Entrevista YOTELE

Jordi Cruz: "Las tonterías que se han dicho tras la muerte de Verónica Forqué son para alucinar"

Hablamos con el cocinero y jurado del talent culinario de TVE, que se ha convertido en embajador de una conocida marca de cepillos eléctricos

Jordi Cruz

Jordi Cruz / ORAL B

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Redacción Yotele

Jordi Cruz también se convierte en una referencia del cepillado de dientes, sector diferente al de la cocina pero íntimamente relacionado. El chef y jurado de 'Masterchef' se ha convertido en el nuevo embajador de la marca Oral-B, siendo la imagen del nuevo cepillo eléctrico que ha lanzado la marca alemana. Aprovechando la presentación de este nuevo producto, YOTELE habla con Jordi Cruz sobre 'Masterchef', entre otros muchos temas relacionados.

En la rueda de prensa previa a esta entrevista bromeabas diciendo que tú no eres simpático. ¿Cuánto de importante es tener la sonrisa bonita?

(Risas) No hombre, es que hay un estereotipo que entiendo que cultivé las primeras ediciones de 'MasterChef' y que tengo que mantener. Pero me suelen decir que suelo reír mucho y las cosas que hago siempre son para pasármelo bien. Ahora, soy un profesional y si me toca decirte 'oye, tu plato es una mierda', te lo digo, aunque no te lo diría así jamás. Aunque yo soy exigente conmigo mismo porque me gusta que las cosas estén perfectas. Cocina hay dos: la buena o la mala. Yo trabajo en un tres estrellas y la gente que vienen a mi restaurante a comer no quiere medias tintas.

¿Eres igual de exigente para todo? 

Yo considero que cuesta lo mismo hacer las cosas bien que mal. Puedes fallar por falta de experiencia o de conocimiento, pero cuando lo sabes hacer, tienes que ir mejorando porque si te quedas en el gris es pereza y desidía, y eso me da mucho coraje. A mí me gusta avanzar y evolucionar.

¿Qué es lo que más te gusta cocinar cuando cocinas solo para ti? 

Cocina saludable y rica. De equilibrio, que tenga de todo, en la proporción adecuada y que, con cocciones y combinaciones sencillas, tengas algo que está muy rico y que sea saludable para el día a día. Yo como fuerte un día a la semana, el resto de la semana me cuido. 

¿Y cómo te mantienes físicamente? 

Yo no creo en las dietas, creo en el control. Somos coches y tenemos un consumo, y me gusta acertar en el consumo y en el tipo de gasolina que me va bien. 

¿Comes de todo?

Sí. Es que el ser humano tiene que comer de todo.

¿Y mojas pan? 

Soy cocinero. Me encanta mojar pan. 

¿Hay algo que no te guste? 

Insectos. Es lo único que me da grima en la gastronomía. Por bueno que esté, por saludable que sea o proteína del futuro que dicen que es… Me da mucho asquete. Es lo único, el resto me gusta más o menos.

¿Qué edición de 'MasterChef' disfrutas más? 

El 'Celebrity', sin duda. Tiene su morbo darles cañita a los celebrities, pero no es por eso. El normal es más exigente con nosotros. Tenemos que ejercer de profesores, y en el 'Celebrity' no, ahí se trata más de ver desde otra perspectiva a gente conocida, que nos hacen reír y pasarlo bien. Nos reímos más y hay más rollo. Son gente curiosa y es más loco.

Es irremediable preguntarte por el fallecimiento de Verónica Forqué, ¿cómo lo has vivido? 

Es que yo viví la experiencia con ella. Cuando estuvo con nosotros, estuvo muy bien y feliz. Sabía que se había separado y estaba pues más tristona y que el covid nos ha jorobado a todos de un modo u otro… Y a partir de ahí vi una muy buena profesional, que entendió que 'MasterChef' era así, que en algún momento se ponía un poquito más loquita, más caótica, cuando las cámaras no grababan estaba normal, contenta, un poquito más tranquila. Y a partir de ahí, tres meses después de grabar, te enteras de esa noticia y dices '¡Ostras!'. Cuando me llamó Pepe y me lo dijo, nos quedamos todos helados porque nos llevábamos muy bien y fue muy triste, y ya después las tonterías que se han dicho son para alucinar. 

