Pirocúmulos, tornados de fuego y columnas convectivas
Glosario para entender los incendios del futuro
Pirocúmulos,
tornados de fuego
y columnas convectivas
Glosario para entender
los incendios del futuro
Texto de David López Frías
Con las últimas oleadas de incendios han surgido nuevos conceptos hasta ahora desconocidos para muchos. Nomenclatura especializada, relacionada con el fuego, que de momento solamente es comprensible para los expertos, pero que, dada la previsión de que estos incendios vayan a más, se volverá familiar para el público en general. Ha sucedido así con otros términos meteorológicos, como dana o ciclogénesis, palabras que hace unos años los ciudadanos no conocían ni empleaban.
En cuestión de incendios, 2025 pasará a la historia como el año en el que se popularizaron muchos de estos nuevos conceptos que explicamos a continuación.
PIROCÚMULOS
También conocidos como pyrocumulus, pirocúmulonimbos, flammagenitus o nubes de fuego. Porque es básicamente, eso: una nube cumuliforme (esto es, de las que tienen los bordes definidos y aspecto 'de algodón'). Pero en lugar de estar constituidas por el proceso habitual de formación de las nubes y el ciclo del agua, son producidas por un intenso calentamiento del aire desde la superficie. Suben con material ardiendo y, cuando llegan a un punto alto y chocan con el frío, explotan y vuelven a arrojar su material a tierra. Literalmente son nubes que llueven fuego, por lo que son extremadamente peligrosas. Se pudieron observar con claridad en los incendios de Lleida a principios de este verano, antes de la ola de fuegos del nordeste de España.
REMOLINO DE FUEGO
También llamado tornado de fuego o torbellino de fuego. Se trata, como su propio nombre indica, de un vórtice o columna de aire vertical, que avanza como un tornado. Es un raro fenómeno que se produce con unas condiciones de aire y temperatura muy determinadas, generalmente en los incendios forestales. Pero no de forma exclusiva: el bombardeo de la ciudad alemana de Dresde, en febrero de 1945, por las fuerzas británicas de la RAF durante la segunda guerra mundial, provocó un tornado de fuego que arrasó la ciudad y mató a unas 40.000 personas. En los incendios de estos días, el fenómeno se ha podido contemplar en El Bierzo (León) o en Aguiar de Beira (Portugal).
REMOLINO DE FUEGO
También llamado tornado de fuego o torbellino de fuego. Se trata, como su propio nombre indica, de un vórtice o columna de aire vertical, que avanza como un tornado. Es un raro fenómeno que se produce con unas condiciones de aire y temperatura muy determinadas, generalmente en los incendios forestales. Pero no de forma exclusiva: el bombardeo de la ciudad alemana de Dresde, en febrero de 1945, por las fuerzas británicas de la RAF durante la segunda guerra mundial, provocó un tornado de fuego que arrasó la ciudad y mató a unas 40.000 personas. En los incendios de estos días se ha podido contemplar en El Bierzo (León) o en Aguiar de Beira (Portugal).
INCENDIOS DE 6º GENERACIÓN
También denominados megaincendios. Son los incendios que vienen. Más virulentos, más dañinos y más difíciles de controlar que nunca. Los de 2025 han sido un claro ejemplo: fuegos que atraviesan autovías, consideradas hasta la fecha cortafuegos infalibles. Impredecibles, rápidos en su propagación y con una alta capacidad destructiva. "Es un tipo de fuego conectivo muy potente, que aprovecha la energía del cielo para retroalimentarse y generar corrientes de succión", en palabras del técnico analista en incendios Ángel Botella recogidas por el diario 'Levante', de Prensa Ibérica, editora de EL PERIÓDICO. Otra de sus características es que "se propaga en todas direcciones, muy rápido y emite partículas incandescentes que, a su vez, generan focos secundarios".
Antes de los megaincendios que hemos visto estos días en Galicia, Castilla y León o Extremadura, uno de los primeros incendios de sexta generación en España se vivió en julio en la comarca catalana de la Segarra.
