PRIMERA EDICIÓN

Sant Andreu acoge la Muestra del patrimonio inmaterial en Barcelona

Un taller para iniciar a los niños en los 'castells' engrosa la oferta cultural que la iniciativa ofrece este fin de semana

Piqué (derecha) instruye a los chavales en el ’castelloscopio’.

Piqué (derecha) instruye a los chavales en el ’castelloscopio’. / RICARD CUGAT

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“¡Manos arriba!”. Pese a lo inquietante de la frase, que nadie tema por sus pertenencias. Es solo la consigna con la que culmina el taller para introducir a los chavales en el mundo de los 'castells' que se celebra este fin de semana en Sant Andreu, en el marco de Som Cultura Popular, la primera muestra del patrimonio inmaterial en Barcelona. La 'pinya' es el final de la clase y el principio de todo el universo de las torres humanas, como deja claro Jordi Piqué, alias 'Cels', histórico de la 'colla' del Poble Sec y maestro de ceremonias de tan ‘nostrat’ universo ante los alumnos de cuarto de primaria de la Escuela La Maquinista. 

De la veintena de alumnos, solo Pau saca matrícula al identificar las partes del 'castell': “'pinya', 'folre', 'manilles', 'tronc' y 'pom de dalt'”, suelta ante la incredulidad de todos. “Eres el primero del millar de alumnos al que hemos impartido el cursillo que acierta”, le felicita Piqué. Una vez identificadas la estructura de la construcción, comienza la distribución de tareas según la fisonomía y el carácter de los aprendices de ‘casteller’. “Valiente” debe ser el 'acoixador', penúltimo escalón del 'castell' y “el más pequeño”, capaz de mantenerse en cuclillas y mantener el equilibrio para que sobre su lomo se encarame el 'enxaneta', de quien se aprecia su cuerpo liviano y su espíritu arrojado.

Así lo explica Cels mientras hace de 'enxaneta' sobre Leire, que se teme lo peor ante el amago del profesional y las risotadas de sus compañeros. Falsa alarma. Finalmente, el ganador del 'casting' es Eric, que se sube sobre su compañera antes de hacer la aleta, el signo inequívoco de que el castell se ha cargado.

MITOS

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Piqué rebaja la euforia y recuerda que queda la segunda parte: desmontar la estructura humana sin que se tambalee “y sin que nadie se haga daño”. Es el momento que él y su compañero Jorge Rodríguez aprovechan para desterrar mitos sobre tan ancestral práctica. “¿Sabéis que hay muchas más posibilidades de acabar lesionado jugando a fútbol o baloncesto? Solo hay que lamentar caídas en tres de cada cien 'castells'”, explica Cels. La idea es que los chavales pierdan el miedo y se animen a hacer piña. Una estrategia que se refuerza en el 'castelloscopio', una instalación audiovisual en forma de castell de 2,5 metros de alto y 3,5 de ancho donde los integrantes de la torre humana son reemplazados por pantallas en las que, mediante cámaras subjetivas, se reflejan las sensaciones de cada miembro de la colla.

Acaban las explicaciones y 'enxaneta', 'cap de colla' y todos los demás se disgregan mirando con curiosidad el resto de propuestas de la muestra. Durante todo el fin de semana podrán disfrutar junto a sus familias del museo nómada (con más de 40 exposiciones divulgativas),  feria de juguetes, espacios de gastronomía tradicional y, para los más adultos, proyecciones de cine etnográfico y actuaciones culturales en el Centro de Arte Contemporáneo Fabra i Coats. Ya habrá tiempo para eso. Los chavales tienen la cabeza en otra parte, sobre todo después de que, con gran solemnidad, Piqué corone el taller declarando constituida la colla de 4º de Primaria de la escuela La Maquinista.