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SEGURIDAD VIAL

Barcelona planea tres radares de tramo más tras el buen resultado de la Ronda de Dalt

El consistorio estudia implantar controles en la Ronda Litoral y en los túneles de la Rovira y de la Ronda del Mig

Los accidentes han bajado un 21% y los heridos, un 36% en las cámaras activas en la vía rápida de la zona alta

Carlos Márquez Daniel

El radar que da inicio al tramo con la velocidad limitada a 60 km/h, en la Ronda de Dalt, el viernes. 

El radar que da inicio al tramo con la velocidad limitada a 60 km/h, en la Ronda de Dalt, el viernes.  / JORDI COTRINA

Los que pasan por ahí a menudo no entienden por qué en una vía aparentemente rápida tienen que reducir la velocidad hasta 60 kilómetros por hora durante un tramo de tres kilómetros. Dos años después, esos mismos conductores que pasan por la Ronda de Dalt a la altura de Horta-Guinardó quizás obtengan respuesta a alguna de sus preguntas. De entrada, sepan que el número de accidentes ha caído un 21%, y el de heridos, un 35,7%. Vistos los resultados, el Ayuntamiento de Barcelona planea implantar otros tres radares de tramo en zonas sensible.

Los lugares escogidos son la Ronda Litoral, a su paso por el Moll de la Fusta, y los túneles de la Rovira y el de la Ronda del Mig entre la Diagonal y la plaza de Cerdà. La elección, apunta Adrià Gomila, director de Movilidad, se hace en función de lo indices de accidentalidad, esto es, de la necesidad de reducir el número de siniestros en estos tramos concretos. El responsable municipal prefiere ser prudente respecto a los plazos, pero la idea es que puedan estar operativos antes de que termine el mandato, en mayo del 2019. Lo que es seguro es que se están redactando los proyectos para luego licitar la ejecución. Todo ello no quita que en este tiempo aparezca un tramo en alguna otra vía que requiera de una intervención similar. incluso prioritaria. Todo a su debido tiempo. 

Curva peligrosa

La Ronda Litoral es quizás el lugar más sangrante de todos. Limitada por el espacio -y por las prisas de la época en la que fue construida-, esta vía rápida, a su paso junto al Maremagnum, estrecha su calzada y dibuja una peligrosa curva sin arcén. La cercanía del puerto, además, la convierte en una arteria muy usada por camiones de gran tonelaje, por no hablar de los autocares cargados de turistas. A pesar de que la velocidad está limitada a 60 kilómetros por hora, y de que en la zona ya hay un radar fijo, el consistorio considera prioritario instalar un radar de tramo. "Hemos podido comprobar que este tipo de cámaras son más efectivas y dan buenos resultados". Gomila se refiere precisamente al que ya funciona desde hace dos años en la Ronda de Dalt.

Se instaló a finales del octubre del 2015. Hasta entonces, la cámara solo cazaba a los neófitos y a los despistados, pues era de sobra conocido que aproximadamente entre la plaza de Karl Marx y la calle de Almansa se escondían dos flases que saltaban al cazar a cualquier vehículo que superara los 60 km/h. Lo que hacía la mayoría de conductores es de sobra conocido: frenar a la altura del radar y dar gas cuando se escapa de su zona de influencia. Básicamente, lo que los conductores más avispados perpetran en todos los radares de la red viaria. Gomila considera que el radar de tramo "es más justo", ya que sanciona una infracción prolongada en el tiempo y no un "despiste puntual".  

Durante los primeros meses, hasta el 1 de febrero, que fue el día en el que se empezó a sancionar tras el periodo de pruebas, las infracciones por exceso de velocidad se redujeron en un 74,5%, pasando de 3.085 a 785 vehículos que superaban el límite a la semana. El cumplimiento del tope de velocidad, según cifras del ayuntamiento, ha pasado del 52% al 93%. 

Miles de multas

Si se comparan los datos del 2016 con lo que llevamos de 2017, las cifras apuntalan la tesis de que a menor velocidad, más seguridad y menos accidentalidad. Durante los 12 meses del año anterior, en ese tramo  se registraron 42 accidentes, una cifra similar a la de los ejercicios anteriores (entre 44 y 37 desde el 2011). En los 10 primeros meses del presente año, se han producido 30 siniestros. Si comparamos con enero-octubre del 2016 (38 accidentes), la reducción ha sido del 21%. Si nos fijamos en las víctimas dentro del ámbito del radar de tramo de la Ronda de Dalt, los heridos, todos leves, han pasado de 75 a 45. La comparativa de los primeros 10 meses (70 heridos el año pasado) el dato arroja una bajada del 35,7%. 

En cuanto al tipo de accidentes, entre enero y octubre se produjeron 38 siniestros, 28 de los cuales fueron alcances (un vehículo que frena y otro que embiste por detrás). Este año, en ese mismo periodo, han sido 23 alcances, un 17,9% menos. En cuanto a las multas, y a pesar de que está señalizado, desde que empezó a fotografiar, el radar d tramo de la Ronda de Dalt ya ha sancionado a 17.715 vehículos, unos 850 cada mes y 28 diarios.

Por estos dos kilómetros de autopista urbana circulan a diario cerca de 150.000 vehículos, entre coches, motos, furgonetas y camiones. La tasa de accidentalidad era un 25% superior a la del resto de tramos de esta vía rápida. De ahí surgió la necesidad de buscar una solución como esta que ha demostrado su validez y se ha ganado la. 

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