Crisis migratoria
El Gobierno y Ceuta se enzarzan con desmentidos mutuos por las llamadas previas a la entrada masiva de migrantes
Moncloa y el gobierno ceutí contraponen sus registros sobre las comunicaciones telefónicas después de que Vivas declarase en la Audiencia Nacional que trató de contactar con Sánchez antes de la 'avalancha'

l presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, durante una reunón, a 31 de julio de 2026, en Ceuta (España). / Pool Moncloa/Borja Puig

El choque entre el Gobierno central y el de Ceuta sigue escalando cuando se cumplen dos meses de la entrada masiva de migrantes en la ciudad autónoma. La declaración del presidente Juan Jesús Vivas en la Audiencia Nacional este miércoles apuntando que en los días previos “hubo diez intentos de contactar” sin éxito con el jefe del Ejecutivo ha enzarzado a ambas administraciones con desmentidos mutuos.
Pedro Sánchez ya contradijo a Vivas tras su declaración ante la jueza María Tardón para argumentar que sí hubo “una comunicación” y fuentes de Moncloa ratifican tras comparar los registros que entre los días 27 y 30 de julio, se intercambiaron un total de nueve llamadas con el Gabinete del presidente Vivas. “Todas fueron diligentemente atendidas en el acto o minutos después”, concluyen. Asimismo señalan que no hay constancia en los registros consultados de las llamadas perdidas del director de Gabinete de Vivas al de Pedro Sánchez.
En el ejecutivo de la ciudad autónoma dicen contar con un registro que demostraría lo contrario, con llamadas sin contestar entre la noche del 27 de julio y la mañana del día siguiente. Frente a ello, en Moncloa apuntan a un intercambio de mensajes el día 28 de julio. A las 8:16 horas, Pablo García, jefe de gabinete de Vivas, mandaría el siguiente mensaje de WhatsApp a su homólogo en Moncloa: “Buenos días, Diego. Perdona la molestia. Estoy con el Presidente. ¿Podemos hablar?”. Este lo llama 14 minutos después y al no ser respondida contesta con otro mensaje: “Buenas. Estamos trabajando en diversos frentes para poder solucionar el problema. Creo que el delegado del gobierno os mantiene informados. De momento, necesitamos tiempo”. “Ok. Entendido”, le responden.
La secuencia es importante porque el presidente ceutí abundó ante la jueza que investiga los hechos que “lo que sí sabía el Gobierno de la ciudad es que había un incremento notabilísimo del número de llegadas y que en 10 días habían llegado a Ceuta 1.500 personas. En 10 días el número de menores acogidos había pasado de 180 a 800. Por tanto, esto era una llamada de alerta que invitaba a tomar medidas preventivas. En base a la información que teníamos lo solicitamos", según explicó Vivas en declaraciones a los medios a las puertas de la Audiencia Nacional tras su declaración.
De la falta de colaboración entre administraciones que se viene deslizando en las últimas semanas en cuestiones como la habilitación de espacios de acogida y, sobre todo, en la atención de los menores migrantes, se ha pasado a un conflicto partidista y ahora judicializado. De ahí que fuentes de Moncloa calificasen ayer las declaraciones de Vivas como un “juego político peligroso”.
Según su secuencia, en la primera llamada el día 27 de julio Vivas ya trasladó su preocupación por el incremento de los cruces a nado y solicitó un refuerzo que se habría atendido. Tampoco en las siguientes hasta el día 30, cuando se inició la entrada masiva. Ese día se produce la primera conversación telefónica entre Sánchez y Vivas, a las 12:55h, después de que sus respectivos gabinetes hablasen a las 11:17 horas.
Llamadas “sin constancia”
Ambos presidentes hablaron sobre la crisis migratoria que ya se estaba produciendo. Ese mismo día, a las 19:46 según el registro de Moncloa, conversan telefónicamente el director adjunto de Presidencia del Gobierno y Vivas para informarle de que Sánchez irá a Ceuta al día siguiente y le da detalles logísticos de la visita. A las 21:34, se produce otra llamada entre ambos en la que el director de Gabinete le informa de que Vivas no participará en la rueda de prensa con el jefe del Ejecutivo.
Sobre las llamadas perdidas entre los días 27 y 28 que en el gobierno de Ceuta ahora reducen a siete, en Moncloa conceden que es posible que se hicieran por WhatsApp en un momento en el que el terminal receptor no tuviese cobertura y que por ello no exista registro. Con todo, replican que ante esta situación no se envió un mensaje al jefe de Gabinete de Sánchez ni se le dejó un mensaje de voz ni se le volvió a llamar. Tampoco contactaría con su adjunto, su secretaria o cualquier otro miembro del Gabinete. “La Moncloa no podía devolver una llamada de la que ni siquiera tenía constancia”, concluyen estas fuentes.
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