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ANÁLISIS

Los diez países con más posibilidades (a priori) en Eurovisión 2019

A dos meses de que se celebre el Festival de Eurovisión, estas son las canciones que cuentan con más posibilidades este año

Víctor Santos

Los diez países con más posibilidades (a priori) en Eurovisión 2019

La cuenta atrás para el 64º Festival de Eurovisión ya ha comenzado. El pasado fin de semana se terminaron de conocer las canciones de los 41 países que participan este año tras la retirada de última hora de Ucrania, por lo que las casas de apuestas ya han comenzado a cobrar fiabilidad de cara a conocer los posibles resultados del próximo 16 de mayo.

Aunque siempre hay sorpresas y la lista de favoritas se mueve una vez comienzan los ensayos previos a las semifinales y la final, hay unos temas con más posibilidades que otros, o al menos eso parece a priori. Aunque el candidato a la victoria no está nada claro, sí hay ciertos países que ya parten con ventaja, y estos son:

Holanda

Tras la presentación del tema y el videoclip de Duncan Laurence y la posterior publicación de la actuación en directo del cantante, Holanda se ha situado en el primer puesto de muchas quinielas. ‘Arcade’ es una balada que ha co-escrito el propio intérprete de 24 años, seleccionado internamente tras su paso por ‘La voz’, y que ha sido comparada con Coldplay o Adele. ¿Pero será suficiente el carisma de su cantante y su sonido casi celestial para alcanzar la victoria? ¿O se ha sobrevalorado al país tras éxitos recientes como The common Linets (2ºs en 2014)?

Suecia

Es ya un clásico. No hay año que Suecia no ocupe los primeros lugares de las apuestas, y es que su grandilocuente Melodifestivalen crea ya casi la misma expectación que el propio Fesitval entre los eurofans. En esta ocasión el país intentará repetir otro éxito (en los últimos cinco años no han salido del top 10 y ganaron en 2012 y 2015) con John Lundvik, que presenta ‘Too late for love’ acompañado de un coro gospel de voces negras que conquistó a todos los jurados internacionales de su preselección.

Rusia

Desde que se anunciara que Sergey Lazarev (3º en 2016) iba a volver a representar a Rusia, el país se colocó rápidamente como favorita al triunfo. El cantante trae ahora una balada, ‘Scream’, con la que pretenden redimirse de sus últimos fracasos: de pasar de ser segundos y terceros en 2015 y 2016, a retirarse en 2017 por el conflicto con Yulia Samóilova, que al año siguiente no se consiguió clasificar para la final. Aunque el tema no ha causado el impacto esperado, Rusia suele preparar potentes puestas en escena, su gran baza. 

Suiza

La sorpresa de la edición la ha dado Suiza, que no ha logrado clasificarse para una final desde 2014. Además, en 2013 y 2012 tampoco lo consiguieron, mientras que en 2011 quedaron en última posición pese a partir como favoritos. Pero todo podría cambiar este año gracias a ‘She got me’ de Luca Häni, un tema bailable de referencias latinas que podría sonar en las radios gracias a un estribillo que se pega solo.

Chipre

La competidora directa de Suiza este año es Chipre, que repite de nuevo la fórmula de éxito de Eleni Foureira y su hit ‘Fuego’. Tras quedar en segunda posición en Lisboa, la televisión chipriota no ha querido jugársela y va a mandar a Tamta con ‘Replay’. La canción viene a ser un sucedáneo de su antecesora: tema pop del mismo corte, menos mediterráneo y más genérico, pero igualmente efectivo.

Italia

Desde que regresara al certamen en 2011, Italia ha sabido cómo conquistar a la audiencia europea con propuestas de distinto género, pero que repiten un mismo patrón. Sus canciones salen del Festival de San Remo, lo que explica que siempre mantengan cierto sabor italiano. Después de un quinto y un sexto puesto en 2018 y 2017, este año Italia podría hacerse con su tercera victoria con Mahmood y su ‘Soldi’, una cuidada producción de sonidos urbanos que ya cuenta con la friolera de 48 millones de reproducciones en YouTube y casi 30 en Spotify.

Islandia

Eurovisión viene cargado de rarezas esta edición y una de ellas es la de Islandia. La banda Hatari logró el pasaporte a Tel Aviv en una final nacional donde su oscuro techno destacó por encima de cualquier otra propuesta. Y es que los islandeses no van a pasar desapercibidos: su estilismo, la interpretación del cantante, la puesta en escena… Todo se hace de notar en ‘Hatrið mun sigra’ (El odio prevelecerá). Después de cuatro años sin pasar a la final, Islandia puede luchar por marcarse un Lordi o directamente volver el año que viene. De momento van séptimos en las apuestas.

Portugal

Como ya viene siendo costumbre desde la victoria de Salvador Sobral, Portugal se desmarca de sus competidores con una apuesta totalmente diferente, aunque en esta ocasión no destaca precisamente por la sencillez. Conan Osiris ganó el famoso Festival de la Cançao con ‘Telemóveis’ (Teléfonos móviles), una canción que combina pop electrónico, música oriental y folclore. Las redes ya han catalogado al artista como la Rosalía de Portugal y no es para menos.

Grecia

Grecia era uno de los países más exitosos del festival hasta hace poco. Entre 2004 y 2011 no se cayeron nunca del top 10, incluyendo una victoria en 2005 y un tercer puesto en 2008. Pero desde 2014 el país encadena su peor racha, quedándose fuera de la final en 2016 y 2018. Por eso las esperanzas están puestas ahora en ‘Better love’, un medio tiempo con aires de himno que interpretará Katerine Duska y que ha causado muy buenas impresiones.

¿Y qué papel juega España?

Quizá no merezca estar en la lista de candidatas a una buena posición porque apenas alcanza la posición 20 en las apuestas, pero ‘La venda’ de Miki tiene muchas más posibilidades de las que pueda parecer en un principio. A su favor: No hay ninguna otra canción tan animada. La producción pop de la nueva versión la asemeja más a un tema de Álvaro Soler y, por tanto, la hace más internacional. Su apuesta por la naturalidad en un año de propuestas algo más intensas puede convertirla en el ‘dark horse’ de la edición. En su contra: TVE no se caracteriza por sacar el máximo partido a sus puestas en escenas, algo determinante en muchos casos. Pero todo parece indicar que las cosas se están haciendo con tiempo y con un poco de suerte, Miki puede levantar el Centro de Convenciones de Tel Aviv con su fiesta.