Entrevista YOTELE

Adriana Ugarte y Javier Albalá ('Parot'): "El debate de si la Justicia es justa no va a pasar de moda"

Hablamos con los protagonistas del thriller que TVE estrena esta noche en abierto

.Adriana Ugarte y Javier Albalá, protagonistas de ’Parot’

.Adriana Ugarte y Javier Albalá, protagonistas de ’Parot’ / RTVE

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Sergio López Martín
Sergio López Martín

Redactor

Especialista en televisión de entretenimiento, realitys, talents, Eurovisión, Melodifestivalen y música

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'Parot' aterriza en la parrilla de La 1 de TVE para ocupar el hueco de 'Cuéntame cómo pasó' con un importante reflexión sobre temas como la Justicia. Tras la anulación de la doctrina judicial “Parot” por parte del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, un centenar de presos son puestos en libertad. Pocos días después, varios excarcelados empiezan a aparecer asesinados de la misma forma en que lo fueron sus víctimas. Y junto a los cadáveres, una nota anónima: “sentencia cumplida”.

La investigación será dirigida por dos policías de perfiles opuestos. Isabel Mora (Adriana Ugarte) es una agente vocacional y rigurosa que tiene una fe ciega en la ley y el Estado de Derecho. El inspector Nieto (Javier Albalá), más veterano y desengañado, considera en cambio que la sentencia es intolerable y que echa por tierra décadas de trabajo policial.

Para Isabel, sin embargo, llevar el caso Parot será una de las circunstancias más difíciles de su vida, ya que se enfrenta al intento de venganza por parte de uno de los excarcelados que acaban de salir a la calle: Haro (Ivan Massagué), un aristócrata condenado por violación al que conoció en su época de instituto. YOTELE habla con Adriana Ugarte y Javier Albalá sobre la primera temporada de 'Parot', que llega esta noche a La 1 de TVE

Con vuestras propias palabras, ¿cómo definiríais 'Parot'?

Adriana Ugarte: Yo diría que es una serie que, aprovechando el contexto removedor de la derogación de la doctrina Parot, presenta a personajes que gestionan a duras penas su dolores y se relacionan de forma muy deficientes entre ellos.

Javier Albalá: Lo que hace avanzar generalmente a los thriller es la acción que suceden con los personajes, que tienen que ver con cosas externas. Aquí eso suceden también aquí, pero también sucede dentro de los personajes y que tiene que ver con los daños que tienen, tal y como afirma Adriana. Entonces, ahí está la parte emocional. Lo que hay que desvelar y entender qué le ocurre internamente a los personajes, además de quién es el malo al que hay que atrapar.

Adriana Ugarte: Como espectadora, a mí me gusta la propuesta que plantea. Si uno se quiere asomar al misterio y a la adrenalina lo puede encontrar, si quiere hacerlo a las relaciones entre personajes también, y si quiere investigar sobre un momento histórico, también lo va a tener... Al final, no es una ficción maniquea. Abre el debate y da lugar distintos puntos de vista. No determina que lo justo y lo injusto o de qué lado hay que ponerse. Plantea personajes que son potentes y que son líneas principales de la serie. Mira que es difícil, pero no se hace un juicio sobre los excarcelados.

Javier Albalá: Creo que recoge un poco lo que hay en la opinión pública. Es un debate que puede dar que hablar mucho y reflexionar.

Acabamos de hablar de lo emocional, pero no sé si la decepción es uno de los sentimientos principales que hacen mover a vuestros personajes en 'Parot'.

Adriana Ugarte: En el caso de Isabel no. Creo que tiene con la justicia es de justificación total. Cualquier grieta que puede tener el sistema judicial, ella lo va a justificar porque es un vehículo de permiso para ser. Entonces, su vínculo es de ceguera absoluta. No la cuestiona.

Javier Albalá: Es justo un planteamiento de conflicto frente a los distintos posicionamientos porque lo que pasa con Nieto es que hay un cuestionamiento, al que creo que se le puede entender perfectamente. Coger a los malos y hacer que paguen por lo que han hecho es un camino largo, y en ese trayecto, muchos de ellos se escapan.

¿Cómo se preparan personajes como los que interpretáis en 'Parot'?

Adriana Ugarte: Es la parte de los polis, hay bastante trabajo de documentación. Tengo varias amigas policías y les hice un cuestionario para saber un poco también. A mí me gusta ver a todos los profesionales haciendo su trabajo. Como se maneje el periodista, el camarero, el maquillador... Es verdad que hay unas rutinas y un lenguaje corporal, que como policía, se tiene y yo desconocía. Además, creo que esta parte como actriz te concentra mucho. Tener una especie de tics que sean muy alejados a ti y que te lleven a la simbiosis con otro. Esta parte era muy interesante, pero luego también lo era ver lo que suponía. Como te he dicho, la justicia para Isabel es casi un hogar. Un lugar de abrigo. Sobre todo, me parecía muy curioso que hubieran elegido que ella fuera policía con lo que había sufrido y siendo incapaz de enfrentarse a un trauma. Es la que protege cuando es incapaz de protegerse a sí misma y cuidarse. Es el colmo y me gustaba mucho a nivel interpretativo.

