En 'El programa de AR'

Ana Rosa, sobre el regreso de Carles Francino: "Me emocionó, no sabía todo lo que había pasado"

La presentadora también aseguró que mensajes reales como el del periodista hacen más que con "sermones sin ningún tipo de emoción"

Ana Rosa Quintana comentando las palabras de Carles Francino.

Ana Rosa Quintana comentando las palabras de Carles Francino. / TELECINCO

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Redacción Yotele

El emotivo regreso de Carles Francino a 'La ventana' (Cadena SER) ha generado numerosas reacciones. Una de las más destacadas ha sido la de Ana Rosa Quintana, que se ha mostrado impresionada con el testimonio del locutor: "Realmente, hace mucho más un mensaje real que cuando se dan sermones sin ningún tipo de emoción".

"Me emocionó, yo no sabía todo lo que había pasado y me alegro mucho de que haya vuelto a la radio. Siento mucho el dolor que deja esta pandemia en muchísimas familias y, en concreto, en la suya", aseguró la presentadora, pidiendo además que no se juegue con este tipo de asuntos.

Este pasado lunes, Carles Francino aprovechó su regreso a Cadena SER para narrar sus duros momentos enfrentándose al Covid-19. Su positivo se anunció a finales de marzo y su regreso no se ha producido hasta 47 días después, en los que ha pasado un calvario que ha contado a los oyentes.

"Hace 47 días me dijeron que tenía que marcharme de la radio. Había tenido contacto estrecho con un positivo y me fui a casa cabreado como una mona porque pensaba que era una medida muy exagerada y había tomado precauciones". Así comenzó el periodista su relato, que de inmediato se ha puesto a llorar mientras trataba de dejar patente el error que cometió al pensar eso: "A los 5 días de dar positivo tuve que ingresar de urgencia en la Fundación Jiménez Díaz con fiebre muy alta, el ánimo bastante bajo y el oxígeno muy bajo también".

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Además, quiso recalcar su momento más duro: "Las pasé canutas en algún momento, sobre todo durante 48 horas. Eso lo supe después, que los indicadores eran bastante malos. Incluido un ictus del que afortunadamente parece que no me ha quedado ninguna secuela". Además, ha contado el gran cambio físico que ha pegado: "Perdí 6 o 7 kilos, perdí mucha masa muscular y además perdí al voz".

Tras terminar con el relato de su vivencia ha querido lanzar un mensaje de reflexión: "¿Es posible que nos hayamos olvidado de los sanitarios? ¿Dónde han quedado aquellos aplausos? Por si acaso, sólo recordar que todos los homenajes y agradecimientos se quedan cortos". También ha querido hacer un llamamiento a la responsabilidad individual de cada uno: "¿Cómo no van a cabrearse los enfermeros viendo lo que se ha visto este fin de semana? Que en la UCI del Clínico de Madrid se escuchase el ruido del botellón en la calle no tiene nombre".