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Barceloneando

Los buenos siempre ganan

Amistoso agasajo a Paco Camarasa, creador de la semana de BCNegra

Javier Pérez Andújar

Paco Camarasa, en su antigua libreria Negra y Criminal.

Paco Camarasa, en su antigua libreria Negra y Criminal. / FABRIZIO CORTESI

Como esta ha sido la semana de BCNegra, aquí va en genuino papel de periódico un amistoso agasajo a Paco Camarasa, su creador. Iba a poner su inventor, pero inventar significa a veces engañar, y el alma de la novela negra, y de la literatura en general, es la búsqueda de la verdad. Ulises, Gulliver, Pinocho, Pippi Langstrumpf, Don Quijote, Ana Karenina..., son todos víctimas de un viaje, de un buscar, que luego cuando nazca el género se le va a llamar investigar. En esto, en ponerse al frente de un género, Paco Camarasa ha tenido gesto de general. Lo mío con Paco Camarasa es de novela de caballerías, también búsqueda, también Grial, y lo es en tanto que amor cortés, es decir, amor de lejos. También se llama admiración. Nos hemos encontrado por casualidad, siempre con alegría de vernos (bueno, Paco, por mi parte, pero creo que a ti también se te ha notado), y a veces he ido a Negra y Criminal, su librería en la calle de la Sal. Hubiera resultado más criminal si se llamase calle de la Cal, pero tampoco es cuestión de indisponer ahora a los vecinos de la Barceloneta, que bastante tienen con los delitos de especulación y turismo.

Con Negra y Criminal me sucedió lo que con muchas salas de cine y otras librerías y bares de Barcelona, que cuando han desaparecido me he sentido tan triste como si fuera un cliente de toda la vida, como si toda mi vida hubiera dependido de esos sitios, y sin embargo casi nunca iba a ellos. O nunca. Pero posiblemente Ortega tenía razón, y uno es lo que hace y lo que existe a su alrededor. La gente existe mejor si a su alrededor lo que existe es bueno. Existir, ser contemporáneo de Paco Camarasa es un lujazo (ostras, Paco, disculpa esta expresión tan de pijo pidiendo gambas plancha; lo suyo es decir que es un puntazo). El hombre flaco del pelo rizado. El librero de la chupa de cuero y las gafas redondas, a lo Bolaño, pero en vez de Chile, València, otra franja de tierra, otro tipo de herida. Paco Camarasa es el tipo que le hizo ponerse a Richard Price (y a todos) la camiseta de su librería. Disculpa, de nuevo, porque solo haya citado a Richard Price, pero he de confesar por escrito (carne de rotativa) algo que has sabido de sobra desde el primer momento.

Al ponerse al frente de un género, Paco Camarasa ha tenido gesto de general

Como lector de novela negra no salgo del tópico, de los de siempre a los que llamamos clásicos para hacer más llevadero lo poco que uno progresa adecuadamente. Claro que eso tiene arreglo, pero leyendo 'Sangre en los estantes', tu libro, tu diccionario de artículos literarios, que también es el testimonio de quien los ha leído y conocido a todos, me sucedió lo peor que podía ocurrirme en un caso así: que me he conformado. "¿Ah, pero no ibas de inconformista?". Ostras, Paco, siempre tienes una pregunta puñetera, de esas que cortan como el filo de un mejillón al vapor ("me cago en la luz eléctrica y en la máquina de vapor y en los sueros inyectados", esto lo dijo Unamuno en los días en que el viejo Holmes se inyectaba aquella solución a la oscuridad de la habitación que le alquilaba la señora Hudson; todo rima, Paco, el primer barco de vapor navegó por el río Hudson; en la literatura todo está llamado a entenderse, el único consenso que nos vale son los libros). A lo que iba, que leyendo tu libro sobre la novela negra encontraba bellamente explicado todo lo que debiera saber al respecto, de modo que me daba miedo que todos esos libros de los que hablas me gustasen menos que tus artículos, pues eso pasa tantas veces, y ya te digo, me he conformado.

Este homenaje de gacetillero dominical a Paco Camarasa se debe a que ahora no nos hemos visto y también a cierta vez que nos vimos (y por eso ahora no nos hemos visto). Que no nos hemos visto quiere decir que no le veo en el fotocachondeo de estos días, de estos actos, pues se trata de la primera BCNegra que no dirige Paco Camarasa, por motivos de salud. Le ha tomado el relevo Carlos Zanón. La novela negra de Barcelona lleva nombres callejeros: Paco, Carlos, Pepe (el de Manolo)... Paco Camarasa dice en su libro que a la gente le gusta que "ganen los buenos y pierdan los malos, al contrario de lo que ocurre en la vida real". Pero, Paco, eso es trampa porque los buenos siempre ganan, pues ser bueno es ganar (viceversa no vale).

La novela negra de Barcelona lleva nombres callejeros

Y esto tiene que ver con la segunda causa, la vez cierta que nos vimos; pero yo no lo sabía, fui al hospital para visitar a mi amigo Rafa, y me encontré en el pasillo (al final del pasillo el ventanal, y detrás las olas del mar), a Montse Clavé, tu compañera en todo, y me explicó, y entonces me asomé a tu habitación, y uno nunca sabe qué decir en estos casos, ni qué escribir, y tenías un libro en las manos, y nos quedamos mirándonos con la alegría espontánea de siempre que nos encontramos y, por no hablar, levanté el puño para saludar y tú también lo levantaste, bolcheviques de Smith & Wesson, y se nos escapó la risa. La casualidad nos hace cómplices, cada encuentro es un gesto de unidad. Los buenos siempre ganan, pero les gusta disimular. Dame tu teléfono, y te llamo.

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