Me imagino que esa característica hace también que Isabel tenga esa relación complicada con su madre (Blanca Portillo) y su hija (Nicole Wallace).

Adriana Ugarte: Isabel es un personaje que es una contradicción en sí misma. Lo que dice y lo que hace es otra cosa. Lo justo, lo ordenado, la sensatez, y luego es un desastre en su vida privada. Tiene mucha dificultad para poner voz a sus emociones y necesidad, y eso dificulta muchísimo a la hora de tener una relación más sanas con su madre y su hija. Al final, acaba repitiendo, el modelo de madre que tanto reniega en su hija. Creo que está desconectada de sí misma. Está tan lejos de haber crecido emocionalmente que lo único que le da identidad tener una serie de principios inmovibles como la justicia que nadie puede rebatirselos porque es tan poco articulada que necesita algo externo que le determine.

Elena Rivera habló que cuando grabó la escena de la violación de 'Alba' fue un momento bastante. En el caso de 'Parot', ¿también lo pasaste mal, Adriana?

Fue más dura de lo que sospechaba. Venía de hacer mucho drama y muchas cosas muy crudas y no pensaba que me iba a doler tanto y ver todo el equipo tanto dolido. Luego vinieron las compañeras de maquillaje medio llorando al que las dije de que estaba bien. Fue también duro para el equipo.

En el caso de Elena, ella también reconoció que ese sentimiento se lo llevo a casa. ¿Te paso igual?

Yo me llevo casi todo a casa. Es complicado no llevártelo a casa porque, al final, te apetece hacer menos cosas. Estoy aprendiendo a no hacerlo, pero cuando son personajes tan dramáticos... Por ejemplo, Isabel sufre un problema muy gordo de ansiedad. Ella se automedica y completamente limitada por este problema.

Al final cuando estás tantas horas a lo largo de tanto meses en un estado emocional tan intenso y espeso sí que te afecta a la hora de relacionarte con el sueño, la comida y con tu ocio, habiendo incluso un espacio físico. Siempre me gusta hacer la foto del primer día y del último. Es un esfuerzo, pero como actor tienes que llegar a casa y colgar la chaqueta de Isabel y ser por narices Adriana porque, además, es importante para ser Isabel al día siguiente, pero sí.

Javier, en tu caso, me imagino que también es un reto interpretar a un policía como Nieto que está completamente frustrado y decepcionado con la justicia porque quizás llega tarde y mal.

Javier Albalá: No que no suceda. Es uno de los conflictos del personaje. A la hora de preparar el personaje, me ayudó mucho poder tener ahí a un policía que estuvo muy generoso conmigo. Debatimos sobre varias escenas en las que era completamente Jorge Nieto (risas). Me decía que costaba mucho atrapar a los malos y luego llegan los jueces, toman otras decisiones, y es muy difícil que se prueben las cosas porque están muy limitados a la hora de probarlas y tienen que ser muy impecables a la hora de llevar una prueba...

Este tipo de mentes me costaba, pero a base de hablar y hablar con él, comprendí que tenían relación con una implicación a la hora de realizar tu trabajo. Esto te hace estar en el mundo de una manera determinada, y comprender eso me ayudo muchísimo justo para esto.

¿'Parot' os ha hecho reflexionar si la Justicia es realmente justa?

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Adriana Ugarte: Sí. Además, este debate, desgraciadamente, no va a pasar de moda porque no paran de producirse situaciones conflictivas. Ahora mismo vivimos una guerra, y ya parece que se nos está olvidando. Es impresionante la capacidad de anestesia y de inmunidad ante la violencia, que, a veces, es sobrecogedora. La serie también es una oportunidad de revisión y, al menos, si no puede revisar un órgano tan grande como la justicia, pues revisar nosotros si en nuestro círculo más cercano estamos siendo socialmente justos, o estamos cogiendo el papel de la calle y luego estamos hablando mal a nuestra pareja. Si hacemos lo que tenemos que hacer o estamos haciendo el bien a lo demás. Creo que siempre se puede vivir un paso más allá del elemento regular. Un paso más de no hacer el mal y hacer el bien. Si estos productos es una oportunidad de reflexión, estoy a favor. Además, creo que lo hacemos por eso, porque son elementos transformadores.

Javier Albalá: El entretenimiento es necesario que forme parte de lo cotidiano. Ahora, es importante que tenga un meollo interesante y que nos haga mirar hacia nuestras propias vidas, que creo que es lo que todos buscamos de algunas manera. Tener un reflejo que te haga reflexionar. Me parece que esos mimbres también están en 'Parot' y eso va ayudar que haya una mirada no solo hacia el entretenimineto, sino al qué está pasando con nosotros por dentro