¿Qué te ha parecido que se haya vinculado la presión del programa con lo sucedido? 

Nosotros sabemos cómo lo hacemos. A una profesional que lleva tantos años tú no puedes hacerle un estudio o un test mental cuando la ves que está bien, que está perfecta… ¿Que en los exteriores se le iba la pinza? Sí, porque son muy locos los exteriores, son divertidos… Cogía una bandeja de granizado y se daba 30 vueltas.

Ella parecía cómo que iba a boicotear a su equipo...

No. Fue lo que ella decidió hacer. A nosotros nos sorprendió porque lo hizo muy entretenido. La gente decía por qué no la regañábamos. A ver, estábamos en la 'Celebrity', no en la otra. Es una edición más entretenida. No dejamos de hablar de cocina, pero no es gente que quiera aprender la actitud de un profesional.

¿Crees que lo habéis vivido diferente en la grabación a cómo se ha visto en la emisión? 

Lo hemos vivido diferente, con mucha más normalidad. Me sorprende mucho que se dijera que dejó de grabar porque estaba mal. Lo hizo porque tenía covid y yo le dije a la dirección que lo dijeran, pero eso atiende a su intimidad. No se puede ir diciendo. Lo tiene que decir ella. 

¿Qué opinión tienes de las críticas que recibió el programa?

Bueno, no puedes hacer nada, te tienes que reprimir tus opiniones. 

¿Crees que eso va a hacer afectar a las próximas ediciones de 'Masterchef'? 

Si no han hecho mella mil cosas que se han dicho de nosotros, que yo no entiendo el porqué… Cuando dicen que hay unas peleas y unos chillidos, yo me pregunto si soy el único que ve otras cadenas en los que gritan más. Nosotros no gritamos ni insultamos ni faltamos el respeto.

Casi todos los concursantes coinciden en que es un programa muy duro, incluso Carmen Lomana aseguró que es más duro que 'Supervivientes'… 

Pero es que te lo dice Carmen Lomana… (risas). Que lo diga ella me parece hasta normal, que habría cocinado en su vida lo justo… Yo me lo pasé muy bien con Carmen, me reí mucho con ella… Creo que hay personajes a los que humaniza pasar por 'MasterChef' porque tenemos una visión equivocada de ellos. Tamara Falcó es un buen ejemplo. 

No hacemos ningún show. Lo que pasa es que en la cocina pasan cosas. Nosotros emitimos lo que hay. Evidentemente, cuando lo junto, puede parecer que hay más o menos, pero es un programa muy real de gastronomía al que hablamos a muchos perfiles de personas y dónde intentamos entretener porque un programa de cocina sin algo de diversión no lo vería nadie. Ahora hay una generación de niño que sabe cocinar y conceptos como esferificar. Por lo tanto, creo que el bien que hemos hecho es muy grande. ¿Qué hay cosas que te pueden no gustar? No sé. Es como cuando se meten en mis redes y me llaman tonto. El tonto es él por perder el tiempo en meterte en mis redes.

María del Monte o Fernando Tejero también hablaron de su paso por el programa.

No puedes poner de referencia a alguien a la que eliminamos el primer día, y Fernando se lo pasó pipa. Él es un tío con carácter y más competitivo de la leche. ¿Quién es María del Monte para opinar de 'Masterchef' si la echamos el primer día? No le gustó porque le echamos el primer día. Tampoco hay que pedirle la opinión al ganador.

¿Con quién de los exconcursantes guardas mejor química tras su paso por 'Masterchef'? 

Con todo el mundo. Yo disfruto de conocer a la gente, incluso con los que no les han gustado mis opiniones y lo han entendido. Por ejemplo, Jesús Castro, al que le dije: "Oye, ¿a qué has venido aquí?", porque no hablaba, estaba enfadado todo el rato. Estaba ya enfadado cuando entró. Él pensó que le estaba vacilando y yo le estaba haciéndole un favor, y a mí cae muy bien. 

¿Guardas muchas amistades entre los exconcursantes?

