Inauguración el sábado

La espectacular biblioteca García Márquez desata el hambre de libros en Barcelona

Uno de los rincones de lectura, con hamaca incluida, de la Biblioteca García Márquez.

Uno de los rincones de lectura, con hamaca incluida, de la Biblioteca García Márquez. / Ricard Cugat

  • Los vecinos del distrito esperan con expectación la inauguración del equipamiento largamente reivindicado y especializado en literatura latinoamericana

  • Un fantástico edificio sostenible de madera acoge el centro, el tercero más grande de la ciudad, que destaca por su luminosidad y sus espacios polivalentes decorados con alfombras y hamacas

6
Se lee en minutos
Natàlia Farré
Natàlia Farré

Periodista

Especialista en arte, patrimonio, arquitectura, urbanismo y Barcelona en toda su complejidad

Escribe desde Barcelona

ver +

Espectacular. Así definen propios y extraños el edificio que se levanta en la esquina de las calles de Concili de Trento y Treball. Una gran estructura de madera y cristal que tiene forma de libros apilados y cuyo acceso se efectúa desde una plaza ligeramente elevada protegida con una marquesina que recuerda (de forma expresa) a los chaflanes del Eixample. El exterior llama la atención y el interior, engancha. Todo se distribuye a partir de un patio que ejerce de lucernario y de chimenea solar. Seis plantas conectadas por una colosal, a la par que liviana, escalera que da paso a espacios diáfanos, luminosos, confortables y orientados a las mejores vistas posibles. El resto son placas fotovoltaicas, sistema de recogida de aguas pluviales... y, por supuesto, la madera que lo sujeta y cubre proviene de bosques sostenibles y tiene un potencial futuro en forma de biomasa. En resumen, un edificio proyectado por los arquitectos Elena Orte y Guillermo Sevillano (SUMA Arquitectura) que aspira a las calificaciones más altas de sostenibilidad. Y un edifico que acogerá en breve la Biblioteca Gabriel García Márquez del barrio de Sant Martí. 

Pieza icónica

Expectación. Es lo que se vive en el barrio. Por la construcción en sí y por el servicio que prestará a partir del sábado. “Es sorprendente. Todas las construcciones de alrededor tienen una imagen mediocre y anticuada, tener una pieza icónica que puede, por qué no, optar a un Premi FAD es una gran aportación al territorio. Es un antes y un después”. Palabra de Antoni Santos, presidente de la Associació de Veïns de Sant Martí de Provençals. De conseguir el galardón, no sería la primera biblioteca en ser laureada, en 2006 la Biblioteca Jaume Fuster de Gràcia, diseñada por Josep Llinàs, ya obtuvo dicho reconocimiento. Y es, por poco, más grande que la de Sant Martí que con sus casi 4.000 metros cuadrados y 40.000 documentos de fondo ocupa la tercera plaza del ‘ranking’ tras la de Gràcia y la Biblioteca Ignasi Iglesias de Sant Andreu. 

Interior de la Biblioteca García Márquez.

/ Ricard Cugat

"No recuerdo tanta expectación desde que inauguramos la Biblioteca Paco Candel, en la Zona Franca", sostiene Neus Castellano, la directora de la García Márquez. Los vecinos más voluntariosos preguntan si pueden echar una mano o cuánto habrá que esperar para la apertura. Los más atrevidos se cuelan directamente. No han sido ni uno ni dos los que han franqueado la entrada aún cerrada. Castellano recuerda a la vecina que se encontró una tarde en medio de las escaleras y le soltó: “Soy curiosa por naturaleza y estoy cansadita de ver el edificio por fuera y quería ver cómo era por dentro”. No en vano el barrio lleva años esperando “un proyecto que se gestó a finales del mandato de Trias, una historia enquistada que al final ha acabado bien”, asegura Santos; y llevan meses sin espacio al que acudir en busca de lectura, ya que la puesta en marcha de la nueva biblioteca ha obligado a cerrar la que durante 50 años ha servido al vecindario desde el Centre Cívic: “Ha sido un estimulo para la lectura y la participación a pesar de que era pequeña, rudimentaria y con pocos medios. Hay que inaugurar la nueva desde el reconocimiento a la anterior”, defiende Santos. 

