Ir a contenido

ENTREVISTA YOTELE

Toñi Moreno nos habla de su estreno en Telemadrid y valora su salto a 'MYHYV': "Vasile acertó"

La presentadora estrena esta noche en la autonómica 'Aquellos maravillosos años' con el clan Campos al completo como madrinas

Redacción Yotele

Toñi Moreno nos habla de su estreno en Telemadrid y valora su salto a 'MYHYV': "Vasile acertó"

Toñi Moreno se encuentra en uno de sus mejores momentos profesionales. Casi un año después de que se incorporara a ‘MYHYV’ y dejara ‘Viva la vida’ a cargo de Emma García, la presentadora compagina el dating show de Cuatro con otros dos programas, uno en Canal Sur y otro en Telemadrid‘Aquellos maravillosos años’ aterriza esta noche en la autonómica con tres madrinas de lujo: Las Campos.

María Teresa y sus hijas se vuelven a reencontrar con la presentadora después de haberse distanciado durante un tiempo. Toñi recorrerá crucial en la vida de la Campos, 1981, pero, además del pasado, ambas hablarán largo y tendido sobre el futuro de la veterana conductora después de su salida de Mediaset.

Este domingo se estrena en Telemadrid ‘Aquellos maravillosos años’. ¿Cómo ha ido?

Muy bien, yo creo que no hay una manera mejor de empezar que con la persona que ha sido tu maestra, una persona con tanto carisma y con tanto que contar como María Teresa Campos. Estoy contentísima de que ella haya aceptado y que sea la madrina del programa junto con sus hijas. Muy contenta, espero que a la gente le guste el programa, ese es el objetivo.

Esta es una segunda parte después de aquel reencuentro que tuviste con ellas en Canal Sur, tras aquel “pique”…

 No, yo creo que ha habido un malentendido y como en todas las amistades pasas por momentos en los que te enfadas o no entiendes un comportamiento. Y yo creo que eso se subsanó en Canal Sur, lo arreglamos y nuestra relación está como siempre. Yo me considero amiga, aunque la amistad para mí es algo muy profundo, pero sí me considero aprendiz de Teresa Campos. Desde la entrevista en Canal Sur a esta yo he tenido mucho contacto con ella, he estado en su casa… Osea que ahora tenemos una relación cercana. Televisivamente sí se podría decir que es la segunda parte de la entrevista en un momento en el que Teresa vive otro momento, por supuesto, y hemos hablado de los temas que interesan.

El programa es ‘Aquellos maravillosos años’ y en él vas a repasar un año de la vida de Teresa.

El programa es un viaje al año del invitado, el año que le cambió la vida al invitado. En el caso de Teresa es 1981, el año en el que decidió dejar Málaga, venirse a Madrid y empezar su segunda vida. Nosotros viajamos ese año, vemos lo que se vestía, la música que se escuchaba. Es impresionante entrar al archivo del 81 para ver quiénes eran los que copaban las portadas y lo que contaban. Es un viaje a nuestros recuerdos, porque todos recordamos esas portadas, esas canciones, y luego con el invitado hablamos también de los temas actuales. Con Teresa también tengo un momento de hablar cómo se encuentra ella ahora.

¿Y cómo te la has encontrado? Porque desde fuera parece que no está en un buen momento al no tener todavía un programa.

Teresa Campos es la señora que ha inventado el magacín tal y como lo conocemos ahora. Es una señora que ya podría hacer lo que le diera la gana porque ya no tiene nada que demostrar. Tener un buen momento no es tener un programa de televisión, en la vida no todo es tener un programa.

Pero ella misma ha manifestado que quiere trabajar.

Ella quiere hacer un programa y está en conversaciones y acabará haciéndolo, porque las que la conocemos sabemos que la última palabra, en todo en la vida, la ha tenido ella. Yo la veo en un momento estupendo, de cabeza súper ágil y guapísima. La vi en un buen momento, capaz de presentar un programa y lo que se proponga.

¿Va a tirar también alguna pullita como suele hacer?

Mmm… Hasta a mí, me tira pullitas hasta a mí (risas). Es una señora muy inteligente, muy irónica y claro… Le tira pullitas al que pasaba por allí, al regidor, a la maquilladora… (risas)

¿Ya te ha desbloqueado del whastapp?

Sí (risas). Te lo puedo confirmar, te doy la exclusiva.

Tú trabajaste con ella en ‘Cada día’ en Antena 3. En alguna ocasión has dicho que era una jefa dura, ¿cómo la recuerdas a ella?

Bueno... Dura quizá no es la palabra exacta, pero exigente sí. Contamos algunas anécdotas en el programa. Es una señora que es exigente con ella misma la primera. Y como buena géminis, como yo, pues somos de extremos, para lo bueno y para lo malo. Contamos anécdotas que ya con el tiempo te las llevas al humor y te ríes.  Yo no conozco a nadie que aprenda sin sacrificarse. No te voy a decir que fue un paseo por las nubes, pero yo aprendí más que en ningún lado. Volvería a trabajar mil veces con ella.

¿Qué piensas cuando ves a compañeros de ella en el pasado que la están criticando años después?

¿Sabes qué pasa? Que como ahora tengo tres programas y estoy embarazada no veo la tele. Tampoco me ha llegado nada de eso.

