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CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA

Las asociaciones de vecinos de Barcelona piden considerar los riesgos antes del despliegue del 5G

La federación de entidades vecinales recuerda la falta de estudios suficientes sobre la seguridad de esta nueva tecnología

Luis Benavides

Una antena de telefonía, en Barcelona

Una antena de telefonía, en Barcelona

La federación de entidades vecinales de Barcelona (FAVB) y Ecologistas en Acción denuncian que la ciudad de Barcelona se ha propuesto ser pionera en el despliegue de la tecnología 5G “sin tener en cuenta los posibles impactos negativos para la salud derivados de la contaminación electromagnética”, aseguran.

La FAVB y los ecologistas consideran que debería aplicarse el “principio de precaución” tratándose de una tecnología que puede tener efectos nocivos sobre la población según diferentes organismos científicos que asesoran al Parlamento Europeo. No hay estudios suficientes para disponer de datos suficientes sobre su seguridad y por ese mismo motivo, explica el comunicado, “en diversas ciudades europeas se ha aplazado su implantación”.

“Cuando hoy estamos experimentando los efectos negativos sobre el clima que han generado las tecnologías de uso masivo de energías fósiles, parece obvio que es necesario ser más cuidadosos en la introducción masiva del 5G sin haber evaluado previamente los riesgos”, reza el comunicado, en el que se recuerda que tampoco se analizó el impacto de tecnologías previas como el 2G, 3G y 4G.

La oenegé Ecologistas en Acción ha presentado frente a la Secretaría de Estado para el Avance Digital (SEAD) un recurso extraordinario de revisión contra el Plan Nacional 5G y una petición de revisión de oficio del mismo plan a la ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño

Peticiones

En su comunicado, la federación y los ecologistas también lista varias peticiones dirigidas al gobierno municipal y al Govern de la Generalitat. A las dos administraciones piden, entre otras cosas, un “debate ciudadano bien informado, técnico y con base científica” previo al despliegue, “información exhaustiva y el registro histórico de modificaciones y datos de emisión de las antenas de telefonía en Catalunya”, así como un plan de inspección sobre las de Barcelona, anunciado por el consistorio en el anterior mandato.

El texto también reclama la elaboración de un mapa de emisiones en la ciudad que recoja tanto las instalaciones de telecomunicaciones como las de transformación eléctrica, la creación de ‘zonas blancas’ libres de emisiones electromagnéticas en espacios públicos y transportes; y la aprobación de una normativa que obligue a los operadores a instalar ‘routers’ con “una configuración estándar que permita la desconexión del wifi a voluntad del usuario, sin perder la conexión telefónica”.

Otras demandas son aumentar el número de estaciones fijas y automáticas de medida de emisiones que dan una información continua y que estén adaptadas a las nuevas frecuencias y tecnologías e informar a la ciudadanía cuando se prevea un incremento temporal de las emisiones, como en los episodios de contaminación.