Hablemos de 'collonades', por ejemplo, las fotos con Márquez y Xavi

Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas

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Emilio Pérez de Rozas

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Lo voy a decir de entrada: en El Periódico hay tan buena gente que, al parecer, fui el único que pensó, cuando Joan Laporta, todo un presidente del Barça, dijo el otro día, en una de esas jornadas en las que se encuentra gracioso y cachondo, que nos pasamos el día “hablando de ‘collonades’ y no del penalti a Raphinha en Vallecas”, que estaba refiriéndose a las durísimas informaciones que nuestro diario está publicando sobre las condiciones de trabajo inhumanas de los obreros del Camp Nou, del Barça y de Limak.

Yo estaba tan obsesionado con eso, me parecía de tal atrevimiento, que llamé a uno de los pocos amigos que aún me quedan en el club y le pedí, por favor, que sondease el entorno del presidente, es decir, el ‘camarote’, para saber si yo estaba en lo cierto o era otra lucubración mía.

A las pocas horas, mi amigo, que sigue siendo muy, muy, eficaz, aunque no pilla ni una sola noticia que regalarme, me negó la mayor. “Me dicen que cuando el presidente habla de ‘collonades’, se refiere al lío que se formó con la aparición de la fotografía con Rafa Márquez, en Palamós”.

Joan Laporta arropaa Rafa Márquez, en Palamós, tras ganar el filial al Cornellà.

Joan Laporta arropaa Rafa Márquez, en Palamós, tras ganar el filial al Cornellà. / FCBARCELONA

Vale, me lo creo. Entonces, sigamos hablando de esas ‘collonades’, que demuestran que, pese a tener el departamento de comunicación más numeroso del Ibex 35, no hay nadie al volante. Es decir, que la cagan continuamente. Y lo digo porque José Manuel Lázaro, que se ha pasado casi dos décadas siendo la referencia en el vestuario culé, contó el otro día en ‘Versió RAC1’ que la publicación, por parte del Barça, de la foto de Laporta con Márquez “fue un error, gravísimo, del club”.

Podía haber dado nombres, ¡hasta yo podría!, pero si no lo hizo Lázaro, no lo haré yo. El caso es que el presidente fue en plan divertido, como un forofo más, a Palamós. El caso, contó Lázaro, insisto, toda una autoridad en la materia, es que bajó al vestuario ("como siempre", insistió Lázaro) y aquella foto fue una más de las 1.234 que el fotógrafo del club le hace diariamente al presidente. Es más, hay quien piensa (y acierta), que el departamento de comunicación del Barça trabaja más para el presidente que para el club.

¡La que se lió!

Repito, hicieron la foto sin maldad, sin intención alguna. Eso: hicieron la foto. Ya punto. Pero Lázaro explicó que, a continuación, consultaron con alguien de Comunicación, que autorizó su publicación “erróneamente” en las redes del club. “Y se lió, ¡la que se lio!, pues todos le dimos a esa foto la interpretación que no tenía. Es decir: Laporta está presionando a Xavi”.

Fue el club, de nuevo, no la prensa, quien convirtió una foto fugaz, inocua, banal, en un proyectil contra Xavi, cuyo DIRCOM (personal) pidió a Laporta, de muy buenas maneras y con sumo tacto, que, tras la victoria ante el Oporto (la foto se iba a hacer igual, incluso perdiendo), abrazase al míster para publicar esa otra ‘collonade’ en las redes del Barça y así contrarrestar el impacto que había tenido el error de Palamós.

Laporta felicita a Xavi tras meter al Barça en octavos de final de la Champions.

Laporta felicita a Xavi tras meter al Barça en octavos de final de la Champions. / FCBARCELONA

“Yo, cuando entré en el club”, explicó Lázaro e RAC1, “lo primero que aprendí es que tienes que ir siempre con la gorra del Barça puesta porque, por encima de todo, está el club. Y, en ese sentido, tienes que tener siempre una visión general, panorámica, de la entidad. Es decir, preguntarte siempre si tomamos esta decisión, ¿cómo afecta, a quién afecta y qué repercusión tendrá? Eso es lo que se llama gestión de riesgos. Y, en el caso de la foto del presidente con Márquez, nadie valoró que publicarla podía provocar una mala, impropia, innecesaria e incierta interpretación. Otra cosa es que se hubiese hecho intencionadamente. Es decir, que Laporta sí hubiese querido darle un toque a Xavi. Entonces, nada que decir. Pero es que no fue así, de ahí el error, la nula valoración de riesgos”. Y, claro, a las 48 horas, hubo que preparar el abrazo con Xavi.

Estas son las ‘collonades’ que deberían preocupar al presidente y no buscar excusas de mal ‘empatador’ hablando del penalti a Raphinha. Claro que Laporta es el rey de señalar la Luna y que todo el mundo mire su dedo, no la Luna.