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INICIATIVA COMUNITARIA EN HORTA-GUINARDÓ

Memorias de la Teixonera, un barrio que los vecinos levantaron con sus manos

Este enclave autoconstruido reivindica su historia creando su primer archivo, una película y un gran mural

En este rincón a los pies de Collserola queda en pie, aunque inactiva, la última 'bóbila' de Barcelona

Helena López

Mural que recuerda la construcción del barrio.

Mural que recuerda la construcción del barrio. / RICARD CUGAT

Justo debajo del mercado de Vall d’Hebron, donde las máquinas trabajan bajo el achicharrante sol de finales de julio en el cubrimiento de la Ronda de Dalt, resiste en pie la que fue la última 'bóbila' de Barcelona; en cuyo incandescente interior sus trabajadores "le veían la cola al diablo" según explican algunos de ellos en el delicado documental ‘Amb les nostres mans’, que narra cómo un grupo de hombres y mujeres humildes levantaron un barrio entero. Hombro con hombro. Fin de semana a fin de semana, con las mismas dosis de esfuerzo que de solidaridad. Y lo hicieron, en gran parte, con los tochos que se fabricaban en aquella 'bóbila' y con la arena que iban a coger al Besòs para hacer el mortero.

"Queremos recuperar el recuerdo de una generación de valientes y de jabatos, gente que lo pasó muy mal durante la posguerra y sacó adelante a sus hijos. Personas que no tenían estudios, la mayoría de ellas, pero tenían grandes dosis de sentido común. Porque teníamos un barrio deteriorado, entre comillas, siguiendo los estándares que tenemos hoy en día, pero era un barrio de personas, de personas que valían muchísimo", evoca emocionada en la misma película Araceli Azuaga, vecina de la Teixonera y miembro de la Mesa de Memoria, donde nació el documental y todo un programa de recuperación de la memoria popular de un barrio del que hasta ahora no había prácticamente nada escrito, pero sí ganas, imágenes desperdigadas por las casas de los vecinos y algunos tesoros, como las grabaciones de Anselmo Sánchez.  

La Bóbila Carmen, inactiva desde hace una década pero aún en pie. / ricard cugat

Como tantos vecinos de la Teixonera, Anselmo doblaba la jornada. Por las mañanas trabajaba en el taller y por las tardes, de operador de cine, su gran pasión. Lo que le hacía especial era que, los fines de semana, mientras levantaban la casa familiar entre barrancos, inmortalizaba el proceso con su cámara. Sus películas han servido de base para el citado documental y para el impresionante mural que, en el marco del programa de recuperación de la memoria popular de los barrios de montaña -el mismo proceso que en la Teixonera se ha hecho en paralelo en Sant Genís dels Agudells- el artista urbano Roc Blackblock ha pintado en una gran pared medianera en la salida del metro del barrio por la calle de Arenys, la principal arteria del barrio, y a pocos metros de la casa de la familia Sánchez, cuyo proceso de construcción refleja la obra.

Historias locales

El mural, cuyo diseño fue consensuado por la veintena de vecinos que componen la Mesa de Memoria impulsada desde el Plan de Barrios, además de ser un homenaje a los vecinos que levantaron con sus manos el barrio, rompe con los estereotipos de género, mostrando a dos mujeres levantando el material para la obra y a un hombre con un niño en brazos. "Era lo más habitual, que las criaturas corrieran por aquí, saltando entre las montañas de arena, mientras los adultos trabajaban en la construcción de las casas", recuerda Isabel Notó, nacida en la Teixonera, en la casa familiar levantada por su abuelo cuyas escrituras, de 1924, conserva. "Lo que más me gusta de la pintura, que ha quedado impresionante, es que se vea el Tibidado detrás, es un símbolo muy nuestro", opina. 

