descubriendo picaderos de todo el mundo desde casa. Tenía que ser de Bilbao. Hasta le ha venido bien como currículum en entrevistas de trabajo, asegura.  

Picaderos virales

El nombre de la web no da pie a sutilezas: Mispicaderos.com. Josean suele hablar de “sexcondites” para amortiguar tabús. La idea se le ocurrió en el 2009. “Anda, ¿y esto cómo no hay? –recuerda-. Pues al lío, me meto yo a hacerlo”. Tampoco es que fuera un experto, asegura. Apenas unos meses después, alguien lo colgó en redes y se viralizó. “Y empezó a crecer, a crecer…”. 15 años después, cada vez va a más, asegura. Hasta han querido comprársela. “Pero no pude ponerle precio –recuerda-. Es una cosa que no puedo valorar”. Y no, no puede vivir de sus picaderos. “Me gano un dinerillo con la publicidad”. 

La web ya acumula más de 36.400 ‘sexcondites’ por el mundo: de Italia (4.000) a México (1.000). Barcelona (1.700) es la segunda ciudad más promiscua del ránking tras Madrid (2.400). Cada picto incluye localización, cómo llegar, nivel de intimidad, votos, antecedentes sexuales, chascarrillos explícitos y hasta imagen del Google Street View. Un TripAdvisor del sexo “rapidín”.

¿Cómo funciona? “Es la gente la que provee de información a la web –detalla su ideólogo-. No te tienes ni que registrar ni nada”. Cada día se suben entre 5 y 10 hallazgos. Josean filtra todas las entradas para que no salgan nombres, números, ubicaciones falsas. También hay sistemas para denunciar, en caso de que se le cuele algo. “Lo último que queremos es molestar a nadie”, asegura. “La calidad del sitio ya es otra cosa –añade-. Son 36.400 picaderos. No me da la vida para probarlos todos”, se ríe. “Para eso he puesto un sistema de comentarios, para que la gente sepa si merece la pena el sitio o no”. 

¿Quién utiliza ‘sexcondites’? “Yo los pensé sobre todo para gente joven que tiene coche pero no casa –recuerda Josean-. Y vas al típico picadero de toda la vida”. Enseguida se fueron sumando categorías no tan típicas: aparte de parques, párkings y descampados, se recomiendan cementerios (“nunca hay gente viva”) y muchos, muchos baños. Es lo que más sigue sorprendiendo a su creador: “¿La gente se mete en el baño tan frecuentemente?”. 

Hay recomendaciones más difíciles de creer que las conspiraciones contra Trump: sexo tras recovecos de museos, cuartillos secretos en centros comerciales, encontronazos en la sección de filosofía de una librería. Incluso se detallan tramos en los que algún tren va vacío. “¡Pero si el baño es muy pequeño! - menea la cabeza al enterarse el dueño de un bar recomendado-. Es imposible hacer cosas raras”. Pues sí, lo único que entran ganas de hacer aquí en pareja es separarse. Solo apto para contorsionistas del Cirque du Soleil.  

Los 'sexcondites' favoritos

El parque preferido por estos amantes exprés son los jardines de Mossèn Cinto Verdaguer. Hay un rincón discreto rodeado de arbustos, dicen, “ideal para cualquier hora del día”. (Tiene más de 700 votos). La calle más literal sería la dels Petons, aunque ya hace tiempo que no se limita a los besos. Al fondo del callejón sin salida hay una banqueta de piedra que alguno recomienda para posturear en la intimidad. La web descubre en Barcelona más rincones oscuros que en una peli de Batman: de Montjuic a los espigones, pasando por callejones discretos como el del recinto de la Escuela Industrial, o incluso bajo las escaleras del Port Olímpic.   

Un 'sexcondite' clásico: al fondo de la calle del Petons hay una banqueta de piedra.

Al fondo de la calle dels Petons hay una banqueta de piedra que alguno recomienda para posturear en la intimidad. / Manu Mitru

No hay ningún caso en la web–a Josean no le ha llegado, al menos- de parejas multadas. Sí hay algunas que confiesan haber sido pilladas ‘in fraganti’, pero no por la poli, sino por jabalís.  

También se ve mucha habitación por horas, cuartos oscuros y zonas de encuentros casuales. “Hay todo un mundo que yo he ido descubriendo poco a poco viendo lo que me piden los usuarios”, resopla Josean. De aquí ha sacado varios ‘spin off’: mapas de ‘cruising’, ‘swingers’ y hasta un pequemap, con recomendaciones –estas nada oscuras- para padres con niños. “La evolución natural de la gente –sonríe- que visita mucho los picaderos”.