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Precio de la luz

La Ley de Propiedad Horizontal avisa: poner la lavadora de noche puede costarte hasta 3.000 euros

Una de las franjas horarias más baratas para usar los electrodomésticos suele ser la madrugada

Perros que ladran sin parar en la comunidad: así puedes reclamar

Todas las medidas del plan 'anticrisis': de las rebajas del IVA de combustibles, luz y gas a vigilar beneficios excesivos de las energéticas

Un hombre poniendo una lavadora.

Un hombre poniendo una lavadora. / Zowy Voeten / EPC

Clara Dalmau Merencio

Clara Dalmau Merencio

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A pesar de las rebajas fiscales incluidas en el plan ‘antinflación’ del Gobierno, el precio medio diario del mercado energético se sitúa en marzo en 41,77 euros por megavatio hora (MWh).

De hecho, según ha publicado la comparadora multinacional de tarifas de luz y gas Selectra, el precio más bajo del día se sitúa normalmente entre las 15 y las 16 horas, con 0,08 euros/MWh. Las horas más baratas después del mediodía se encuentran en la madrugada, a partir de las 12 horas (0,085 euros/MWh).

Es por eso que muchos consumidores, al no estar en casa al mediodía, esperan hasta la madrugada para utilizar sus electrodomésticos, como por ejemplo la lavadora

Lavados nocturnos

Las más modernas permiten programar el lavado para que funcione durante esta franja horaria. Sin embargo, es importante tener en cuenta las molestias que estas máquinas pueden causar a los vecinos. 

En este contexto, Líos de Vecinos, una cuenta popular de redes sociales creada por Javier Aguayo y Ángel Alonso, que recopila anécdotas sobre la convivencia en comunidades de vecinos de España, publicó en febrero una situación que refleja esta problemática

En la imagen se ve un cartel hecho a mano donde un vecino se queja del ruido que hace una lavadora de un cercano a las dos de la madrugada.

La ley ampara a los afectados por los ruidos

Aparte de las quejas informales entre vecinos, la situación también la amapara la ley. La Ley de Propiedad Horizontal (LPH) regula la organización y convivencia en edificios de viviendas o locales con múltiples propietarios. Esta establece derechos y deberes sobre los elementos privados (pisos o locales), comunes (pasillos y ascensores) y diferentes normas de uso de los edificios, entre otros. 

Según el artículo 7.2 de la LPH, tal y como lo explica la web de Conceptos jurídicos, los propietarios están obligados a respetar el uso y disfrute de las viviendas ajenas, evitando causar molestias que puedan afectar a otros vecinos: “Al propietario y al ocupante del piso o local no les está permitido desarrollar en él o en el resto del inmueble actividades prohibidas en los estatutos, que resulten dañosas para la finca o que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas”.

No se pueden superar los 25 decibelios

Así lo recoge también la Ley 37/2003 del Ruido, que regula la contaminación acústica, que permite a los ayuntamientos fijar límites de decibelios (dBA) y sancionar en función de la gravedad aquellas conductas que los superen.

Además, esta ley se complementa con las ordenanzas municipales, que determinan los horarios de silencio y los niveles máximos de ruidos permitidos en viviendas. Por norma general, se permite hacer ruido en núcleos urbanos de lunes a viernes desde las 08:00 horas y hasta las 21:00-22:00 horas. A partir del horario nocturno, los límites son más estrictos y los ruidos no pueden superar los 25-30 dB.

El centrifugado llega hasta los 72 dBA

Según informa la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), una lavadora alcanza habitualmente los 50 dBA. “En el centrifugado hay modelos que solo emiten 60 dBA, pero pueden emitir hasta 72 dBA”, añade la organización. 

La LPH obliga al presidente de la comunidad a advertir al responsable del ruido para que ceda su conducta antes de acudir a la vía judicial. Si el vecino persiste en el comportamiento, la comunidad puede interponer una demanda de cesación.

Además, las ordenanzas también son las que establecen las multas administrativas, que varían según la región. Sin embargo, por lo general, se sitúan alrededor de los 300 euros, aunque pueden llegar a ascender hasta los 3.000 euros en casos muy graves o reiterados.

Fuentes