OBITUARIO

Gabi Pareras: Mente, corazón y manos

Fallece a los 55 años el referente mundial del arte de la magia de cerca

Gabi Pareras impartiendo su conferencia durante el Congreso Nacional de Magia, celebrado en Manresa.

Gabi Pareras impartiendo su conferencia durante el Congreso Nacional de Magia, celebrado en Manresa. / JOSEP GARCIA

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Josep Garcia

Probablemente el lector desconocerá al protagonista de este obituario, y es por ello que le invito a descubrir a una persona culta, sensible, generosa e ingeniosa, a quien, si una baraja no se le hubiese cruzado en su camino a los 17 años, "hubiese sido un inútil total", según sus palabras.

La comunidad mágica se ha quedado huérfana de uno de los principales referentes de la magia de cerca, concretamente de la cartomagia; reconocido y admirado mundialmente por su estudio, perfeccionamiento y enseñanza de esa disciplina, a la que dedicó cerca de cuarenta años en cuerpo y alma.

Gabi Pareras falleció el pasado 26 de agosto, a los 55 años, tras una larga enfermedad azuzada por uno de los dos elementos que le caracterizaron hasta 2017, por llevarlos siempre en las manos, la baraja y el cigarro: uno le dio la vida, el otro se la quitó...

Nacido en Barcelona en 1965, reconocía con humor y sarcasmo que de pequeño nunca le regalaron una caja de magia. "Es más, los magos no me interesaban un carajo", añadía. "Con 17 años visité a un amigo enfermo, y lo hallé sentado en la cama con toda la habitación con cartas por el suelo. Estaba practicando la carta 'boomerang' y evidentemente no le salía. Se había comprado un libro de magia, sencillo, y más por amistad que por interés, como una forma de sobrellevar su convalecencia, empezamos a practicar los juegos juntos". El flechazo con la magia no se produjo de inmediato, pero sí surgió en ese momento una curiosidad que nunca le abandonó.

De los primeros juegos, pasó a las primeras actuaciones ante familiares o amigos y le llegó la oportunidad de empezar a hacer magia por las mesas del mítico Teatre Llantiol, en Barcelona, lo que le permitió conocer y aprender de figuras como Juan Tamariz Pepe Carroll. Pero no fue hasta que descubrió el pensamiento de Arturo de Ascanio, primero a través de un libro y posteriormente en persona, ¡cuando todo cambia! Cabe recordar que estamos hablando de quien es considerado el padre de la magia moderna, aún cuando Ascanio no ejerció nunca como mago profesional.

El maestro impartiendo su purismo a sus alumnos, en la sede del Cartomagia Club.

Con la teoría ascaniana, Gabi descubrió que "la magia es un arte", y como tal debe ser tratado y respetado. Paulatinamente abandonó las actuaciones ante el público profano, "invirtiendo en tiempo, no en dinero" para estudiar, aprender y profundizar la magia artística, alejándose de la comercial. Fueron años de máxima creatividad, apostando por juegos y rutinas nuevas, revisando los clásicos, depurando técnicas, hasta conseguir la excelencia y la perfección. Y llegó el momento de dar el gran paso; de hacer de su afición, su pasión, por fin su profesión y compartir toda esa sabiduría con quien realmente quisiese aprender.

Sus conceptos tanto teóricos y prácticos, como la magia ficcional, le llevaron a impartir talleres, conferencias y seminarios por todo el mundo, asombrando por la belleza y delicadeza con la que realizaba rutinas asombrosas, ya fuese con cartas, monedas o cubiletes... ¿Que si tendría algún defecto? Una interminable lista de chistes malos que no dudaba en explicar.

El Rei de la Màgia fue el escenario perfecto donde actuó durante 24 horas, sin repetir ningún juego. / JOSEP GARCIA

En 2012, con motivo del primer Festival del Rei de la Màgia, actuó durante 24 horas seguidas y sin repetir ningún juego, ante un público completamente entregado a la ilusión y al desafío de la mente. Afortunadamente su escuela Cartomagia Club está asentada en Barcelona y desde allí durante más de 30 años ha compartido sus conocimientos con los alumnos. Creó una legión de fieles, de incondicionales, entre los que me encuentro, a quienes por encima de todo nos enseñó a valorar y respetar la magia como un arte, y más allá de eso, nos aportó su filosofía de vida, con comentarios a menudo jocosos, pero que siempre invitaban a la reflexión. Pero no solo los alumnos acudíamos al centro, ya que era el punto de reunión para cualquier ilusionista profesional, de la disciplina que fuese, en busca de un consejo, de una respuesta por parte de Gabi.

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Gabi, a la derecha de la imagen, acompañado de amigos, la mayoría ilusionistas, en una fiesta de aniversario. / TONI TORRILLAS

Ahora somos muchos quienes sentimos un vacío interior ante la pérdida del amigo, con una personalidad arrolladora, pero sonreímos al pensar que maestro y discípulo se habrán encontrado ante un tapete negro y una baraja, que los papeles se habrán invertido y que será Arturo de Ascanio quien estará disfrutando y aprendiendo del maestro Gabi Pareras.