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Emergencia climática

Se inicia el proyecto 'Barcelona a 50ºC' para preparar la ciudad ante episodios de calor extremo

La capital catalana da el pistoletazo de salida al proyecto 'Barcelona a 50 ºC: ensayar hoy para responder mejor mañana' en un acto celebrado en el Saló de Cent, presidido por el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni

Acto de presentación del proyecto 'Barcelona a 50 ºC' para preparar la ciudad ante episodios de calor extremo

Acto de presentación del proyecto 'Barcelona a 50 ºC' para preparar la ciudad ante episodios de calor extremo / Ajuntament de Barcelona

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Barcelona pone a prueba, por primera vez, su capacidad de respuesta ante un episodio de calor extremo mediante un ejercicio pionero que permitirá evaluar el impacto de este tipo de situaciones en la salud de la población, el funcionamiento de los servicios esenciales y la coordinación entre las administraciones y los distintos actores implicados.

En el acto de presentación del proyecto han participado representantes de los principales actores clave para el funcionamiento de la ciudad, de los ámbitos de los servicios y las infraestructuras urbanas, la salud, la movilidad, la energía, el agua, las telecomunicaciones, la actividad económica, las condiciones laborales, el espacio público, los equipamientos, la comunicación y la atención a las personas.

El proyecto, una iniciativa estratégica del Pla Calor 2025-2035, busca anticipar vulnerabilidades, ensayar respuestas, identificar posibles efectos en cascada entre servicios urbanos, poner a prueba protocolos existentes, reforzar los mecanismos de coordinación necesarios en situaciones de emergencia compleja y adaptar la ciudad a los escenarios climáticos que se pueden producir en las próximas décadas. De este modo, mientras se siguen atendiendo las necesidades actuales de adaptación de la ciudad, se empieza la preparación de lo que deberá tenerse articulado ante escenarios más exigentes.

El objetivo es comprobar si todo el engranaje de la ciudad es capaz de ofrecer la respuesta institucional, operativa y comunitaria que una situación de este tipo requeriría. Las conclusiones que se obtengan servirán para actualizar protocolos, reforzar la coordinación institucional y mejorar la capacidad de respuesta de Barcelona ante futuros eventos de calor extremo.

Foto de familia de la jornada de inicio del proyecto

Foto de familia de la jornada de inicio del proyecto / Ajuntament de Barcelona

Talleres y simulacros institucional y operativo

El proyecto prevé un proceso de deliberación y trabajo a través de talleres, así como un simulacro de despacho y otro operativo en el terreno, que recrearán los efectos de un episodio extremo de calor para observar y evaluar la respuesta real de los servicios implicados. 

Los talleres, que comenzarán en el mes de octubre, deben servir para compartir conocimiento, identificar riesgos e interdependencias, entender mejor las necesidades de los diferentes sectores y colectivos, y construir una mirada compartida sobre cómo reforzar la preparación de Barcelona ante episodios de calor extremo en las próximas décadas. 

El simulacro de despacho, que se realizará durante el mes de febrero del 2027, se centrará en la toma de decisiones y la coordinación entre servicios municipales y actores de ciudad. Posteriormente, en el mes de septiembre, se llevará a cabo un simulacro operativo sobre el terreno, que recreará los efectos de un episodio extremo de calor para observar y evaluar la respuesta real de los servicios implicados y ensayar todos los protocolos. 

Jornada de inicio del proyecto

Jornada de inicio del proyecto / Ajuntament de Barcelona

Trabajo multidisciplinar con todos los actores implicados

Un episodio de calor extremo puede afectar simultáneamente a varios servicios esenciales y, además, los impactos se pueden producir en cascada, por lo que el fallo o la tensión de un servicio puede comprometer la capacidad de respuesta de otros. Por este motivo, el proyecto también incorporará herramientas avanzadas de simulación digital que facilitarán este análisis.

La respuesta a una emergencia climática de este tipo no depende de un único servicio ni de una sola administración, sino que requiere comprender las interdependencias entre servicios y actores, y exige una coordinación efectiva entre las diferentes áreas municipales, los operadores de servicios esenciales, el resto de administraciones, las entidades sociales, los equipamientos, las redes comunitarias y la ciudadanía. En este sentido, la resiliencia de Barcelona depende de la capacidad de coordinar simultáneamente a todos estos actores.