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Una nueva economía

Las medidas se centran en poner freno a la especulación y garantizar el derecho a la vivienda
Texto: Núria Bonet

La profunda transformación que supone la implantación progresiva del proyecto Superilla Barcelona comporta también repensar la ciudad para incentivar su tejido económico. Se trata de una transformación urbanística y de los usos del espacio público que, en este caso, redunda en lograr una ciudad pensada para que los vecinos tengan garantizado el derecho a la vivienda, en poner freno a la especulación, en potenciar la reactivación económica de los barrios y en el impulso de una nueva manera de hacer economía, con la sostenibilidad, la proximidad y la ecología en el centro.

No solamente se planifican superilles y zonas pacificadas en la ciudad, sino que se promueve la reactivación de recintos que habían quedado en desuso, como las antiguas fábricas Mercedes-Benz y la Escocesa, y se planifican grandes proyectos de ciudad como son el Territori Industrial Besòs, la modificación del Pla General Metropolità (MPGM) en el 22@; la transformación del Port Olímpic para acercarla al ciudadano; el Pla Director de la Ciutadella; y la creación del Nou Centre de Recerca Biomèdica CaixaResearch Institute.


El ‘consistori’ ha estipulado el 30% de vivienda protegida en suelo urbano

Tal y como resume la Mesura de Govern Superilla Barcelona per regenerar Barcelona i els seus barris, aprobada este pasado octubre, la deslocalización de la industria y el crecimiento de los núcleos urbanos cercanos a la gran urbe han generado presión sobre la ciudad. El resultado ha sido una pérdida progresiva de la industria urbana. Asistimos ahora a un cambio de modelo económico, hacia una mayor digitalización y nuevos procesos productivos, como la llamada industria 4.0, y el proyecto Superilla Barcelona acompaña y favorece este proceso.


Otro de los puntos clave de este macroproyecto municipal es una planificación urbanística que garantice el derecho a la ciudad. Barcelona dice no al fenómeno de la gentrificación, es decir, al éxodo de vecinos por el encarecimiento de los precios de la vivienda debido a grandes reformas urbanísticas.


Se trabaja ya en la línea de la protección de los vecinos y vecinas, para que no se vayan de sus barrios y en favor del comercio local y de proximidad, en muchas ocasiones víctimas de la especulación.


En este sentido, el Ajuntament de Barcelona está desplegando una serie de normativas que contribuirán a la preservación del derecho a la vivienda. Por un lado, el Pla especial urbanístic d’allotjaments turístics (PEUAT) que regula este tipo de pisos para visitantes con el objetivo de proteger el derecho a la vivienda, la vida de los vecinos y su convivencia pacífica y la diversidad de usos de los barrios.



En la misma línea, el gobierno local ha estipulado también el 30% de vivienda protegida en suelo urbano consolidado. De esta forma, se prevé la creación de pisos asequibles en proyectos de obra nueva o de gran rehabilitación en edificios plurifamiliares, en promociones destinadas a vivienda de más de 600 m2. A través de esta medida se logra distribuir la vivienda protegida en el conjunto de la ciudad.


Por otro lado, el Ajuntament de Barcelona dispone de un nuevo instrumento para, de un lado, frenar las operaciones claramente especulativas, y del otro, desincentivar el fraude en la compraventa de inmuebles. La declaración de área de tanteo y retracto le permite disponer del derecho de compra preferente en la compraventa de determinados inmuebles o solares, en todo el municipio, igualando su precio.


En el ámbito de la vivienda, es significativo que Barcelona doble el número de pisos dotacionales: se duplica la cifra actual hasta llegar a 13.370 viviendas de este tipo. De esta forma, se prioriza la promoción pública de viviendas dotacionales para a cubrir las necesidades de residencia de tipo temporal para personas vulnerables, jóvenes y estudiantes y personas mayores.


Usos cotidianos del espacio


Los procesos de gentrificación y de transformación de los espacios a pie de calle en actividades de mayor rentabilidad económica han puesto en peligro al comercio de proximidad y dificultan, además, la permanencia de los vecinos y vecinas en sus barrios. Por este motivo, se están implementando planes de usos en diferentes áreas de la ciudad. El objetivo no es otro que fomentar el comercio de proximidad y proteger el normal desarrollo del día a día en los barrios.



Besòs: polígonos conectados


En el margen derecho del río Besòs hay un importante polo económico. Es un territorio productivo de 150 hectáreas que está siendo reconfigurado para lograr su integración en la trama urbana y su conversión en un eje productivo estratégico de la ciudad. De esta forma, se prevé mantener lo máximo posible la superficie de suelo industrial y dotarlo de las infraestructuras, servicios y mejoras necesarias para incrementar su competitividad. Se logrará, así, intensificar las actividades económicas y potenciar los sectores de la industria 4.0 y la economía circular.


22@: inclusivo y sostenible


El futuro del 22@ prevé un barrio con más vecinos y vecinas con acceso a vivienda asequible mayoritariamente protegida y de alquiler. La modificación del Pla General Metropolità del 22@, tiene por objeto que al final de esta transformación haya un total de 16.000 viviendas, y se doble la cifra de viviendas protegidas. También impulsa la creación de espacios que configuren un nuevo sistema ambiental, en el que uno de cada tres ejes se convertirá en verde. Se considera prioritario preservar la historia productiva del ámbito 22@ y sus tejidos tradicionales.


Ciutadella: conocimiento e innovación


Se está redactando ya el nuevo Plan Director de la Ciutadella que tiene como objetivo regenerar tanto el parque como su entorno. Se trata de un marco de gran valor medioambiental que se quiere convertir en un ecosistema de conocimiento e innovación. Tiene como ejes estratégicos la apertura de la Ciutadella al mar y la mejora de la conectividad del parque con su entorno. Uno de los puntos claves del plan es el proyecto científico del Antic Mercat del Peix, que creará un complejo de investigación e innovación de 46.000 m2 centrado en la biomedicina y la biodiversidad.


Puerto: abierto a la ciudadanía


A finales del 2019 el Ajuntament de Barcelona asumió la competencia de gestión del Port Olímpic, con la voluntad de repensar el modelo de desarrollo y de gestión del puerto, transformándolo para recuperarlo como espacio portuario para la ciudadanía. La transformación del tejido productivo se concreta en un plan especial de usos, que constata el cambio desde una concentración de ocio nocturno hacia la creación de un nodo estratégico de centros de formación inicial y continuada de las profesiones vinculadas en la náutica.