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Nueva vida

Así es la vida de una pareja que cambió su vida para vivir en una furgoneta: "Ahorras mucho dinero, no podría vivir encerrado"

Camperización 4.0: cuando la furgoneta se convierte en casa y oficina

Así es la vida de Juanma y Tony tras cambiar el alquiler por una furgoneta

Así es la vida de Juanma y Tony tras cambiar el alquiler por una furgoneta / La Leoneta | Arnau Serrado

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En el momento actual, en el que el precio del alquiler no deja de subir y acceder a una vivienda digna se ha vuelto cada vez más complicado, muchas personas empiezan a replantearse el modelo de vida tradicional. Tras trabajar largas jornadas para pagar un piso económicamente inaccesible, llegar a final de mes con dificultad o vivir con estrés constante, algunos buscan alternativas y formas de vida diferentes, más simples y con menos gastos fijos.

Es el caso de Juanma y Tony, una pareja que hace cuatro años tomó una decisión radical: dejar atrás la vida tradicional y mudarse a una furgoneta a la que apodan 'La Leoneta', para vivir a tiempo completo.

"Tanto ella como yo tenemos enfermedades crónicas, se puede decir. Ella tiene fibromialgia y yo tengo diabetes. Y , al quitarnos el estrés, pues hemos mejorado muchísimo en nuestro día a día", explican al creador de contenido Arnau Serrado.

"No volveríamos por nada del mundo"

Irse a vivir a una furgoneta fue prácticamente una casualidad. Fueron al balneario de Panticosa, y al ver una explanada llena de 'campers', se dieron cuenta de lo que realmente querían. "Nos compramos una furgoneta, empezamos a salir y queríamos vivir allí a tiempo completo", detallan.

"Nos gustaría una casa en el campo. Estamos acostumbrados a vivir aquí, pero nos gustaría irnos al campo, cultivar, tener alguna gallina y ser más autosuficientes", reconocen. Quieren vivir en contacto "con la naturaleza".

"No podría vivir encerrado"

"Cocinamos con el gas, y para el agua caliente también calentamos el agua", detallan. "Viviendo en una furgoneta desde luego ahorras mucho dinero. No pagas agua, no pagas luz... No tiene nada que ver, no volvería por nada del mundo", aseguran

"No podría vivir en un piso encerrado. La furgoneta es pequeña pero justo estoy para cocinar, comer y dormir. Te vas a andar, tu vida es otra", reconoce. "Caminas, paseas, tienes más contacto con todo, con el aire, con el sol" añade.

"Hay sitios en los que energéticamente no me siento a gusto. Tenemos que ir al interior nuestro y saber... Si todos sabemos lo que necesitamos", finalizan.