Tecnología con propósito: así ayuda el móvil a cumplir los ODS

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Imagen de archivo. / Sharon McCutcheon (Unsplash)

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Desde el Observatorio Empresarial contra la Pobreza, plataforma creada en 2015 para promover el liderazgo de la empresa en la lucha contra la pobreza, hemos publicado los resultados de nuestra tercera investigación “Tecnología con propósito. El impacto social de la empresa en la era digital”.  

El informe, cuyo objetivo es profundizar en las oportunidades y los retos que las tendencias tecnológicas tienen para mejorar la vida de colectivos en riesgo de exclusión y vulnerabilidad, muestra, entre otros datos de interés, nueve conclusiones tras los diversos estudios existentes y las entrevistas y análisis llevados a cabo.

La conectividad móvil es una de las herramientas con mayor capacidad para generar impacto social en la lucha contra la pobreza. Subrayando y profundizando en esta conclusión, se ha comprobado que los países con altos niveles de conectividad móvil han hecho los mayores avances en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible – ODS- de Naciones Unidas, tal y como refleja el Informe del Impacto Móvil 2018 de la GSMA.

De acuerdo con el informe Mobile Economy de la GSMA, organización que representa a las operadoras móviles de todo el mundo, el 70,4% de los habitantes de los 47 países menos desarrollados está abonado a un servicio de telefonía móvil, es decir, más de dos tercios de la población mundial dispone de conexión móvil. Si seguimos investigando encontramos que el informe Visual Networking Index: Global Mobile Data Traffic Forecast Update, de la empresa global Cisco, calcula que en pocos años habrá tantos dispositivos móviles conectados a internet como personas y que, de promedio, cada persona tendrá más de un dispositivo móvil.

En pocos años habrá tantos dispositivos móviles conectados a internet como personas 

Este gran avance escalonado supera cualquier barrera infraestructural hasta el momento y consigue globalizar su uso en la mayoría de los países en un tiempo más corto que cualquier otra tecnología.  

En este contexto, la telefonía móvil se está conviertiendo en un importante aliado contra la pobreza por su alta penetración en zonas rurales poco comunicadas y su alto nivel de aceptación a diferencia de otras tecnologías más disruptivas. Ya existen iniciativas de cómo, a través del móvil, personas en riesgo de exclusión están accediendo a productos y servicios financieros, como los microcréditos, teniendo un impacto positivo en su inclusión financiera. A su vez, el teléfono móvil inteligente obvia la necesidad de desplegar infraestructuras físicas de cableado, reduciendo inversiones multimillonarias. Esto explica por qué, en no pocas ocasiones, resulta más fácil conectarse a internet desde una red móvil en el norte de África que en algunas ciudades europeas.

El teléfono móvil debe convertirse en una herramienta importante a incorporar en las estrategias de desarrollo de las organizaciones sociales, las empresas y los gobiernos públicos.  Tenemos que pensar que para muchas de estas personas, la conexión móvil es la principal –y a veces la única– forma de acceso a internet, a información y de disfrutar de las oportunidades que representa, incluyendo ámbitos como la educación Un aparato móvil conectado a internet posibilita disponer de los mismos recursos y herramientas online, independientemente del lugar de conexión y de la procedencia socioeconómica. 

A veces resulta más fácil conectarse a internet desde una red móvil en el norte de África que en algunas ciudades europeas

¿Cómo llevar la conectividad de forma rápida y efectiva a las zonas de refugio? Un caso de éxito se dio en 2012, cuando Vodafone Foundation probó su primera red de conectividad instantánea en Filipinas como respuesta al tifón Bopha. Miles de personas pudieron hacer llamadas de forma gratuita, actualizar sus redes sociales o mandar dinero. Los ingenieros de Vodafone diseñaron para este tipo de situaciones de urgencia humanitaria unas cajas que apenas superan los 30 kilos donde se aloja una red wifi portátil y un equipo para cargar 60 móviles a la vez. 

También destaca el proyecto EMILPA, una plataforma de comunicación dirigida a 750 pequeños y medianos agricultores guatemaltecos. El proyecto, desarrollado por la Fundación CODESPA en colaboración con SIC4Change y Cropti, y con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID)  envía a través de mensajes SMS a los agricultores de pequeña escala alertas e información que les permite poder tomar decisiones que afectan a la productividad de sus cosechas, a sus agronegocios y, por tanto, a sus ingresos. 

El informe refleja tras las experiencias y los casos analizados, que las tecnologías de mayor impacto no necesariamente tienen que ser las más novedosas y disruptivas. En el momento actual, tecnologías que a priori pueden parecer sencillas y básicas como los dispositivos móviles siguen desempeñando un papel clave en la lucha contra la pobreza. Estas herramientas tecnológicas permiten, además, mayor aceptación en contextos de pobreza y exclusión ya que tienen una curva de aprendizaje más corta.

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Es necesario que los proyectos tecnológicos vayan acompañados de información y formación para los miembros del colectivo al que se dirigen

No obstante, los países menos desarrollados son los que peores cifras de adopción de la tecnología móvil presentan. Por esa razón, las soluciones tecnológicas con propósito deben ser adecuadas, accesibles, asequibles y estar adaptadas a la población a la que se dirigen. Son aspectos que no siempre se tienen en cuenta, pero que son decisivos a la hora de lograr un proyecto de éxito capaz de llegar a los diferentes colectivos y mantener resultados en el tiempo. En este sentido, para su correcta aplicación y puesta en marcha es necesario que el proyecto tecnológico vaya acompañado de información/formación para los miembros del colectivo al que se dirige. Desde el Observatorio Empresarial Contra la Pobreza resaltamos la necesidad de desarrollar una solución tecnológica con propósito de impacto social real. Sólo así, la tecnología estará al servicio de las personas y no las personas al servicio de la tecnología.