Una retirada sorprendente

Las cinco razones que han llevado a Piqué a dejar el Barça de manera inmediata

Del purgatorio del banquillo al delicado momento personal pasando por el reto a Xavi

Las cinco razones que han llevado a Piqué a dejar el Barça de manera inmediata

Jordi Cotrina

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Luis Mendiola
Luis Mendiola

Periodista

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Gerard Piqué ha convulsionado el mundo del deporte con el anuncio de su marcha. El capitán azulgrana, de 35 años, lo hizo oficial a través de sus redes sociales y desveló que el partido del sábado en el Camp Nou frente al Almería será el último como jugador, pese a que aún tiene contrato hasta junio del 2024. Estas son las razones que han impulsado al central barcelonista a poner fin a una carrera de 14 temporadas en el club de su vida.

El purgatorio del banquillo

Xavi Hernández ya le dejó claro a Piqué que esta temporada no entraba en sus planes como titular y que su papel pasaría a ser secundario después de los fichajes de Christensen y de Koundé, unidos a la confianza que tiene depositada el técnico de Terrassa en Araujo y Eric García, dos de las apuestas de futuro del club. Su papel pasó a ser el del quinto central, una nueva realidad que le ha costado mucho aceptar al central barcelonés, que incluso ha quedado relegado aún más con la posibilidad de utilizar a Marcos Alonso en esa posición. 


/ Jordi Cotrina

El reto a Xavi Hernández

Piqué aceptó el planteamiento del técnico azulgrana, pero le respondió que estaba decidido a pelear por un puesto en la titularidad y a demostrarle que era el mejor de los centrales. En estos primeros meses de la temporada, y sobre todo después de la eliminación de la Champions, se ha confirmado su suplencia, sus problemas físicos han persistido (sus recurrentes molestias en los abductores) y ha optado por dar un paso al lado, que al mismo tiempo ayuda económicamente al club.


/ Martin Divisek / Efe

El bajón competitivo

Piqué ha disputado un total de nueve encuentros en esta campaña. Cinco en la Liga y otros cuatro en la Liga de Campeones, beneficiado por las lesiones de Araujo, Christensen y Koundé, todos jugadores que están por delante suyo en los planes de Xavi Hernández. Su nivel, sin embargo, ya no es es el de anteriores temporadas. Piqué quedó retratado, por ejemplo, en el trascendental partido de Champions ante el Inter de Milán en casa. El primer gol italiano lo dejó en evidencia. Muy adelantado en su posición, dejó pasar el balón. Pero Barella entró desde atrás sin caer en el fuera de juego para marcar. Su mal momento y también las grandes cifras de su contrato han dividido a la afición, hasta el punto de que una parte de la grada ha acabado por silbarle en el Camp Nou. Incluso durante la última Asamblea de Compromisarios, la directiva le señaló como uno de los obstáculos para la mejora de la economía. 

El complicado momento personal

El impacto que ha causado su separación de Shakira ha supuesto un tsunami en la vida personal del futbolista. El jugador no ha tenido problemas a la hora de pactar con la cantante colombiana el reparto de las propiedades y el dinero de la pareja. Pero están viviendo un enfrentamiento muy duro en los tribunales por la custodia de sus dos hijos. Piqué se ha expuesto también mediáticamente con su nueva relación amorosa con Clara Chía, una veinteañera que parece haberse convertido en la nueva obsesión del futbolista y con la que se plantearía de nuevo la paternidad. Los audios que salieron a la luz hablando con Luis Rubiales, presidente de la Federación Española, sobre los contratos para llevar la Supercopa de España a Arabia Saudí tampoco lo dejan en buen lugar.

El deseo de preservar su imagen

Nunca ha negado Piqué que uno de sus grandes deseos es presidir en un futuro el FC Barcelona. Prolongar su situación actual no hacía más que perjudicar su imagen. Las cifras que se filtraron recientemente sobre su contrato, en las que se especificaba que se aseguraba 142 millones de euros brutos por cinco temporadas (unos 28,4 millones brutos por año) fueron otro golpe inesperado, en un momento en el que el Barça pelea por reequilibrar sus cuentas. Los pitos que ha vivido en el estadio en los últimos partidos también han elevado la presión al central catalán, que no quería acabar así después de una espléndida trayectoria de 14 temporadas como azulgrana. Con su decisión de retirarse, sabe que está ayudando al club en un momento delicado y, como asegura en su vídeo de despedida, se deja la puerta abierta para regresar al club como lo que es: una de sus leyendas.


/ Jordi Cotrina