"No us fallaré, no us fallaré" (retrato del Rosell culé)

El presidente más votado de la historia del Barça (2010) abandonó precipitadamente el club cuatro años más tarde por el 'caso Neymar'

Rosell, en un acto en el Camp Nou en enero del 2014.

Rosell, en un acto en el Camp Nou en enero del 2014. / JORDI COTRINA

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Marcos López
Marcos López

Periodista

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"Seré el presidente de todos, no us fallaré, no us fallaré". Hasta en dos ocasiones, instantes después de ser elegido presidente del Barcelona en el verano del 2010, repitió esta frase Sandro Rosell, el hombre que ha hecho dos de los fichajes más impactantes de la historia contemporánea del club azulgrana. En el 2003, y a pesar de que durante la campaña electoral se jugó con el nombre de BeckhamRosell trajo a Ronaldinho para activar el círculo virtuoso. Y en el 2013, sin que él lo supiera entonces, fichó a Neymar, el inicio del fin.Neymar El fin del presidente más votado en la historia del Barcelona, detenido ahora por presunto blanqueo de capitales.

La historia de Rosell con el Barcelona se remonta a la alianza con Joan Laporta en la precampaña del 2003. dijo Junto a Ferran Soriano, ahora máximo responsable ejecutivo del Manchester City, completaron un grupo de trabajo que en apenas tres meses dieron un vuelco total a los pronósticos. Lluís Bassat, el gran favorito, caia derrotado en aquellas elecciones.

Apenas estuvo dos  años en la junta de Laporta (2003-2005) porque sus modelos de club eran radicalmente distintos

Pero la convivencia Laporta (presidente)-Rosell (vicepresidente deportivo) apenas duró dos años debido a las diferentes opiniones que tenían ambos sobre el modelo de club. En los duros meses iniciales de Frank Rikjaard en el banquillo del Camp Nou, Laporta lo defendía, Rosell, en cambio, apostaba por Scolari, el exseleccionador brasileño abogando por una solución provisional de colocar a Gratacós como técnico.

En el 2005, Rosell dimitió arrastrando en su marcha a Josep María Bartomeu, actual presidente, Jordi Moix, el encargado ahora del proyecto Espai Barça, y después de Xavier Faus.

Estuvo Rosell detrás de la fracasada moción de censura a Joan Laporta (2008), justo antes de que este apostara por Guardiola. Y luego, una vez Laporta agotó su mandato, se presentó a las elecciones del 2010. Antes, tuvo tiempo incluso para escribir 'Bienvenido al mundo real', un libro sobre negocios, fútbol y Barça. 

Arrasó Rosell, que obtuvo 35.021 votos, un 61,4 %, algo nunca obtenido antes. "Empecé de recogepelotas y hoy tengo el inmenso honor de convertirme en presidente, cumplo un sueño", dijo la noche de su triunfo sobre Agustí Benedito, Marc Ingla y Jaume Ferrer, el candidato continuista del 'laportismo'.

Inició Rosell su era desmontando todos los pilares que había levantado su antecesor, especialmente la vinculación con Cruyff, a quien desposeyó de la condición de presidente de honor del club. Se fue Guardiola en el 2012 y eligió a Tito Vilanova para pilotar el Barça. Luego, en el 2013, apostó por Neymar recuperando así la senda abierta una década antes con Ronaldinho (2003).

 Ese fichaje acabaría siendo su perdición después de que Jordi Cases, un socio del Barça, reclamara una investigación sobre tan compleja contratación. "Neymar ha costado 57,1 millones y punto. El Barça es 1.000 por 100 transparente en todo lo que explica", repitió Rosell horas antes de presentar su dimisión.

"Desde hace tiempo mi familia y yo mismo hemos sufrido en silencio amenazas y ataques que me han hecho pensar si ser presidente significa tener que ponerles en riesgo y causarles angustia" (Rosell, enero del 2014, al presentar su dimisión)

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Cinco meses después de que el socio Jordi Cases presentara una querella por supuesto delito de apropiación indebida en su modalidad de distracción,  Rosell abandonaba el Barça. "Desde hace tiempo mi familia y yo mismo hemos sufrido en silencio amenazas y ataques que me han hecho pensar si ser presidente significa tener que ponerles en riesgo y causarles angustia", fue uno de los argumentos principales que esgrimió.

Además, Rosell recordó que "una injusta y temeraria acusación de apropiación indebida ha desembocado en una querella contra mí". Desapareció del Barça el niño que recogía pelotas en el Camp Nou, el hijo de Jaume Rosell, gerente del club en la época de Agustí Montal, el presidente que fichó a Ronaldinho y Neymar.