Inauguración con fiesta

El sábado será el gran día, abrirá puertas con fiesta: gigantes, diablos, trabucaires y espectáculos infantiles. Lo dicho, la expectación es máxima: “Es una locura, hay muchas ganas”, apunta el presidente de la asociación de vecinos que asegura que con la nueva biblioteca -que incluye el archivo del barrio y una radio- junto con las futuras escuela infantil y de música, y el Auditori, inaugurado en 2014, el barrio se convertirá en una “centralidad cultural de primer orden”, un barrio que no hace tanto, una década, tenía como único y gran equipamiento el Centre Cívic y que ahora aspira a dar servicio a todo el territorio, es decir a Via Trajana, La Palmera, La Pau, La Verneda, y El Besos i el Maresme. 

Uno de los rincones de lectura con alfombras y sillones orejeros.

/ Ricard Cugat

Rincón para Francisco Ibáñez

Noticias relacionadas

La inauguración llega con retraso y con algunos (pocos) retoques pendientes por culpa de la pandemia y de la guerra en Ucrania pero la apertura no puede esperar más: “Cualquier día entran en tromba y la inauguran vía hechos consumados”, apunta divertida la directora que se muestra encantada de que “aún haya gente tan ilusionada con una nueva biblioteca”. Pero que nadie se confunda, en la García Márquez manda la idea de la biblioteca como tercer espacio, que es como los teóricos definen ese lugar que no es ni el hogar ni la oficina sino un sitio donde estar. De ahí la ausencia de puertas en todo el recinto y la polivalencia de todos sus elementos que permiten crear diferentes ambientes, incluso un rincón dedicado a uno de los hijos predilectos del barrio: Francisco Ibáñez, el padre de Mortadelo y Filemón. Y de ahí, también, el mobiliario: sillones orejeros, alfombras, plantas e incluso hamacas, aunque lo suyo sería decir chinchorros que es como García Márquez (Aracataca, Colombia, 1927 – Ciudad de México, 2014) las nombraba en sus primeras novelas. 

El 'santo patrón'

"Es una de las muchas maneras de homenajearlo”, afirma Castellano a la par que muestra orgullosa una primera edición de ‘Cien años de soledad’ con la portada de Vicente Rojo. Ahí están, también, las mariposas amarillas que siguen siempre a Mauricio Babilonia cuando se cita clandestinamente con Meme Buendía y los pescaditos de oro del coronel Aureliano Buendía, todos personajes de la afamada novela de García Márquez. Aunque la pieza más fotografiada y visitada es el busto del ‘santo patrón’ –así llama cariñosamente Castellano al ‘nobel’ colombiano- que diversas entidades del Caribe han regalado a la biblioteca y que esta luce en una de las plantas. El bautizo del recinto con el nombre del autor de ‘Crónica de una muerte anunciada’ lo decidió el ayuntamiento en 2014, tras la muerte del escritor, y con el tiempo ha llegado la especialización del centro: literatura latinoamericana, eso incluye las principales obras de los novelistas, poetas y dramaturgos de antes y después del ‘boom’ latinoamericano en Barcelona, que es como se llama a la década de los 60 y 70 y a la instalación en la capital catalana de los principales escritores del movimiento bajo la protección de la agente literaria Carme Balcells. 

Los materiales principales de la biblioteca son la madera y el cristal.

/ Ricard Cugat

Cita con el primer festival de literatura latinoamericana

Más allá del fondo bibliográfico, la biblioteca aspira a convertirse en un centro de promoción cultural con actividades organizadas conjuntamente con Casa Amèrica Catalunya. La primera ya tiene nombre, fecha y formato de festival: KMAmérica se celebrará del 16 al 19 de junio con la aspiración de convertirse en un escenario de intercambio de ideas y pensamiento crítico a través de las obras de autores de América Latina y el Caribe en diálogo con la literatura catalana. A la cita están convocados 22 autores de 11 países, entre ellos, los argentinos Selva Almada, Ariana Harwicz y Martín Caparrós, los mexicanos Cristina Rivera Garza, Roberto Wong y Alain-Paul Mallard, la ecuatoriana Mónica Ojeda, la portorriqueña Marta Aponte Alsina, el peruano Gustavo Faverón Patriau, el costarricense Carlos Fonseca, las colombianas Laura Restrepo y Vanessa Londoño, el brasileño Itamar Vieira Junior, el cubano Abilio Estévez, la chilena Constanza Ternicier y la dominicana Sorayda Peguero. A estos se sumarán autores locales como Llucia Ramis, Víctor Balcells y Núria Bendicho.

La programación contará con mesas redondas, diálogos con formato de entrevista, un espectáculo de literatura oral, el estreno de una obra de teatro -‘La débil mental’, de Ariana Harwicz con dirección de Elena Fortuny- y una ruta literaria dedicada a Gabriel García Márquez.

Temas

Bibliotecas