El Barça vuelve a la Mercè

El club recupera la tradición de ofrecer los títulos a la patrona de la ciudad, celebración que no se hacía desde el 2003, gracias a la insistencia de una socia del club

El Barça recupera la tradición de ofrecer los títulos a la Mercè, patrona de la ciudad. / JORDI COTRINA / VÍDEO: ATLAS

El Barça recupera la tradición de ofrecer los títulos a la Mercè, patrona de la ciudad.
El presidente del FC Barcelona  Josep Maria Bartomeu conversa con Ignasi Riera, presidente de la hermandad de la Mare de Deu de la Merce.

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JORDI TIÓ / BARCELONA

No es más culé que ninguno de sus consocios pero en devoción a la virgen de la Mercè, a Maria Rosa Vilanova Deulofeu no le gana nadie. Por eso era una mujer inmensamente feliz. Sus plegarias a la patrona de Barcelona y, sobre todo, sus insistentes peticiones a la junta del Barça durante los últimos cuatro años hacían posible el milagro: la junta, con el presidente Josep Maria Bartomeu a la cabeza, regresaba a la basílica de la Mercè para ofrecer los cuatro títulos conquistados esta temporada, una tradición que, en palabras de Maria Rosa, "el ateo Laporta" se cargó en el 2003.

La veterana socia lamenta que "el ateo Laporta"  La veterana socia lamenta que "el ateo Laporta" se cargara esta tradición en el 2003, año de la última visita con motivo de la victoria del equipo de básquet en la Euroliga

Por eso Maria Rosa, acompañada de buena parte de su familia, no quiso perderse el gran día. "Estoy muy contenta, mucho. Me dijeron hace ya un mes que vendrían a ofrecer los títulos, pero han tardado mucho en hacerlo público, ya que lo anunciaron el martes”, lamentaba en voz baja esta veterana socia porque le hubiera gustado ver la basílica llena, a rebosar de socios y devotos, igual que hace años, cuando los títulos del Barça, pocos, nada que ver con ahora, tenían un recorrido de guion fijo antes de llegar a la plaza de Sant Jaume, con parada obligatoria en la basílica de la Mercè. Allí, Nicolau Casaus ejercía de gran maestro de ceremonias, con su habitual discurso emocionado. Ayer, su nieto, Jordi Cardoner, también asistió al acto y el recuerdo del abuelo se hizo más presente que nunca.

LA ÚLTIMA VISITA, DEL EQUIPO DE BÁSQUET

No había mucha gente, más periodistas que feligreses, pero el templo se vistió de gala y el órgano interpretó con toda su potencia el himno del Barça a la entrada de la comitiva, cual marcha nupcial en día de boda. De hecho, era el Barça el que volvía a 'casarse' con la Virgen, a la que ha tenido abandonada desde el 2003, año de la última visita al templo con motivo del triunfo del equipo de básquet en la Euroliga. "Gracias por recuperar esta tradición, que viene de muy lejos y que otros grandes clubs europeos, como el Bayern de Múnich o el Sevilla, también celebran en sus ciudades", remarcó Ignasi Riera, presidente de la Germandat de la Mare de Déu de la Mercè. "La Virgen siempre reza por las victorias del Barça y por la integridad de sus jugadores", recordó Riera, que también tuvo un obligado recuerdo para Casaus, "el gran pionero en conservar esta tradición".

El órgano de la basílica  interpretó el himno del Barça a la entrada de la comitiva azulgrana pero en el templo había más periodistas que feligreses

Bartomeu se mostró "feliz" por volver al templo emblemático de las victorias del Barça y agradeció también el "entusiasmo y la persistencia" de Maria Rosa en su insistencia en recuperar esta tradición. "En el deporte se puede ganar o se puede perder, pero todos debemos ayudar siempre y la patrona también nos ayuda", agregó el presidente, que recordó que la reciente temporada ha sido "extraordinaria".

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SIN OBLIGAR A NADIE

El rector de la parroquia, Joan Martínez Porcell, también era un hombre feliz. "Cómo lucen estas cuatro copas en este altar", destacó en el inicio de su parlamento, en que agradeció que el Barça accediera por fin a volver a la basílica, lo que sus responsables y la Germandat llevaban tiempo reclamando. Lo mismo hacía Maria Rosa, pero en la intimidad. "Espero que esto se repita y que volvamos con los jugadores", reclamó la socia, aunque también acepta que esta fiesta "no puede hacerse el día de la rúa". "Soy muy católica y devota de la Virgen, a la que rezo cuando el Barça juega todos los partidos, pero entiendo que no se puede obligar a nadie a venir, tampoco a los jugadores si no quieren, pero sí sé que a muchos socios y aficionados les gustaría recuperar esta celebración". Habrá que esperar a nuevos títulos, pero por el momento, Maria Rosa vio cumplido el milagro.