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¿Puede el Barcelona recuperar a Messi? LaLiga lo duda

LaLiga pide al Barça 250 millones de beneficios para poder fichar

Laporta Alemany

Laporta Alemany / EL PERIÓDICO DE CATALUNYA

Albert Guasch

Albert Guasch

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Lo de fichar a Leo Messi está puesto en el titular por aquello de que nos informan del departamento de SEO de que el supuesto fichaje del argentino por el Barça genera gran interés entre la comunidad digital. En realidad este es un artículo que debería titularse algo así como que LaLiga no se fía del plan de viabilidad de la entidad azulgrana. Quizá demasiado abstracto, pero más fiel de lo que sucede ahora mismo con las cuentas que está estudiando la patronal, sumamente escéptica sobre las posibilidades reales de incorporar al argentino o a cualquier otro jugador.

El Barça, como el resto de clubs profesionales, presentó un plan de viabilidad a finales de abril del que espera obtener un dictamen la semana próxima. Aún no cuenta con la aprobación del organismo que preside Javier Tebas. No significa que no lo vaya a tener. Es posible que se le apremie a detallar mejor algunos apartados presupuestados.

Lo cierto es que desde LaLiga y el departamento que se encarga del control financiero se miran con lupa los números del Barça. No en vano, tal y como expuso Marc Menchén en su artículo dominical en este diario, los clubs de LaLiga han cerrado el ciclo 2019-2022 con unas pérdidas acumuladas de 989,28 millones de euros, de los que 485 millones son exclusivamente atribuibles al FC Barcelona (49% del total).

Beneficios de unos 250 millones

Hay un acuerdo interno en la patronal de no divulgar el detalle del plan barcelonista pese a la insistencia periodística al respecto. Se admite que el recorte que debe acometer el FC Barcelona no es de 200 millones como se creía hasta ahora, sino que se acerca a los 250 millones. Recortar o generar más ingresos. Una de dos.

Lo explicó la semana pasada Javier Gómez, director general de LaLiga, durante la presentación del informe económico de la competición. "Les hemos obligado a presupuestar beneficios esta temporada de 250 millones de euros. Si no cumplen con esa cantidad, el dinero que no logren será rebajado del límite salarial".

Los deberes son duros y el papel lo aguanta todo. Por eso, lo primero que debe hacer el Barça, en misión de recomponer puentes, es convencer a LaLiga de su hoja de ruta. El plan de viabilidad que le tocó presentar es por las dos próximas temporadas. En base al presupuesto del curso 23-24, LaLiga calculará el techo salarial que le corresponde; en base a la proyección del curso 24-25, analizará si puede comprometerse a fichajes de larga duración.

Desde la patronal se considera que se está protegiendo al club con esta política de rigor pese a ser contemplada a menudo como el gran enemigo. Un rigor que, se estima, debe servir para frenar veleidades en la gestión de una situación económica muy delicada.

La competencia saudí

El diario Sport publicó la semana pasada un esbozo de cómo piensa la junta de Joan Laporta rebajar 200 millones de gasto. 60 millones en salarios del primer equipo; 30 millones en secciones profesionales y fútbol formativo; 30 millones en operaciones diarias de la entidad; 10 millones en recortes en nóminas y salarios no deportivos, y 70 millones en la venta de jugadores (¿Raphinha? ¿Ansu?).

Cómo no puede ser de otra manera, la prioridad en las oficinas del FC Barcelona es inscribir los nuevos contratos de Araujo, Gavi y Balde. Después vendrían los de Marcos Alonso y Sergi Roberto. Lo de Messi, Iñigo Martínez y Gundogan, ya se verá, por mucho que el presidente haya convertido el retorno del rosarino en una cuestión de redención personal.

Por el momento, para inscribir a todos estos futbolistas, y teniendo en cuenta que el límite salarial está excedido, el Barça solo puede dedicar un 40% de los que se ahorra en sueldos en nuevas fichas. Mucho falta, pues, para entrar en la normalidad. Y para incorporar a Messi

Cabe aceptar que es más que un reto competir con los 400 millones por temporada que al parecer le ofrece el Al Hilal de Arabia Saudí. Hay competiciones desiguales y luego figura esta. El dilema actual de Messi: una fortuna en una dictadura que vulnera derechos humanos sin pudor o la incertidumbre sin fin del Barça.