La Mercè 2023

Rumba catalana con reivindicación frente a la Catedral

Rumba All Stars, formación creada para la ocasión, con voces como Joan Garriga, Muchacho y la legendaria Maruja Garrido, celebró los hitos del género y aprovechó para pedir apoyo “a todas las administraciones”

Jordi Bianciotto

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Qué menos que una buena juerga rumbera, en el marco de la Mercè, para arropar esa candidatura del género más genuinamente barcelonés a la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. De eso fue, este sábado, la fiesta a cargo de Rumba All Stars, de reafirmar los poderes de esta música mestiza, fiestera y poética de la mano de una competente tropa de músicos y voces reunidas para la ocasión.

Objetivo cumplido, en la avenida de la Catedral, propiciado por el oficio de los convocados y el pedigrí, popularidad y variedad del repertorio. Abundancia de tonadas populares, empezando por esa ‘Rumba de Barcelona’, de Gato Pérez, servida como bienvenida, recordándonos que “la rumba neix al carrer, filla de Cuba i d’un gitanet”, con vistas al Somorrostro y a Hostafrancs, al Carmel y a Poble Sec. Jack Chakataga empuñó luego una robusta ‘Marcha’ (el tema de Ramonet que hizo famoso Rosario), y Muchacho defendió una pieza propia, ‘Miquelet’. Guitarra en ventilador de altas prestaciones y banda amplia, acústica y eléctrica, con las voces y palmas de Alba y Selu.

Rumba All Stars en la avinguda de la plaça de la Catedral

Rumba All Stars en la avinguda de la plaça de la Catedral / FERRAN NADEU

En lengua caló

Rumba catalana, en fin, como se encargó de enfatizar, con acento en el gentilicio, Yacine Belahcene, precisamente el que más se apartó de los cánones con su arabesco ‘Sidibibi’. Rumba All Stars defendieron un encuadre abierto del género, integrando incluso el sonido ‘caño roto’ de los 70 en un ‘medley’ de Las Grecas bordado por la Selu. Y fueron a las esencias con esos temas en caló desplegados por Sam Mosketón, ‘Chaborro’ (suerte de adaptación de ‘El muerto vivo’) y ‘Chavi’, de Peret. Otra voz con autoridad, Yumitus, casó 'Paraules d'amor', de Serrat, con el 'Gitano fino' y alzó la voz para pedir "a todas las instituciones" que hagan el favor de apoyar la rumba. "¡Ya toca!".

En un ambiente no ya de camaradería sino familiar, fluyeron las rumbas, genuinas o incorporadas, como la ranchera tuneada 'Volver, volver'. No pudo faltar un revitalizador del género como es Joan Garriga, dando nueva vida a 'Flor de primavera', de sus tiempos con La Troba Kung-Fú.

Y rematando la sesión, una leyenda, nada menos que la sísmica Maruja Garrido, presentada muy ajustadamente como “la musa de Dalí”, presumiendo de genio y figura a los 81, revolucionando el patio con su cante, sus meneos y los tirones que propinaba a su falda. Su célebre 'Son, son, será' coronó la noche con la concurrencia maravillada, bailando y haciendo oír su voz para que el eco llegara a los despachos institucionales que corresponda.