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BARCELONEANDO

Videoarte de ida y vuelta

Casa Rusia entra en la agenda del festival Loop acogiendo una exposición de arte ruso y español que luego viajará a Moscú

La entidad dedicada a promocionar la cultura del país eslavo ocupa lo que en su día fue palacio de los marqueses de Alfarràs

Natàlia Farré

El vestíbulo de Casa Rusia, durante la exposición de moda inspirada en la obra de Ródchenko.

El vestíbulo de Casa Rusia, durante la exposición de moda inspirada en la obra de Ródchenko. / ÁLVARO MONGE

De Palau Alfarràs hay dos. Uno más que conocido, el que responde, también, por los nombres de Torre Sobirana, Palau Desvalls y Palau Llupià, y que tiene como jardín el Laberint d’Horta. Y otro más difícil de situar, junto a la plaza del Duc de Medinaceli. El primero fue torre de veraneo; el segundo, residencia urbana de los marqueses de Alfarràs, de Llupià y del Poal, algunos de los títulos acumulados a lo largo de la historia por la familia Desvalls, uno de los grandes linajes del país. La finca extramuros languidece en manos del ayuntamiento; la del centro de la ciudad acoge, desde el 2018, Casa RusiaNada queda de sus paredes barrocas y su jardín colgante. La guerra civil se lo llevó todo por delante. Y lo que no cedió bajo las bombas, sucumbió por la especulación inmobiliaria. Así las cosas, lo que resta en pie de la casa original es solo la delicada fachada neoclásica de mitad del XIX que Adolf Florensa salvó desde su cargo de arquitecto municipal.

Su lujoso interior tampoco ha sobrevivido, pero el actual también tiene su qué. Donde antes brillaba un fastuoso estilo imperio, según las crónicas, ahora está lleno de referencias a los grandes artistas rusos, de Chagall a Malévich. De hecho, hasta ayer el edificio lucía constructivismo puro con una exposición de moda inspirada en las obras de Ródchenko. Y a partir del jueves será el 'new media art' en forma de videoarte el que ocupará las salas. No en vano Casa Rusia tiene como objetivo promocionar la cultura de su país y la conexión de esta con la española. De manera que lo mismo oferta conversaciones entre parlantes españoles y rusos, que proyecta películas de Nikita Mijalkov o ayuda a los estudiantes interesados en pisar la universidad de San Petersburgo. 

Un viaje cultural de ida y vuelta que le va que ni pintado a 'Perspectives. Where the body meets the mind', la exposición que reunirá piezas de la colección Gazprombank (custodia de los fondos privados más importantes en arte ruso) y obras del Museu d’Art Contemporani de Barcelona (Macba). La muestra viajará luego a Moscú, al Museo de Arte Moderno, y finalmente a Florencia coincidiendo con la feria Artissima. Con la exhibición de la exposición, Casa Rusia entrará por primera vez en el circuito de Loop que, para los que no estén al caso, se trata de uno de los certámenes (festival más feria) más importantes, si no el que más, en cuanto a videoarte de todos los que se celebran. ¿Las cifras? Trece días, del 12 al 24 de noviembre, 80 espacios, 300 artistas y más de 500 piezas de arte en movimiento expuestas en Barcelona y alrededores. Con un tema en común: hacer reflexionar al público sobre el espacio cósmico y su futura colonización. De ahí el lema de la actual edición de 'Loop: Even outer space'.

Fotograma de ‘Cruzar un muro’, de Enrique Ramírez, una de las obras que lucirán  en Casa Rusia.

Majestuoso velero 

La participación de Casa Rusia tiene su historia estrechamente vinculada al impulso que el país eslavo está dando a la cultura. Y a la ambición del Museo Pushkin. La pinacoteca es la más grande, tras el Hermitage, en cuanto a fondos de arte europeos y en sus paredes descansan gran parte de dos de los coleccionistas más importantes del impresionismo, las de Schukin e Morózov. No contento con tener piezas únicas –como 'El viñedo rojo', considerado el único cuadro que Van Gogh vendió en vida–, el museo ha decidido crear una colección de 'art new media'. Y aquí es donde entra Carlos Durán. El galerista, y uno de los fundadores de Loop, aconsejó al centro sobre la casuística a la hora de editar, conservar y considerar originales las obras de videoarte. Pues no es lo mismo custodiar un óleo que un USB con una pieza de videoarte. 

Y de ahí y del encuentro con Marina Sitnina, directora de la colección de Gazprombank, surgió la posibilidad de poner en diálogo videoarte ruso y español durante el Loop, la opción de que Casa Rusia acogiera la muestra fue algo natural. Pues en lo que fue Palau Alfarràs practican la hospitalidad rusa. También evidencian su grandeza: en  el 2018, durante su inauguración, fondearon en el puerto el 'Krusenshtern', un impresionante y majestuoso velero de cuatro mástiles que prometen volver a traer.