Pero coincidirás en que es algo injusta la crítica años después.

Prefiero no hablar de eso. Yo creo que Teresa es mucho más.

¿Queda algo por conocer de ella? ¿Le has sacado algo que todavía no conocíamos de ella?

Yo creo que se relajó… Y se relajó a unos niveles que tuve que decirle: ¡Que no estamos en el salón de tu casa! (risas). Habló de cómo se siente en muchas cosas.

Decías que compaginas tres programas, este en Telemadrid, el de Canal Sur y también ‘Mujeres y hombres y viceversa’ en Mediaset, donde cumples un año. ¿Qué balance haces?

Totalmente positivo. Para hacer estos programas yo he pedido permiso al que considero mi jefe, Paolo Vasile, porque al margen de tus relaciones contractuales en este mundo hay algo que se llama lealtad a la gente que te llama cuando tú estás en tu casa y que confía en ti. Y eso me ha pasado a mí con Mediaset, yo soy absolutamente fiel. Si a mí me hubieran dicho que esto era incompatible por horario o por lo que sea pues no lo hubiese podido hacer. Y ‘Mujeres y hombres’ es un programa que me está enseñando muchas más cosas de lo que pensaba. Yo me había quedado bastante antigua en la manera de entender las relaciones entre los chavales jóvenes. Es como si estuviera viviendo una segunda juventud y estoy muy contenta con los datos. Porque al final, fíjate como es Paolo Vasile que, después de un año, Emma ha subido la audiencia del fin de semana y yo también tengo muy buenos datos, así que consiguió lo que quería. Estamos las dos en el lugar donde tenemos que estar.

La noticia del cambio de programas fue impactante, nadie lo esperaba.

Pero fue más vosotros que yo, porque yo me siento parte de una tripulación. Cuando piensas que eres alguien que va por libre entiendo que digas “pues yo quiero hacer esto”, pero yo me siento parte de un barco y si el capitán te dice “ahora te necesito en proa”, y tú te tienes que ir a proa. Cuando a mí me dicen “te tienes que ir ahí y hacerlo bien” yo solo habría dicho que no si yo hubiese pensado que no era capaz de hacer ese trabajo. Si a mí me dicen mañana que tengo que hacer otra cosa y no me veo capaz tengo que ser honesta y decir: “mira, ahí no me pongas porque no voy a ser capaz”. Yo lo viví con normalidad.

Más allá de tu actitud y tu carácter, que enseguida cogiste las riendas, fue muy sorprendente por inesperado. 

Bueno… en la tele se toman decisiones todos los días, muchas cosas son sorprendentes, otras no. No es algo que yo hubiese planeado, pero ahora lo agradezco, estoy aprendiendo mucho.

¿Sigues ‘Viva la vida’ para ver cómo ha cambiado el programa?

Lo veo todos los fines de semana porque, además, como estoy embarazada, tengo que descansar y como de lunes a viernes trabajo mucho los fines de semana no hago nada. He visto todo el verano a Sandra Barneda y este fin de semana pasado a Emma. Encima es que el director es uno de mis mejores amigos. Le escribo cosas en directo. Las dos, Sandra y Emma, son dos pedazo profesionales.

Y tú ¿en algún momento echas de menos ‘Viva la vida’?

Yo desde el minuto uno que me dicen que voy a ser presentadora de ‘Mujeres y hombres y viceversa’ yo soy presentadora del mejor programa del universo (risas). No soy nostálgica de nada. Lo más importante es sentir que nada es de tu propiedad y hacerlo con toda la honestidad posible. Hacer este programa era un reto para mí y yo creo que estamos aprobando ¿no?

Y en lo personal, ¿cómo te encuentras?

Estoy bien, estoy muy bien. Si no estuviera bien no habría aceptado tres programas. En este mundo o no te sale nada o te sale todo a la vez. Si yo me encontrara mal de salud habría dicho que no, claro, no voy a poner en peligro nada.

Tú sabes perfectamente lo que es tener tres programas y luego no tener ninguno.

Yo sé todo, porque tengo 46 años y empecé con esto con 14. Para mí el lujo de los lujos es poder pagar la hipoteca dedicándome a esto, que es lo que me gusta. Como sea, siendo guionista, redactora… A mí me gusta la tele. Vivir de esto ya es un milagro.

¿Has sentido alguna vez al final de una etapa que podría ser el final? Esa sensación de “y ahora qué hago yo”.

Sí, sí, claro. El miedo a que no te llame nadie. Cuando tienes un fracaso gordo es muy difícil que una productora vaya a una tele con tu nombre y lo ponga encima de la mesa, porque la productora quiere que le compren el proyecto, no van a ir con una presentadora que no le da garantía de éxito. Yo cuando terminé ‘T con T’ pensé: “Nadie me va llamar, tengo que llamarme yo”. Así que inventé ‘El árbol de tu vida’ (programa de Antena 3), convencí a Alejandro Sanz, me hice yo sola la investigación… Estuve dos meses en su pueblo buscando en los archivos su árbol genealógico para que cuando yo llegara a una cadena nacional no me dijeran que no. Si vengo con un proyecto bonito, si vengo con Alejandro, si vengo con Antonio Banderas, te va a costar decirme que no. Lo más complicado en la vida es levantarte después de una leche.