Tengo una amistad con todos los que han pasado por 'Masterchef'. Habrá dos o tres con los que no la tengo como con Saray, que me cae mal. Ella quiso hacer daño. Cuando vio que no tenía evolución y no pintaba nada, decidió autodestruirse y liarla parda. Creo que la eché tres veces.

¿Con los niños también seguís teniendo contacto? 

Sí. Lo bueno que tiene este formato es que cuando acaba el programa se crea una gran familia. Los celebrities me llaman para venir al restaurante, pero en el normal pues hay avances. Amelia acaba de abrir su local en Barcelona, Carlos tiene su estrella Michelin, hay alguna concursante que está haciendo de jurado en algún otro programa y que empezó en nuestra cocina, como el de los pastelitos y tal (Clara Villalón)… 

Eso ha sonado un poco a retintín… 

No, pero me parece gracioso porque en muy poco tiempo se ha vuelto ‘jurada’ y cocinera, y me parece muy bien porque una aspirante de 'Masterchef' está en un programa haciendo nuestra función.

¿Con Tamara Falcó teniendo relación? 

Cómo os gusta el temita Tamara… Sí, yo tengo muy buen rollo con ella. Me cae super bien, me parece entrañable, cariñosa, buena gente… ¿Es muy pija? Sí, pero es que es la pija auténtica. (Risas). Es una persona muy noble y muy buena niña.

¿Ella ha tenido la mejor evolución de los celebritys que han pasado por 'Masterchef'? 

Por ejemplo, Cayetana (Guillén Cuervo). Le pasó como a Tamara. Evolucionó mucho. Se dejó todos los deditos en la cocina… 

¿Y Terelu? 

Es maravillosa también. Pensé que me caería como una patada en la cabeza. Que sería insoportable, y no. Me recuerda mucho a mi hermana mayor Montse, a la algunos días la quiero mucho y otros no la soporto. La veo muy normal y curranta. La veo hermana mayor.

En estos años, ¿has aprendido a detectar en los anónimos el que quiere hacerse famoso más que aprender a cocinar?

Desde el primer día, pero también tengo la experiencia suficiente para saber que la primera impresión es equivocada. En ese caso, me callo y les doy más días. Llevo 28 años gestionando personas y, al final, les acaba pillando. Yo no miro los curriculum de la gente que viene al restaurante. Hablo con ellos 10 minutos y veo si esa persona me va a aportar lo que yo necesito porque los platos te los voy a decir yo y la tecnología la voy a poner yo. Lo que necesito es que sepan cortar una cebolla y, sobre todo, actitud. Que vengan a currar, que sean nobles, legales y buena gente, que no digan mentiras... Con eso me vale.

¿Te consideras buen jefe?

Sí porque soy una persona equilibrada. No riño, no grito, no la lío... Solo exijo que se lo pasen bien, no que trabajes mucho. Aquí o disfrutas o el oficio es muy duro.

¿Te han ofrecido dar el salto como presentador de algún otro formato?

No. Siempre he dicho muy claro que yo soy cocinero y fruto de mi trabajo y de que me vieron en una presentación estoy aquí. Presentar un programa bien hecho lo puede hacer mucha gente, hacer la cocina que yo hago en ABaC no. A mí me gusta aprender y evolucionar, pero yo soy tímido y chiquitito. Es como cuando hizo lo de Men' s Health. Sabía que ería un drama para mí, pero, al final, te vas a obligar a entrenar y ponerte al día por vergüenza o por querer verte bien, y me funcionó super bien. Lo mismo la tele. A mí me sirvió para ser más abierto.

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¿Cómo se encuentra el sector de la gastronomía con la pandemia? 

No te puedo opinar del tema porque soy consciente de lo mal que lo ha pasado mi gremio, pero también lo soy de que soy propietario y tenemos mucha exposición mediática. El problema lo tiene el que paga un alquiler, quien necesita llenar muchas mesas y tiene un espacio pequeño… Lo está pasando mal la gran parte de la gastronomía. La que da de comer a los trabajadores a diario, el que tiene un bar, el que depende más de esa parte social y que el virus le ha dado un bofetón terrorífico. Además, hemos dejado de alimentarnos de algo tan básico para el país como el turismo.