Junto a Araceli, Isabel es una de las vecinas que se hará cargo de cuidar y hacer crecer el archivo creado durante estos meses gracias al trabajo hecho por la Mesa y coordinado por el equipo de antropólogos del Observatori de la Vida Quotidiana (OVQ). "Se trata de un proceso comunitario de reivindicación de historias locales, a menudo ninguneadas, pero que son parte fundamental de la historia de Barcelona"señala Mariona Prat, jefa de proyecto del Plan de Barrios en el territorio, quien señala que el archivo fotográfico de la ciudad había una sola imagen del barrio. "Ahora queremos hablar con 'el profesor', que tenía la academia Manpar, por Manuel Paricio, su nombre aunque todos le conocemos como 'el profesor' y por él pasó todo el barrio", prosigue una apasionada Isabel, cargada de ideas.       

Isabel, junto a una de las fotos de su infancia, parte de la muestra. / RICARD CUGAT

Isabel es, de hecho, autora de lo poco que hasta el momento había escrito sobre el barrio. Aficionada a la escritura, había publicado la novela corta 'Cuatro estaciones' un homenaje a su familia que era también una crónica oficiosa de la vida en este barrio de montaña a mediados de los 60 del siglo XX. Es también una de las vecinas que ha aportado más fotografías al recién creado fondo documental -ordenado y digitalizado por el OVQ- y una de las protagonistas del diario en papel 'Barris Muntanya, una ruta a peu per la memòria popular de Sant Genís dels Agudells i la Teixonera'. Una cuidada publicación que, además de toda la historia del barrio trabajada en la Mesa de Memòria, recoge las 12 imágenes de la exposición 'Barris Muntanya', en la que se repasan desde las luchas vecinales que han marcado la construcción del barrio, más allá de las casas; como el momento en que que la asociación de vecinos de Sant Genís ocupó en 1978 la Casa Groga para reivindicar un equipamiento para el vecindario o cuando los vecinos 'secuestraron' el autobús 19 para protestar por la falta de transporte en la parte alta del barrio, en 1995. La muestra- en la que también han colaborado vecinos como Lluís Cercós, muy vinculado a la parroquia, o Sílvia Ceacero, presidenta de la comunidad de vecinos en la que han pintado el mural-, se exhibe en 12 puntos entre los dos barrios, en los lugares exactos (o casi) en los que se tomaron las fotografías.

Además de las películas de Anselmo y los escritos de Isabel, el trabajo ahora sistematizado -y también disponible en dos páginas web, una por cada barrio- tiene una tercera semilla que es de justicia reivindicar. Un primer documental hecho en el 2010 por el también vecino Jordi Romero, el ahora director de 'Amb les nostres mans', documental que es recomendable ver hasta el final para no perderse la rumbera 'Tocho a tocho', pegadiza banda sonora original interpretada por Rumba Alborada, grupo de referencia del vecino Carmel.

Colònia Taxonera, el origen del barrio

La Teixonera nació en los años 20 del siglo XX como Colònia Taxonera, ciudad jardín creada por el empresario Joaquim Taxonera, quien compró aquella tierra entre barrancos en el año 1903. Las casas que se construyeron inicialmente eran pequeñas torres de planta o planta y piso, con jardín. El tranquilo enclave de orografía imposible se transformó en barrio con la llegada de inmigración de varios puntos del Estado a finales de los cuarenta, en buena medida a causa de la construcción de la residencia sanitaria de la Vall d’Hebron, justo encima, que necesitó mucha mano de obra.

La calle de Arenys es la arteria principal del lugar desde sus inicios como colonia veraniega, ya que las primeras casas se construyeron entre dos profundos barrancos erosionados por los raudales que bajaban con fuerza cuando llovía y que iban a parar al torrente de Sant Genís. Su nombre, como el del barrio (cuya transformación en Teixonera, cambiando la "a" por la "ei" no puede ser más polémica entre el vecindario) tiene que ver con Joaquim Taxonera, hijo de la localidad del Maresme.