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ENTREVISTA LAURA PÉREZ

"Habrá un plan contra las agresiones machistas en el metro"

La primera concejala de Feminismos y LGTBI de Barcelona anuncia que trabajan en un protocolo para erradicar las violencias en el transporte público

Están realizando un estudio de los equipamientos municipales con mirada de género en el que plantean actuaciones como vestuarios para las personas trans

Helena López

La teniente de alcalde de Derechos Sociales y Feminismos, Laura Pérez.

La teniente de alcalde de Derechos Sociales y Feminismos, Laura Pérez. / MANU MITRU

Con la llegada de los ‘comuns’ al Ayuntamiento de Barcelona nació la concejalía de Feminismos y LGTBI, lo que supuso la normalización dentro de la institución de palabras hasta entonces inauditas entre los muros de Sant Jaume, como heteropatriarcado. La actual teniente de alcalde de Derecho Sociales, Laura Pérez, la mujer que más veces la ha pronunciado pisando moqueta, hace balance de sus políticas.  

-El futuro para una barcelonesa de 13 años lesbiana ¿es mejor hoy que hace cinco años? 
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Si me dieras otro margen de tiempo, hace 40 años, te diría que por supuesto. Pero en los últimos años las cosas no se están poniendo fáciles. Mientras Barcelona reivindica y se mantiene como una ciudad que quiere seguir luchando, vemos un retroceso en el cuestionamiento de derechos. Antes era Polonia o Hungría, pero ahora es Andalucía o Madrid. Estamos en un momento peligroso de ascenso del discurso de odio y hemos de ser muy constantes para que esta chica lo que reciba no sea una vuelta al armario. Sobre todo a partir de la entrada de VOX en el Parlamento, los 'inputs' que recibe un adolescente son complicados. Se habla incluso de adiestramiento en las escuelas en ideología de género... cosas de las que hace cinco años no se hablaba. Hace cinco años hasta la derecha simpatizaba con la cuestión LGTBI, en cambio, ahora, poco a poco se van moviendo las piezas.

-¿Cómo se combate ese discurso?
-Primero desde el conocimiento. Se genera mucho desconocimiento de qué hacen las entidades feministas y LGTBI y se dicen muchas mentiras. No hay una promoción de una determinada sexualidad, sino una promoción de la libertad. Este es un discurso en el que hemos de insistir mucho. Se ha promocionado mucho un discurso de me siento atacado como hombre, mi masculinidad, que tenía muchos privilegios y que ahora se está intentando quitar mis privilegios. Y aquí tienen una parte de razón, pero no porque el hombre pierda bienestar, sino porque la mujer pueda tener los mismos; y en el caso LGTBI no se está haciendo una promoción para llevar a nuestros jóvenes a una determinada sexualidad o identidad; lo que queremos es que crezcan libres y se expresen como quieran, tengan el cuerpo que tengan, quieran ser tratados en masculino o en femenino, quieran jugar a fútbol siendo niñas o quieran hacer ballet siendo niños. Tenemos que hacer un discurso que beneficie a todo el mundo, no atacamos a nadie. Y es pedagogía y es incómodo, pero es nuestra responsabilidad.

"Queremos que los jóvenes crezcan libres y se expresen cómo quieran; tengan el cuerpo que tengan"

-Pese al trabajo hecho, las entidades LGTBI denuncian un repunte en las agresiones, sobre todo en el transporte público.
-Sí, lamentablemente, persisten los abusos en el transporte público y en la vía pública. Tenemos que entrar de forma muy contundente a lanzar un mensaje de que queremos una ciudad libre, donde poder caminar, disfrutar y salir por la noche. Las cifras son muy preocupantes. Tenemos que hacer del metro un espacio libre de agresiones lgtbifóbicas y machistas y para hacerlo necesitamos herramientas. Saber dónde está pasando. Tenemos la intuición de que hay líneas de metro y horarios determinados dónde se producen agresiones, pero tenemos que mejorar mucho la información que tenemos de lo que está pasando en el transporte público. Tener protocolos de actuación para que el trabajador del metro sepa cómo actuar ante abusos de ese tipo, porque la gente que está en el vagón también se siente interpelada y tiene que saber que el metro es un lugar de protección y un lugar en el que se reacciona y saber cómo actuar, y eso se hace a través de campañas de comunicación. Queremos que este sea un tema también que el propio transporte sienta como su responsabilidad.     