Precedentes similares se vivieron en Sierra Bermeja (Málaga) en 2021 o en los fuegos de Tenerife en 2023. Fuera de nuestras fronteras, los de Australia en el llamado 'verano negro' de 2020, Quebec (Canadá) en 2023 o los recurrentes en los últimos años en California (EEUU) tienen esta misma categoría.
INCENDIOS DE 6º GENERACIÓN
También denominados megaincendios. Son los incendios que vienen. Más virulentos, más dañinos y más difíciles de controlar que nunca. Los de 2025 han sido un claro ejemplo: fuegos que atraviesan autovías, consideradas hasta la fecha cortafuegos infalibles. Impredecibles, rápidos en su propagación y con una alta capacidad destructiva. "Es un tipo de fuego conectivo muy potente, que aprovecha la energía del cielo para retroalimentarse y generar corrientes de succión", en palabras del técnico analista en incendios Ángel Botella recogidas por el diario 'Levante', de Prensa Ibérica, editora de EL PERIÓDICO. Otra de sus características es que "se propaga en todas direcciones, muy rápido y emite partículas incandescentes que, a su vez, generan focos secundarios".
Antes de los megaincendios que hemos visto estos días en Galicia, Castilla y León o Extremadura, uno de los primeros incendios de sexta generación en España se vivió en julio en la comarca catalana de la Segarra.
Precedentes similares se vivieron en Sierra Bermeja (Málaga) en 2021 o en los fuegos de Tenerife en 2023. Fuera de nuestras fronteras, los de Australia en el llamado 'verano negro' de 2020, Quebec (Canadá) en 2023 o los recurrentes en los últimos años en California (EEUU) tienen esta misma categoría.
TORMENTAS SECAS
O tormentas eléctricas secas. Son muy parecidas a las tormentas normales: se forman nubes de gran desarrollo vertical (cumulonimbos) y aparecen rayos, su principal característica. La diferencia está en la lluvia. Aunque llega a producirse, no alcanza el suelo porque se evapora antes de caer. Esto ocurre cuando el aire bajo la nube es muy caliente y muy seco. Sin embargo, los rayos sí llegan a la superficie. Y ahí está el peligro: si impactan sobre zonas con vegetación muy seca, al no ir acompañados de agua, pueden provocar incendios con facilidad. Eso fue lo que sucedió, según los expertos, en el gran incendio de Leiria (Portugal) en junio de 2017. Las tormentas secas aportaron la chispa y la vegetación reseca se convirtió en el combustible ideal.
COLUMNA CONVECTIVA
Similar al tornado de fuego, aunque también pueden estar compuestas solamente de aire caliente y humo, lo que las convierte en potencialmente mortales. Propagan el fuego por calentamiento. Una de estas columnas se ha visto estos días en el incendio de Boca de Huérgano (León).
Las columnas convectivas son masas de aire ascendente que se generan por el calentamiento desigual de la superficie terrestre. El calor generado por el fuego hace que el aire circundante se caliente, se expanda y ascienda debido a la menor densidad del aire caliente. Este, cargado de humo y partículas incandescentes, asciende formando una columna o "pluma". La columna succiona el aire limpio y aumenta la combustión del propio incendio, pudiendo provocar nuevos focos.
COLUMNA CONVECTIVA
Similar al tornado de fuego, aunque también pueden estar compuestas solamente de aire caliente y humo, lo que las convierte en potencialmente mortales. Propagan el fuego por calentamiento. Una de estas columnas, con movimiento rotacional, se ha visto estos días en el incendio de Boca de Huérgano (León).
Las columnas convectivas son masas de aire ascendente que se generan por el calentamiento desigual de la superficie terrestre. El calor generado por el fuego hace que el aire circundante se caliente, se expanda y ascienda debido a la menor densidad del aire caliente. Este, cargado de humo y partículas incandescentes, asciende formando una columna o "pluma". La columna succiona el aire limpio y aumenta la combustión del propio incendio, pudiendo provocar nuevos focos.