-¿En qué se ha avanzado ya?
-Estamos trabajando entre el área de movilidad y la de feminismo y LGTBI.

-¿Un solo protocolo para las dos tipologías de abusos?
-No. Coincidirán en muchas líneas, pero en otras también se diferenciarán. Siempre hemos optado por separar las campañas; si no se engloba todo en agresiones, y una agresión lgtbifóbica es un delito de odio, que está tipificado y tiene una ley específica, y en el caso de violencia machista tiene otro marco normativo. 

"Lo de los pezones en las piscinas de Barcelona fue revolucionario"

-¿Cuándo será una realidad?
-Nuestra voluntad es que pronto, con toda la dificultad que sabemos que nos podemos encontrar. No es un un espacio pequeño. Es un gran volumen de trabajadores. Hemos de apelar también a la complicidad dentro de TMB.

-¿Será solo para el metro o también para los buses?
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Metros, buses y sector del taxi, donde tenemos muchos aliados. El transporte público en general. De las situaciones que se dan, la mayoría no son de violencia física, y este protocolo tendrá que recoger desde una interpelación verbal, hacia la que también tenemos que saber reaccionar y que no hemos de minimizar, porque hay un discurso de odio detrás y tenemos una ley que lo reconoce, hasta una intervención policial después de una agresión física. Ha de ser un protocolo que reconozca esa violencia extrema, que es la minoría de los casos, pero también las violencias cotidianas que ahora muchas veces no se denuncian y no se defienden y se tienen que poder defender.

Laura Pérez, la primera concejala de Feminismos del ayuntamiento. / LAURA PÉREZ

-Ligado con eso, ¿cómo ha ido la prueba piloto de los buses con parada a demanda para las mujeres?
-Muy bien. Yo soy muy partidaria de generalizarlo a todas las líneas nocturnas, y de hecho estamos trabajando en esa línea. La prueba piloto nos dice que no ha generado ninguna incidencia. Se están cumpliendo los horarios. Lo que sí se ve es una diferencia entre las líneas que hacen todo su recorrido en medio de  un entorno urbano, donde las paradas son más seguidas y en ningún momento deja de haber vida urbana, y en los espacios interurbanos o en los polígonos, donde ha funcionado mucho mejor (el 80% de las demandas). Eso nos dice que en esos entornos es muy necesario el servicio. Este mandato queremos trabajar un ‘Poligoneras’, un plan para estudiar cómo mejoramos los polígonos desde una perspectiva de género, y ésta es una medida clave. La vida la imaginamos siempre desde el punto de vista de un hombre blanco, empresario, sin problemas de movilidad, pero hay otras vidas. Mujeres que trabajan de noche. Limpiadoras. Yo soy muy partidaria de esta medida, con especial énfasis en aquellos lugares en los que hay paradas muy distanciadas o lugares solitarios. Es una mejora cualitativa de un servicio público sin ningún coste extra y sin incidencias.

-Si no requiere ninguna inversión y hay voluntad política, ¿para cuándo la implantación generalizada?
-Es una decisión del AMB. Yo soy la de Barcelona, que lo está impulsando, pero la decisión lo tiene que tomar la AMB. Por nosotros, ya.

"La ciudad se diseñó desde el punto de vista de un hombre blanco, empresario, y hay otras realidades"

-Tras cuatro años de concejalía LGTBI, ¿en qué campo queda más trabajo por hacer?
-A mí me gustaría avanzar mucho más en el ámbito del deporte. La homofobia en el deporte es una realidad. Y a veces no tiene que ver con la orientación sexual. Tiene que ver con los roles que se esperan. Qué deportes tienen que hacer los chicos y qué deportes las chicas, y cómo se tienen que comportar. El tema de los pezones en las piscinas municipales este verano, por ejemplo, fue muy revolucionario. Pero queda mucho por hacer. Tener espacios en los vestidores para que una persona trans se sienta cómoda, tanto en los públicos como estudiar si podemos obligar también a hacerlo a los privados y en qué tempos. 

-¿Eso está sobre la mesa?
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Tenemos en marcha un estudio sobre equipamientos con perspectiva de género. Y hemos pedido justamente que nos estudien el tema de los lavabos. A mí me gustaría salir de este mandato habiendo incorporando esta mirada en todos los equipamientos. Tener una propuesta de cómo tienen que ser los equipamientos de la ciudad para que las personas trans no tengan un conflicto a la hora de ir al lavabo.

La teniente de alcalde de Derechos Sociales, en el salón de plenos. / MANU MITRU

-El informe de seguimiento y balance del plan municipal para la diversidad sexual y de género 2016-2020 señala la salud como otra las asignaturas pendientes.
-Sí, tenemos muy identificada la violencia que reciben las mujeres lesbianas a la hora de tener una atención ginecológica. Formularios que no reconocen su sexualidad, incluso que pueden hablar de ‘no sexo’ por no tener sexo con penetración con un hombre. Es imprescindible la adaptación de estos formularios para que sean respetuosos con la diversidad. Sabemos que esas competencias no son nuestras, pero tenemos vías de entrada. También nos preocupa mucho el acceso a la vivienda.

-¿La vivienda?
-Tenemos pocas denuncias de 'me han echado de un piso cuando han sabido que mi pareja también es un hombre' o 'no me alquilan porque soy una mujer trans', pero tenemos mucha intuición, y las entidades nos explican las dificultades que tienen a la hora de encontrar pisos, y aquí también tenemos que hablar de lgtbifobia. Y lo mismo con el trabajo, sobre todo para las personas trans. Hemos abierto una oficina específica en Barcelona Activa orientada a las personas trans. Aquí tenemos una realidad clarísima, un 80% de paro entre las personas trans. Y eso, cuando llega la tercera edad y hablamos de pensiones, quiere decir pobreza asegurada. Por tanto, exclusión. Una realidad muy invisible, pero existente.

"Tenemos muy identificada la violencia que sufren las mujeres lesbianas en la visita del ginecólogo"

-De su cartera depende también la gestión de la prostitución, cuestión sobre la que tiene una mirada muy distinta a la de sus socios de gobierno. 
-En los acuerdos de gobierno en los que establecimos los puntos en los que no estábamos de acuerdo, el tema nacional era uno, que probablemente sea más visible durante el mandato, por la actualidad, pero el de los derechos de las trabajadoras sexuales era otro, clarísimo. Y así nos lo expresamos. Pero tenemos que gobernar juntos y hay también muchos puntos de acuerdo, como reforzar la unidad de tráfico. Ahora estamos mirando cómo hacer el equipo más grande y dotarlo de más recursos. 

-Este mandato ha asumido también la concejalía de Acción Social, en el momento en el que la ciudad tiene más gente durmiendo en la calle que nunca.
-Me he fijado dos líneas de trabajo. Por un lado tenemos que pensar mucho más en las personas jóvenes. Hay mucho joven extutelado y esa es una realidad que o la abordamos desde el inicio o puede derivar y ya deriva en un rechazo y un estigma. Esta es una realidad nueva y tenemos que trabajar para generar oportunidades en el marco de un crecimiento que está impactando mucho en nuestros servicios. Por otro lado, tenemos que trabajar mucho más la prevención en el caso de las mujeres. Una mujer para llegar a la calle ha pasado por cuatro sofás de cuatro amigas, por todos los servicios municipales... Aquí tenemos que afinar mucho más para evitar que lleguen a la calle.