METEOROLOGÍA PROPIA
El incendio modifica y crea sus propias condiciones meteorológicas, a través de las cuales se propaga con mucha más velocidad y virulencia. Es lo que ocurrió en los incendios de la Segarra el pasado julio: el fuego genera su propio sistema meteorológico independiente, creando elementos que ya hemos visto como pirocúmulos y tormentas eléctricas. Esos factores acaban alterando las condiciones ambientales, provocando vientos erráticos y una propagación del fuego aún más rápida e impredecible de lo que se daría en unas condiciones meteorológicas normales. El fuego genera su propio microclima, alterando incluso la dinámica de las capas altas de la atmosfera y generando vientos que dificultan hasta el extremo su extinción. En el fuego de La Segarra se llegó a conformar un inédito pirocúmulo de 14 kilómetros de altura que llegó a la estratosfera.
COMPORTAMIENTO ERRÁTICO DEL FUEGO
Las tareas de extinción de un incendio dependen, en gran medida, del comportamiento del fuego. Los profesionales calculan o prevén el comportamiento de las llamas mediante unos patrones, dadas las condiciones meteorológicas, la orografía del terreno u otros factores relacionados. Los incendios de sexta generación se caracterizan por romper esos esquemas. La meteorología propia que se genera y los elementos que ello provoca hacen que su desarrollo sea impredecible y su comportamiento, errático. Donde antes se veía un cortafuegos seguro en forma de autovía, ahora no se tiene esa certeza; los incendios de estos días en Castilla y León son un buen ejemplo: las llamas han atravesado amplias carreteras de cuatro o seis carriles en varias ocasiones, hecho que antes era impensable.
ZONA DE INTERFAZ URBANO-FORESTAL (WUI)
Por Zonas de Interfaz Urbano-forestal (o WUI, por su denominación en inglés, Wildland-Urban Interface) se conoce a las áreas donde la urbanización se encuentra con zonas forestales o de vegetación natural. A diferencia de las grandes urbes rodeadas de asfalto y hormigón, una WUI es un espacio de transición donde viviendas y otras estructuras antrópicas se mezclan con vegetación combustible, creando un mayor riesgo de incendios forestales y de rápida propagación en caso de fuego. La WUI incluye urbanizaciones, diseminados de viviendas y el borde de las ciudades que colindan con terrenos forestales. Muchos de los municipios evacuados en los incendios de Extremadura o Castilla y León se encuentran en este tipo de zonas.
SIMULTANEIDAD Y FOCOS SECUNDARIOS
Por simultaneidad en los incendios entendemos la aparición y propagación de múltiples focos activos de fuego al mismo tiempo. Los focos secundarios, por su parte, son nuevos puntos de ignición, generalmente a corta o media distancia, creados por la emisión de pavesas (vegetación incandescente) o el material rodante transportado por el viento y las columnas convectivas antes referidas. Todo ello genera focos independientes y aumenta la intensidad del fuego. Estas situaciones se dan en áreas extensas y son características de incendios de gran magnitud, como los de sexta generación, en los que la acumulación de combustible y condiciones meteorológicas desfavorables provocan un comportamiento extremo y errático de las llamas, que hace que el incendio sea prácticamente imposible de controlar.
DESESTACIONALIZACIÓN
¿Son los incendios forestales un fenómeno exclusivo del verano? Hasta hace poco parecía que sí, por evidentes cuestiones meteorológicas. Pero los incendios forestales de Los Ángeles (EEUU), en enero de 2025, en pleno invierno, rompieron todos los esquemas. La desestacionalización de incendios se refiere a la extensión de la época de riesgo de incendios forestales más allá de los habituales meses de verano, abarcando gran parte del año. Una circunstancia provocada por el cambio climático. El aumento de las temperaturas, la sequía, las olas de calor más intensas y la falta de lluvia prolongan la temporada seca, creando condiciones más propicias para la ignición y propagación de fuegos durante más meses, lo que exige a las administraciones adaptar y reforzar los dispositivos de prevención y extinción de forma continua. Los Bombers de Barcelona ya advirtieron en 2024 de que en los meses con menos precipitaciones, como marzo y abril, realizaron “un incremento muy notable de servicios con relación al 2022”, mientras que junio, que fue bastante húmedo, hicieron la mitad de actuaciones.
Un reportaje de EL PERIÓDICO
Textos: David López Frías
Diseño: Andrea Hermida-Carro y David Jiménez
Infografías: Andrea Hermida-Carro
Coordinación: Ricard Gràcia